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lunes, marzo 10, 2008

LOS "ATRACONES" Y LA OBESIDAD

Un estudio realizado en España señala que es muy importante el trastorno de conducta llamado "atracón" en su relación con el sobrepeso y con la obesidad.

Infórmese para estar al día, el conocimiento crece y se acumula mucha información, en los artículos contenidos en este sitio encontrará una selección de temas relevantes y pertinentes tanto sea usted profesional como persona con obesidad.

Entendiendo la obesidad del adulto

Más del 60% de los estadounidenses mayores de 20 años de edad están en sobrepeso corporal.

Para la mayoría de las personas, el término obesidad significa ser muy excedido de peso. Los profesionales de la salud definen al sobrepeso como un exceso del monto de peso corporal incluyendo músculos, huesos, grasa y agua.

Obesidad específicamente se refiere a un exceso del monto de grasa corporal. Algunas personas tales como los fisicoculturistas u otros atletas con mucho músculo pueden tener sobrepeso sin ser obesos.

Cualquiera necesita un cierto monto de grasa corporal para almacenar energía, aislar al cuerpo para mantenerlo caliente, absorver golpes y otras funciones. Como una regla, las mujeres tienen más grasa corporal que los hombres.

La mayoría de los prestadores de salud están de acuerdo en que hombres con más del 25% de grasa corporal y mujeres con más del 30% de grasa (tejido adiposo) son obesos.

Medir exactamente la grasa del cuerpo no es tarea sencilla. La más precisa medición se realiza sumergiendo a una persona en agua o empleando el test de Rayos X denominado "Dual Energy X-Ray Absorptiometry" (DEXA).

Estos métodos no son prácticos para las personas promedio y se realizan sólo en centros de investigación con equipo especial.

Hay métodos simples para estimar la grasa corporal. Uno es mensurar la delgadez de un pliegue de grasa justo debajo de la piel, en varios lugares del cuerpo.

Otro implica enviar una cantidad de electricidad inofensiva a través del cuerpo de una persona.

Ambos métodos se usan en los clubes de salud y en los programas comerciales para perder peso.

Los resultados de estos métodos pueden ser imprecisos si se realizan por personas inexpertas o en alguien con obesidad severa.

A causa de las dificultades, los prestadores de la salud a menudo buscan otras formas o medios para diagnosticar obesidad.

Tablas de peso por altura, las cuales han sido usadas por décadas, usualmente tienen un rango de pesos aceptables para una persona de una altura dada.

Un problema con estas tablas es que hay muchas versiones, todas con diferentes rangos de peso.

Un cuarto de los norteamericanos adultos son casi obesos exponiéndose al creciente riesgo por enfermedades crónicas tales como las cardiopatías, diabetes Tipo 2, presión arterial elevada, accidentes cerebrovasculares y algunas formas de cáncer.

Otro problema es que no distinguen entre exceso de grasa y de músculos.

Una persona muy musculosa aparece como obesa según estas tablas, cuando él o ella no lo son. En años recientes, el índice de masa corporal IMC (BMI) ha venido a ser el estándar médico empleado para evaluar sobrepeso y obesidad.

El IMC emplea una fórmula de base matemática sobre el peso y la altura de las personas. El IMC es igual al peso en Kgs. dividido por la altura en metros al cuadrado (IMC= Kg/m2).

Por consiguiente los rangos de IMC mostrados en una tabla no son rasgos exactos de salubre o insalubre peso, son guías usables.

Un IMC de 25 a 29,9 indica que una persona tiene sobrepeso. Alguien con IMC de 30 o mayor es considerada obesa.

Igual que las tablas de peso por altura, el IMC (BMI en inglés) no muestra la diferencia entre exceso de grasa y músculos. Como sea el IMC está más asociado a la grasa corporal. También predice el desarrollo de problemas de salud relacionados con peso excesivo. Por estas razones el IMC (BMI) es usado ampliamente por los prestadores de salud.

Los profesionales están interesados no solamente en cuanta grasa una persona tiene, también donde se encuentra localizada en el cuerpo.

Las mujeres típicamente juntan grasa en sus caderas y cglúteos, dando forma de pera a su cuerpo. Los varones habitualmente desarrollan tejido adiposo en su abdomen, teniendo así forma de manzana.

Hay hombres con forma de pera y algunas mujeres con forma de manzana, especialmente luego de la menopausia. Si usted acumula adiposidades principalmente alrededor de su cintura, usted está más vinculado a desarrollar problemas de salud.

Mujeres con una medida de cintura mayor a 35 pulgadas y hombres con una medida de cintura mayor de 40 pulgadas tienen un alto riesgo a causa de la distribución de su grasa.

En términos científicos, ocurre obesidad cuando una persona consume más calorías que él o ella queman (la grasa es energía almacenada para luego destinar a la combustión interna de los procesos del metabolismo).

Lo que causa el desbalance entre calorías ingresadas y calorías egresadas puede diferir de una persona a otra. Genética, ambiente, causas psicológicas y otros factores pueden todos jugar una parte.

La obesidad tiende a darse en familias, sugiriendo una causa genética. Cierto que las familias comparte la dieta y el estilo de vida que pueden contribuir a la obesidad.

Separar esto de factores genéticos es bastante dificultoso. De todas maneras la ciencia muestra que la herencia está vinculada a la obesidad.

En un estudio, adultos que fueron adoptados cuando eran niños tenían pesos cercanos a sus parientes biológicos más que a sus parientes adoptivos.

En estos casos la estructura genética tiene más influencia sobre el desarrollo de obesidad que el ambiente en el hogar de la familia adoptiva.

Los genes no destinan irremediablemente a la gente a la obesidad. El ambiente tiene una fuerte influencia en la obesidad. Esto incluye el estilo de vida, la conducta alimentaria y el nivel de actividad física.

Los norteamericanos y en general, en la vida urbana hoy, tienden a comer alimentos con mucha grasa y ponen gusto y conveniencia por delante de la nutrición. La mayoría no logra suficiente actividad física.

Usted no puede cambiar su composición genética, si puede cambiar sus hábitos alimentarios y nivel de actividad.

Factores físicos pueden también influenciar hábitos de alimentación. Mucha gente come en respuesta a emociones negativas tales como el aburrimiento, el enojo o la infelicidad.

La mayoría de la gente con sobrepeso no suelen tener más problemas psicológicos que otras personas de peso normal. Hasta un 10% de las personas medianamente obesas intentando perder peso por su cuenta o a través de programas de reducción de peso tienen desórdenes de la conducta alimentaria y suelen estar vinculadas a síntomas de depresión o baja autoestima.

Estas personas pueden tener más dificultad para perder peso y mantenerlo bajo que aquellas sin desórdenes de la conducta alimentaria.

Si usted tiene exceso de peso por desórdenes alimentarios busque ayuda de profesionales tales como un psiquiátra, psicólogo o médico clínico al menos.

Algunas enfermedades pueden llevar a la obesidad o a la tendencia a ganar peso. Estas incluyen al hipotiroidismo, el sindrome de Cushing, depresión y ciertos problemas neurológicos que llevan a la sobreingesta.

También, drogas tales como los esteroides y algunos antidepresivos pueden dar ganancia de peso.

Un médico puede decir si hay condiciones subyacentes causando ganancia de peso o dificultando la pérdida de peso.

La obesidad es más que un problema cosmético, es un riesgo para la salud. Aproximadamente 280.000 adultos mueren en USA cada año por causas relacionadas con la obesidad.

Varias condiciones médicas serias están vinculadas a la obesidad, por ejemplo: diabetes Tipo 2, enfermedades del corazón, hipertensión arterial y accidentes cerebrovasculares.
La obesidad también están relacionada con ciertos cánceres en mayor frecuencia. Los hombres obesos son más propensos que los no obesos a morir de cáncer de colon, recto o próstata. Mujeres obesas son más propensas que las obesas a morir de cáncer de bejiga, mama, útero, cuello de útero o ovarios.

La mayoría de los profesionales de la salud generalmente están de acuerdo que las personas obesas son vulnerables para desarrollar problemas de salud.

El sufrimiento emocional puede ser una de las más dolorosas partes de la obesidad. La sociedad americana enfatiza la apariencia física y a menudo igual atractividad con delgadez, especialmente para las mujeres. Tales mensajes hacen que la gente con sobrepeso se sienta poco atractiva.

Much gente piensa que las personas obesas son glotonas, perezosas, o ambas, pero pensando bien esto no es verdad. Como resultado, la gente obesa a menudo encara prejuicio o discriminación en el mercado laboral, la escuela y en situaciones sociales. Sentimientos de rechazo, verguenza o depresión, son comunes.

Los profesionales de la salud generalmente acuerdan que personas que tienen un IMC de 30 o más pueden mejorar su salud a través del descenso de peso. Esto es especialmente verdad para aquellos severamente obesos.

Prevenir adicionales aumentos de peso es recomendable si usted tiene un IMC entre 25 y 29,9 a menos que usted tenga factores de riesgo adicionales. Los expertos en obesidad recomiendan que usted intente bajar de peso si tiene:

  • Parientes cercanos que han tenido enfermedades cardíacas o diabetes

  • Sobrepeso


Afortunadamente una pérdida de peso del 5 al 10% pueden hacer mucho para mejorar su salud por descenso de la presión arterial y niveles de colesterol. En adición, recientes investigaciones han mostrado que 5 a 7% de pérdida de peso puede prevenir la diabetes Tipo 2 en personas de alto riesgo para esta enfermedad.

El método de tratamiento depende de su nivel de obesidad, condiciones generales de salud y motivación para bajar de peso. El tratamiento puede incluir una combinación de dieta, ejercicios, modificación de la conducta y a veces drogas para bajar de peso. En algunos casos de obesidad severa, la cirugía gastrointestinal puede ser recomendable.

Fuente: WIN (Weight-control Information Network)

miércoles, noviembre 28, 2007

EL RELOJ INTERNO DE LA OBESIDAD

Las dietas hipercalóricas podrían descompasar el reloj biológico del organismo e inducir problemas de obesidad

Modificar los ritmos habituales de dormir o comer y, en definitiva, alterar el reloj interno que todos tenemos, podría generar aumento de peso y hasta obesidad, según un estudio de la Northwestern University (Illinois, EE.UU.). La investigación identifica cambios moleculares y de conducta cuando el reloj biológico está alterado. Los investigadores no conocen al detalle cómo el reloj interno controla la acción de comer y el metabolismo, pero los resultados muestran que hechos como ganar peso y las alteraciones metabólicas, incluida la diabetes, aparecen cuando éste no funciona.


Todos contamos con el denominado reloj biológico o circadiano, encargado de regular los fenómenos biológicos del organismo que se suceden en espacios regulares de tiempo. La función más conocida es el control de los ciclos de sueño-vigilia, además de varias funciones metabólicas (hormonas como la testosterona o las enzimas hepáticas). La maquinaria principal del reloj se localiza en una estructura del hipotálamo llamada núcleo supraquiasmático. Se sabe también que los genes que componen sus neuronas siguen un ciclo de 24 horas, aunque todavía no se conoce cómo están organizadas. Cualquier alteración de los ritmos biológicos tiene efectos sobre el organismo (desórdenes psiquiátricos, neurológicos y hasta cardiovasculares, entre otros).



Alteraciones peligrosas


El reloj circadiano también regula los ciclos del apetito. Investigadores de la Northwestern University (Illinois, EE.UU.) han publicado recientemente, en la revista 'Cell Metabolism', un estudio sobre la alteración de las rutinas alimentarias y sus consecuencias para la salud. Según la investigación, una dieta con alto contenido en grasa altera el funcionamiento normal del reloj biológico y podría llevar al desarrollo de obesidad y diabetes. De ser así, el estudio confirmaría la interrelación existente entre todos los ritmos que se dan en el organismo y, sobre todo, la correspondencia entre el grado de alteración del reloj con las funciones metabólicas del organismo. Si se altera el reloj, se modifica una función metabólica, y así se rompe la orquesta que mantiene la sinfonía del ritmo global del organismo.

La investigación, dirigida por Joe Bass, endocrinólogo de la Northwestern University, se ha realizado con ratones de laboratorio criados en la oscuridad para que solamente reflejen sus ritmos internos. A dichos animales se les ha alimentado con comida de alto contenido graso, dando como resultado cambios importantes en su dieta y en sus patrones de sueño. Los animales dormían en horarios intempestivos y comían cuando deberían estar descansando.
Los ciclos del reloj y el metabolismo se retroalimentan, creando un círculo vicioso

Por tanto, la alteración que produce en el reloj biológico una ingesta hipercalórica se relaciona con la alteración del sueño, lo que incita a su vez una sobrealimentación mayor aún, creando un círculo vicioso de difícil salida. El estudio sugiere que el ritmo circadiano y el metabolismo están íntimamente relacionados, por lo que perturbar el equilibrio del reloj biológico podría tener un efecto negativo en cadena. «Los ciclos del reloj y el metabolismo se retroalimentan creando un círculo vicioso», asegura Joe Bass.

Relación directa con el metabolismo


En resumen, el mecanismo central del reloj biológico se altera y modifica las señales internas que controlan el apetito. Los ratones acaban por comer más y, por tanto, tienen más probabilidades de sufrir problemas derivados del sobrepeso (obesidad, diabetes o problemas cardiovasculares). Traducido a seres humanos, significa que las personas podrían tener dificultades para dormir o directamente sufrirían insomnio, aumentando las probabilidades de acudir a la nevera y darse un 'atracón'.

Según Joe Bass, «el tic-tac del reloj se desacelera», con la consecuente alteración el mismo. El científico añade que «el efecto puede ser bastante rápido, en cuestión de días». Afirma, sin embargo, y tras aludir a varios estudios que muestran la mayor complejidad de las reacciones humanas ante cambios en la alimentación, que el «efecto no sería automático en los humanos».

A Joe Bass no le extraña la relación existente entre el ritmo circadiano y el metabolismo, sobre todo porque la expresión de algunos de los genes implicados en el metabolismo lipídico sufren transformaciones en ciclos de aproximadamente 24 horas.

Fuente: Consumer.es
Autora: Núria Llavina Rubio

martes, noviembre 20, 2007

DIABETES AFECTA A 2,8 MILLONES

Día Mundial de la Diabetes

Mendoza, Argentina
Miércoles 14 de noviembre 2007


Centros de salud y organizaciones no gubernamentales realizaron hoy actividades para concientizar a la población sobre la diabetes, en el marco de la conmemoración del Día Mundial de la enfermedad, que en Argentina afecta a 2,8 millones de personas.

El Hospital Italiano realizó pruebas de nivel de glucosa en sangre en forma gratuita y ofreció talleres sobre "Qué es la diabetes, cómo se controla?", como parte de las actividades para informar a la población sobre la enfermedad.

Profesionales del Programa de Prevención y Asistencia de la Diabetes del ministerio de Salud porteño concretaron actividades informativas y distribuyeron folletería en la zona del Obelisco, en forma conjunta con el Programa Buenos Aires Trasplante y la Red Odontológica.

El Obelisco porteño fue iluminado de azul como parte de las acciones impulsadas por la Federación Internacional de Diabetes (IOF) en capitales del mundo, para informar sobre la enfermedad, que en Argentina afecta a 7 por ciento de las personas con más de 40 años.

La acción se repitió en el Empire State de Estados Unidos, en el edificio Opera de Sydney, en el Hotel Burj al Arab de Dubai, en Emiratos Arabes Unidos y en cien monumentos más.

El círculo azul simboliza la campaña de la IOF, apoyada por la Organización Mundial de la Salud, y representa la unidad en la lucha mundial para combatir la enfermedad.

En Argentina, el 7 por ciento de la población del país mayor de 40 años padece diabetes, en su gran mayoría del tipo 2, enfermedad declarada "amenaza y epidemia global" por la Asamblea General de Naciones Unidas.

El 90 por ciento de los casos de diabetes en Argentina corresponden al tipo 2, revelaron informes de entidades especializadas.

La ONU otorga a la afección la misma importancia y reconocimiento que a otro tipo de enfermedades como el HIV/Sida, tuberculosis y malaria.

La diabetes causa más muertes en el mundo que el HIV/Sida y la malaria juntos, mientras cada 10 segundos una persona fallece por causas relacionadas con la enfermedad y, en ese mismo tiempo, dos personas desarrollan la afección.

La diabetes es una enfermedad crónica debido a que el páncreas no produce insulina suficiente -una hormona generada para regular el azúcar en la sangre- o el organismo no la puede utilizar en forma eficaz.

Cada año, 7 millones de personas desarrollan diabetes en el mundo y 3 millones mueren anualmente por causas vinculadas con la enfermedad.

La diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica y progresiva que afecta a 6 por ciento de la población adulta mundial.

El Día Mundial de la Diabetes fue declarado recientemente por Naciones Unidas en la Resolución 61/225, que reconoció la enfermedad como crónica, debilitante y costosa.

La Organización Mundial de la Salud sostuvo que la enfermedad afecta a 246 millones de personas en el mundo y en 20 años, puede alcanzar a 380 millones de habitantes.

En el marco de la celebración del Día Mundial de la enfermedad, la Federación Internacional de Diabetes instó a los gobiernos a desarrollar políticas nacionales para la prevención, cuidado y tratamiento de la afección, e hizo un pedido crear un fondo que permita afrontar la epidemia.

Fuente: Los Andes online

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El 90% de los casos de diabetes se puede controlar, dice Nobel

México DF, México
Jueves 15 de Noviembre de 2007


El premio Nobel de Medicina 1998, Louis Ignarro, aseguró que el 90 por ciento los casos de diabetes en el mundo se puede controlar sin tener que recurrir a fármacos, “lo que se tiene que hacer es convencer a la gente para que asuman una dieta saludable y hacer ejercicio durante toda su vida”.

Durante una entrevista telefónica para Crónica indicó que la curación de la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, no se basará en los medicamentos recetados, sino en el cambio del estilo de vida de la población mundial.

“Tenemos que convencer a la gente de todo el mundo que la diabetes es una enfermedad que se puede prevenir con eliminar ciertos hábitos cotidianos”, agregó.

El Premio Nobel llega a México el próximo viernes para dar una serie de conferencias dentro de la “Gira del Bienestar: Nutrición del Futuro”, con la cual se capacitará a los distribuidores de Herbalife en México en 12 ciudades del país.

Fue galardonado con el Premio Nobel de Medicina en 1998, por sus hallazgos sobre el óxido nítrico y su efecto vasodilatador.

En sus ponencias hablará sobre cómo los estilos de vida saludables pueden disminuir los riesgos de enfermedades cardiovasculares y cómo una dieta rica en óxido nítrico puede ayudar a prevenirlas.

A partir de 2012 podrían morir anualmente 100 mil enfermos
[ Alfredo Ortiz Santos ]

La diabetes afecta a más de diez millones de mexicanos, según cifra que dio a conocer el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, quien anunció una estrategia para frenar el avance de este mal. considerado la primera causa de muerte en el país.

En el marco de la celebración del Día Mundial de la Diabetes el titular de la Secretaría de Salud (SSa) señaló que lo más preocupante es que los más afectados son los niños y jóvenes, lo cual amenaza la calidad de vida de la población productiva.

Advirtió que si en México la sociedad no participa para frenar el avance de este mal a partir de 2012 morirán cada año 100 mil mexicanos. “En el país la tasa de incidencia de la enfermedad es de 5.8% según la última Encuesta Nacional de Salud en Diabetes, además de ser la principal causa de muerte en el país, lo que provoca el fallecimiento de 67 mil personas al año”, dijo el Secretario de Salud.

Ante este mal el responsable del sistema nacional de salud anunció la puesta en marcha de una política integral de salud para frenar el avance de esta patología.

Por: Redacción Nacional
Fuente: Cronica.com

domingo, agosto 19, 2007

¿ES CONTAGIOSA LA OBESIDAD?

Los familiares y amigos podrían 'propagar' la obesidad. Un estudio sugiere que las normas sociales animan a la gente a tener sobrepeso.

Un amigo no deja que otro se vuelva obeso.

Eso podría ser literalmente verdad, según investigadores de la Harvard que sugirieron en la edición del 26 de julio del New England Journal of Medicine que la obesidad, o una tendencia a la delgadez, es socialmente contagiosa, "propagándose" a través de los lazos sociales.

"Esto refuerza la idea de que debido a que la gente está interconectada, su salud está interconectada", afirmó el autor del estudio, el Dr. Nicholas A. Christakis, profesor de la Universidad de Harvard. "Toma en serio la unión entre la gente dentro de las redes sociales y da un nuevo significado al concepto de salud pública".

Aunque esto podría hacer que la gente vea a sus amigos y conocidos de forma distinta (tanto a los gordos como a los delgados), el valor real de la investigación es que apunta a nuevas maneras para combatir la creciente epidemia de sobrepeso y obesidad, afirmaron los expertos.

"Tratar de resolver el problema a nivel individual ha resultado muy difícil y podría ser porque no estamos dirigiéndonos a la red, que podría ser la familia, el vecindario, la comunidad o la escuela", señaló el Dr. Julio Licinio, presidente del departamento de psiquiatría y ciencias conductuales de la Facultad de medicina Miller de la Universidad de Miami. "Es una forma fascinante de ver el problema y podría ser un excelente motivo por el cual los tratamientos han sido tan difíciles, porque sólo nos dirigimos a un miembro de la red".

"Saca a la luz otro componente del ambiente que influencia la obesidad", añadió el Dr. Samuel Klein, director del Centro de nutrición humana de la Facultad de medicina de la Universidad de Washington en San Luis. "Habría que probarlo, pero sugiere que, para ser efectivo en el tratamiento de la obesidad, tenemos que tratar no sólo a la persona obesa, sino también a la red social".

Los expertos afirmaron que es probable que el estudio se vuelva un clásico.

El tema no es poco preocupante, dado que la obesidad se ha vuelto un grave problema de salud pública en los Estados Unidos y otros países occidentales. Según la información de fondo del artículo, dos tercios de los adultos estadounidenses tienen ahora sobrepeso y la prevalencia de la obesidad ha aumentado de 23 a 31 por ciento.

Se han sugerido diversas explicaciones sobre la epidemia, entre ellas que se hace menos ejercicio y se come más. Pero como la epidemia es tan general y afecta a todos los grupos socioeconómicos, probablemente haya varias explicaciones sociales y ambientales para el fenómeno, señalaron los expertos.

Los autores especularon que la ubicuidad de las redes sociales y la inclinación natural de las personas a dejarse influenciar por la apariencia y conductas de los que los rodean, sugieren que el aumento de peso en una persona podría fomentarlo en otras. Tener contactos sociales de cierto peso podría también causar que uno adopte ciertas conductas o las conductas de los demás podrían incluso estimular ciertas partes del cerebro, como las que se relacionan con la ingesta de alimentos.

Para investigar esta teoría, los autores de este estudio evaluaron a más de 12,000 personas socialmente interconectadas de Nueva Inglaterra que habían participado en el Estudio cardiaco de Framingham, una histórica iniciativa cuyo objetivo era descubrir las causas de la enfermedad cardiovascular. Como parte del estudio, los individuos se sometieron a medidas repetidas, entre ellas el índice de masa corporal (IMC) durante más de tres décadas. Al inicio del estudio, se pidió a los participantes que identificaran a sus amigos para propósitos de seguimiento.

Los investigadores encontraron que la gente flaca y gorda tendía a agruparse y que los conglomerados se extendían a tres grados de separación. En otras palabras, usted es obeso, igual que el amigo del amigo de su amigo o la hermana del cónyuge de su amigo.

Además, las probabilidades de que una persona se volviera obesa aumentaban en 57 por ciento si tenía un amigo que se volvía obeso durante un cierto periodo de tiempo. Si las dos personas eran amigas mutuas, las probabilidades aumentaban a 171 por ciento.

Y si un hermano adulto se volvía obeso, las probabilidades de que el otro hermano también lo hiciera aumentaban en 40 por ciento.

El matrimonio también importaba. Si un cónyuge se volvía obeso, el otro tenía un aumento de 37 por ciento en las probabilidades de hacer lo mismo.

El estudio halló que las redes sociales eran más importantes que la localización geográfica. En otras palabras, la persona con la que usted tiende a reunirse es más influyente en cuanto al peso que su vecino de al lado.

Las personas del mismo sexo tenían una mayor influencia entre sí que las personas del sexo opuesto, halló el equipo.

Finalmente, los investigadores encontraron que la tendencia entre los estadounidenses a dejar de fumar no daba cuenta del aumento en la obesidad dentro de una red dada.

Según los autores del estudio, el fenómeno tiene muchos más factores que las similitudes en el estilo de vida y el ambiente, según lo prueba el hecho de que las redes sociales son más importantes que la geografía. Dos explicaciones probables son la diseminación de las conductas y la diseminación de las normas sociales. La evidencia apunta más a lo último.

"Hasta cierto punto, esto me recuerda a la presión del grupo, cuando queremos encajar en un grupo particular", apuntó el Dr. Juan Castro, director del Centro de educación de la salud Coastal Bend del Centro de ciencias de la salud Texas A&M de Corpus Christi.

Christakis estuvo de acuerdo. Cuando el sobrepeso o la obesidad se hacen normales en un círculo social dado, las personas podrían ser más propensas a hacerse obesas. En otras palabras, ejemplificó, "si veo que engordas, entonces yo también puedo engordar".

El hallazgo podría apoyar los esfuerzos de ofrecer educación sobre la nutrición en el lugar de trabajo, donde muchas personas hacen amigos, señaló Castro. También habrían beneficios en dirigir las intervenciones al miembro de la familia que está a cargo de la compra y preparación de los alimentos, añadió.

Por: Amanda Gardner
Reportera de Healthday
Fuente: www.cdc.gov/spanish/default.htm

lunes, junio 25, 2007

ARGENTINA: MAS CHICOS OBESOS

Tres de cada diez chicos son obesos o tienen sobrepeso.


Tienen entre 6 y 11 años y son de clase media y alta. Es porque comen mientras ven televisión, abusan de la comida chatarra y ya no corren ni juegan en las plazas por la inseguridad.


Más de una vez se habló de los "chicos gordos de la pobreza", aquellos niños de pancitas infladas a fuerza de guisos, harinas, sopas y polentas. Pero el problema de los menores con sobrepeso no se agota en los sectores más bajos. Un reciente estudio a nivel nacional revela que 3 de cada 10 chicos de clase media y alta son obesos o tienen sobrepeso. ¿Las causas? Ven demasiada televisión mientras comen, abusan de la comida chatarra y han perdido los juegos y corridas en plazas y veredas a causa de la inseguridad.


Así lo refleja un estudio realizado por la consultora Markwald, La Madrid y Asociados, que entre setiembre y noviembre del año pasado relevó los hábitos alimentarios de 1.500 chicos de entre 6 y 11 años de sectores medios y altos de la Capital Federal, el Gran Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Mendoza. "El estudio se hizo en el marco de una investigación mayor sobre consumo infantil, que se llevó a cabo en distintos países de Latinoamérica. Como en estudios anteriores había surgido un temor recurrente a ser gordo , decidimos sumar algunas preguntas sobre el tema. Y la verdad es que las respuestas nos sorprendieron", dice la socióloga Mónica La Madrid, a cargo de la investigación.

Además de revelar que el 32% de los chicos argentinos de hogares con buen nivel adquisitivo son obesos o tienen sobrepeso y corren riesgo de serlo, el estudio alumbró costumbres que llamaron la atención de los expertos.
"Encontramos, por ejemplo, que el hábito de mirar televisión mientras se come es mucho más fuerte en nuestro país que en el resto de Latinoamérica —apunta La Madrid—. También, que los chicos obesos usan menos Internet y juegan menos a los video- juegos que los chicos que no tiene problemas de peso; y que, en Argentina, no hay relación entre sobrepeso y madre que trabaja fuera del hogar, algo que sí ocurre en otros países", explica.

Para el estudio completo se entrevistó a 6.534 chicos con sus padres, quienes informaron sobre el peso y la talla de sus hijos. Y se encontró que México es el país con mayor porcentaje de niños con sobrepeso (46%), y que Colombia es el menos afectado (27%). También, que los problemas de obesidad disminuyen a medida que los niños crecen y "pegan el estirón" (alrededor de los 10 años), y que a los niños criollos les preocupa menos "estar gorditos" que a sus pares de los países vecinos.

A su vez, como tantos otros estudios, las conclusiones de esta investigación vuelven a insistir sobre los peligros del sedentarismo. Pero advierten sobre una curiosa diferencia: "Hay una asociación entre obesidad y largas horas frente a la tele , pero no ocurre lo mismo con Internet y los video- juegos. Los chicos obesos usan menos la Web y los videos que los que no tienen exceso de peso. Pasa lo mismo que con la lectura: son actividades pasivas, pero suponen personalidades más inquietas", asegura La Madrid.

El televisor parece ser el enemigo público número uno de la vida sana. Y por más de un motivo: "El 74% de los chicos con sobrepeso y el 81% de los obesos reconocieron que miran televisión mientras comen en familia, cifras que superan a las de otros países. Esto habla de una desestructuración de la comensalidad histórica, de una forma de comer en la que los padres ya no cumplen la función de educar y controlar como lo hacían antes", dice La Madrid.

El doctor Horacio Yulitta, especialista en Medicina del Deporte Infanto-Juvenil de la Sociedad Argentina de Pediatría, coincide: "Antes, el momento de la comida era un espacio de encuentro familiar en el cual se cumplían ciertos rituales. Se esperaba para comer todos juntos, se servía ordenadamente y se transmitían modales y costumbres: los padres miraban cómo comían sus hijos y enseñaban a comer. Hoy se come a las apuradas, sin límites de ningún tipo (los chicos hasta eligen qué se come) y en silencio. El televisor copa la escena y la comida deja de ser lo principal; se come más y mal y se pierde el saborear, el disfrutar y el compartir", dice.

Entre los culpables de la obesidad, el estudio también destaca "la pérdida del espacio público como ámbito de juego debido a la peligrosidad de la calle" y la incorporación de tecnologías que fomentan los juegos pasivos en el hogar.

"La inseguridad dejó a los chicos sin vereda y sin plaza. Hoy se juega en lugares estructurados y cerrados, como los peloteros, donde no hay espacio para lo creativo —opina Yulitta—. Y también se perdió el patio del colegio: por temas legales o de seguros o porque los padres se quejan si el chico tiene un raspón, está prohibido correr en el patio. Es insólito: pasan el día entero en la escuela y no pueden, siquiera, jugar a la mancha en el recreo".

Por supuesto que el acceso, casi cotidiano, a alimentos procesados, de alto contenido graso y calórico, también aporta lo suyo. "La comida chatarra y el sedentarismo son un peligro para los chicos. Es fundamental enseñarles a comer a las nuevas generaciones, pero no es fácil. En los quioscos de los colegios no venden alimentos sanos, ni siquiera yogures. Sólo pueden comprar golosinas y eso no ayuda", dice la doctora Edith Barinaga, directora de ALCO.

Del estudio surge, también, otro dato que acerca alivio a las madres multifunción de la nueva era. "En Argentina no se comprobó la asociación entre la madre que trabaja fuera del hogar y la obesidad, como sí ocurre en otros lugares. Acá hay más obesos en estructuras familiares tradicionales, con mamás sin trabajo remunerado", dice La Madrid.

Para la nutricionista Magdalena Bauschen, para ayudar a un hijo con problemas de peso nada mejor que el ejemplo de los padres. "Si no comen verdura los chicos tampoco lo harán. Y son ellos los que deben apagar el televisor y destacar que el momento de la comida es un espacio para compartir y para nutrirse".

Fuente: Gordos.com

miércoles, mayo 30, 2007

¿LOS HOMBRES SON MANZANAS?

Como veremos a continuación, en endocrinología, las manzanas y las peras se usan a menudo para caracterizar dos tipos concretos de obesidad.

Uno de los factores a tener en cuenta en el campo de la endocrinología, además del famoso Índice de Masa Corporal (IMC), para valorar el estado de nutrición y sus consecuencias futuras en la salud de la persona, es el Índice Cintura/Cadera (ICC) que es muy fácil de calcular y consiste en esto:

ICC:

Perímetro Cintura (cm.)
-------------------------------------
Perímetro Cadera (cm.)


Aquí una imagen para ver cómo tienen que medir cada perímetro.
El perímetro de la cintura se mide justo debajo de la última costilla y el de la cadera, a nivel de la zona más amplia más o menos por la zona de los glúteos.

Los valores obtenidos suelen seguir, en condiciones normales, un patrón característico en mujeres y hombres. Siendo los siguientes:

ICC para mujeres:
0´71-0´84


ICC para Hombres:
0´78-0´93


ICC Estándar para ambos sexos:
0´80


Lo que nos reflejan estos valores es que las mujeres tienen, por características propias de su condición sexual, un perímetro de caderas relativamente más grande que la de los hombres, que tienen un perímetro de cintura mayor y de cadera menor.

Lo que hace que el ICC normal varíe un poco teniendo en cuenta el sexo de la persona. Esta diferente distribución de grasa se debe principalmente a influencias hormonales y se hace evidente desde la pubertad donde comienzan a manifestarse las primeras diferenciaciones sexuales.

Al patrón de distribución femenina de grasa, se le llama “forma de pera” mientras que al patrón de distribución masculina de grasa, se le llama “forma de manzana”. Ya que en el primero la grasa se “concentra” más a nivel de las caderas mientras que en el primero se aloja más en la cintura dando unas formas que, con un poco de imaginación, nos recuerdan a esas frutas:

Aunque en las dos imágenes aparezca una mujer, lo más normal es que sean los hombres los que tengan la “forma de manzana” exceptuando los casos de obesidad, donde la mujer puede cambiar su forma de pera por la de manzana.

En condiciones normales, esta diferencia del ICC para hombres y para mujeres puede no ser muy evidente para pesos normales y bajos. Sin embargo, conforme se van ganando kilos, las diferencias se hacen muy notables y los lugares en donde se acumula principalmente la grasa, crecen aún más. Lo que en la jerga popular vendría a ser:

Hombres: Barriga cervecera y flotador—–>Obesidad Androide—-> Obesidad en forma de Manzana

Mujeres: Cartucheras—> Obesidad Ginecoide—> Obesidad en forma de Pera

A pesar de que ambos tipos de obesidad son dañinos, es mucho más peligroso para la salud la barriga cervecera y el flotador que las cartucheras. Es decir, una obesidad en forma de manzana supone un riesgo mucho mayor que la de forma de pera. Por mucho que estemos acostumbrados a la manzana como símbolo de salud, en estos casos, la realidad es muy diferente.

Teniendo en cuenta las complicaciones con las que viene ya asociada la obesidad, si esta viene en forma de manzana vendrá con un extra adicional de enfermedades que muchas veces son proporcionales al perímetro de la cintura y son:

-Enfermedad Cardiovascular:
-Hipertensión Arterial
-Dislipemias
-Infarto de Miocardio


-Diabetes Tipo II

-Apnea del Sueño

Por el contrario, la obesidad en forma de pera es mucho menos dañina y no se asocia a los problemas comentados antes con tanta frecuencia. Sin embargo, los obesos que tienen forma de pera terminan con el tiempo desarrollando una en forma de manzana, ya sea mujer u hombre.

Así pues, no sólo hay que tener en cuenta en una obesidad la cantidad de grasa existente, sino donde se sitúa principalmente. Teniendo en cuenta que los hombres tienden a engordar a nivel de la cintura y las mujeres a nivel de la cadera, son éstas últimas las que salen mejor paradas cuando se empiezan a ganar kilos de más. Pero todo tiene un límite, a partir de ciertos kilos la obesidad en pera se convierte en manzana y se añaden entonces los riesgos propios de ésta.

Así que, si es hombre y tiene más de 102 cm. de perímetro de cintura o es mujer y tiene más de 88 cm. sepa que a partir de esas cifras comienza a estar en riesgo.

Fuente: Adam.com

martes, abril 17, 2007

¡ACABEMOS CON LAS BARRIGAS!

Conocer el perímetro de la cintura es esencial para conocer nuestro riesgo cardiovascular. En el caso de los hombres debe ser inferior a 102 centímetros y para las mujeres el límite está en los 88 cm.

¿Qué esperas para medir tu cintura?

Tener sobrepeso o estar obeso ya es en sí mismo un riesgo cardiovascular pero si esa obesidad se concentra en la parte media del cuerpo, el peligro es aún mayor. En los casos de obesidad abdominal se acumula tejido adiposo alrededor de algunos de los principales órganos del cuerpo. Esta grasa que acumulada alrededor del abdomen es especialmente peligrosa porque promueve alteraciones del colesterol total (baja el bueno y sube el malo), aumentan los triglicéridos, provoca resistencia a la insulina, aumenta el riesgo de padecer diabetes, sube la tensión arterial, provoca fenómenos pro-inflamatorios y pro-trombóticos. Así pues, la obesidad abdominal incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

En el marco de la XII Reunión Nacional de la Sociedad Española de Hipertensión y Liga Española contra la Hipertensión Arterial (SEH-LELHA), celebrada recientemente en Sevilla, el Dr. Jean Pierre Després del Instituto de Cardiología del Hospital de Laval de Québec, presentó sus conclusiones alrededor de la relación entre adiposidad intra-abdominal y riesgo cardiometabólico. De este modo expuso la diferencia entre la grasa acumulada bajo la piel y la depositada internamente, denominada "grasa visceral".

Según el Dr. Després "el exceso de grasa visceral acumulada aumenta sustancialmente el riesgo de sufrir complicaciones cardiometabólicas". Y se entiende por riesgo cardiometabólico el riesgo global de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular y se determina mediante la presencia de factores de riesgo tradicionales, como aumento del nivel de colesterol LDL (colesterol malo), hipertensión arterial, diabetes tipo 2 y tabaquismo; así como por la determinación de una serie de nuevos marcadores relacionados con la resistencia a la insulina.

Además, este experto comentó que "detrás de unos niveles altos de glucosa en sangre, o estado hiperglicémico, existen una serie de disfunciones metabólicas asociadas presentes en los pacientes con sobrepeso u obesos con exceso de obesidad abdominal y comorbilidades asociadas".El Dr. Després consideró "la obesidad abdominal como una importante cuestión de salud pública y recomendó la medición del perímetro de cintura más que el cálculo del índice de masa corporal como herramienta fundamental en el diagnóstico del riesgo cardiometabólico". Dentro de la misma sesión el Profesor Luc Van Gaal, del departamento de endocrinología, metabolismo y nutrición clínica de Hospital Antwerp (Bélgica), centró su ponencia en la utilidad clínica de una nueva línea terapéutica basada en el bloqueo de los receptores denominados endocannabinoides CB1.

"Estos receptores se encuentran repartidos en distintos órganos (tejido adiposo, hígado, músculo, cerebro y tracto gastrointestinal) formando el sistema endocannabinoide y se ha demostrado que juegan un papel importante en los procesos metabólicos de nuestro organismo", comentó. El Dr. Van Gaal afirma que "recientes estudios han demostrado que el bloqueo de estos receptores, acompañado de cambios en el estilo de vida, disminuyen la grasa abdominal mejorando los factores de riesgo cardiometabólico asociados".

Los farmacéuticos nos medirán la cintura

En los últimos años, la obesidad se ha convertido en una epidemia responsable del aumento de los casos de diabetes y de enfermedad cardiovascular en nuestro país. A pesar de ello, la población general desconoce las posibles consecuencias del riesgo asociado a un tipo específico de obesidad: la obesidad abdominal.

Si bien el médico y el personal de enfermería son esenciales en la promoción de hábitos cardiosaludables y la prevención de estos riesgos, el consejo que el paciente recibe en las oficinas de farmacia debe encaminarse en el mismo sentido.

En esta línea, la Sociedad Española de Hipertensión y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) han firmado un acuerdo de colaboración que tiene como objetivo hacer hincapié, a través de las oficinas de farmacia, en la importancia de la prevención y el tratamiento de las personas que tienen un alto riesgo de sufrir complicaciones cardiovasculares, según anunció Dª Carmen Megía, representante del Consejo General del Colegio Oficial de Farmacéuticos durante su intervención en la 3ª Reunión de Farmacéuticos celebrada dentro de la XII Reunión Nacional de la SEH-LELHA.

Uno de los proyectos que se va a poner en funcionamiento en próximas fechas es un estudio piloto que, por primera vez en nuestro país, persigue sensibilizar al farmacéutico sobre el importante papel que debe tener en la detección de la obesidad abdominal. De este estudio se obtendrá información acerca del "número de personas que acude a las farmacias y padece esta enfermedad y, entre ellos, los que aún no lo han consultado con su médico por esta razón", destaco la doctora Carmen Suárez, vicepresidenta de la SEH-LELHA.Para ello, en próximas semanas los farmacéuticos medirán, durante una semana y de forma aleatoria, el perímetro abdominal a una amplia muestra de personas que acudan a las oficinas.

Al mismo tiempo, se realizará una encuesta muy sencilla con el fin de conocer si durante el último año han tenido alguna revisión médica encaminada a prevenir la enfermedad cardiovascular, así como a detectar la importancia que puede tener la zona del cuerpo donde se acumula la grasa.

Fuente: SaludTerra.es

miércoles, abril 04, 2007

¿GORDITO, IGUAL A SALUDABLE?



Entrevistamos a Lourdes Alcañiz, periodista especializada en salud y autora junto con la dietista pediátrica Claudia González, del libro Gordito no significa saludable (Ed Grijalbo). Con él pretenden erradicar la falsa creencia de que un niño gordito es sinónimo de un niño sano, que goza de buena salud. Al contrario, un niño con sobrepeso u obesidad tiene más posibilidades de convertirse en un adulto obeso, con todos los problemas de salud que eso conlleva.


¿En España estamos alcanzando las cifras de obesidad infantil Estados Unidos?

Las cifras de obesidad infantil en EE.UU son las más altas de todo el mundo con diferencia. Pero las cifras de España se parecen cada vez más. Incluso hay segmentos en los que los niños españoles son más obesos. En las franjas entre dos y cinco años y entre doce y catorce, hay más niños obesos en nuestro país que en Estados Unidos.

¿A qué se debe el aumento de la obesidad infantil en nuestro país?

Se han unido varios factores. Uno de ellos es la incorporación de la mujer española al mercado laboral. Esta incorporación ha sido rápida y la mujer ha unido sus habituales tareas en la cocina o en la compra a una actividad laboral que también le ocupa horas y horas. Ahora tiene poco tiempo para cocinar y suele recurrir más a comidas precocinadas, bollería industrial en el desayuno... Todo eso hace que los niños hoy ingieran más calorías.

También hoy los niños pasan demasiadas horas ante el televisor...

Sí, el nivel de ejercicio físico ha descendido. Mientras que antes los niños jugaban en los parques o corrían en la calle, hoy en día no es seguro que los niños estén jugando fuera. ¿Y donde están? En casa jugando con los videojuegos, frente al televisor...

¿Por qué un niño gordito no significa que sea más sano?

Es una creencia fuertemente arraigada en las familias. Se remonta a la guerra civil y a la postguerra. Pero hoy el problema es que, por este aumento de calorías y el descenso del ejercicio, un niño gordito tiene muchas posiblidades de seguir siéndolo en la edad adulta.

¿Cómo podemos evitar un exceso de peso en el niño?

La prevención empieza desde que un niño nace, porque si nace con un peso elevado es un niño que puede tener una tendencia a acumular más grasa. En muchas ocasiones se le dan cereales antes de tiempo, o en demasiada cantidad. Una serie de actuaciones que conducen a la obesidad. La mejor forma de saber si nuestro hijo tiene un peso correcto es consultarlo con el pediatra.

Si no atajamos pronto el problema, ¿qué ocurrirá?

Si entre los cinco y los siete años vemos que hay una tendencia al sobrepeso y si durante la adolescencia ese niño también presenta un problema de peso, es muy difícil que ese problema se corrija más adelante. Probablemente ahí tenemos ya un adulto obeso. Hoy en día si una madre ve que un niño tiene un problema de obesidad o que su peso está aumentando es tan importante que vaya al médico como si detectara una neumonía, una meningitis o un problema infeccioso grave, porque las consecuencias que va a tener a largo plazo son igual o más graves que las de una enfermedad infecciosa.

¿Qué consecuencias tiene este exceso de peso en la vida adulta?

Hay consecuencias tanto físicas como psíquicas. Las consecuencias físicas más comunes son diabetes tipo 2, colesterol elevado e hipertensión. Si se trata de una obesidad en un límite alto hablaríamos de problemas ortopédicos y/o menstruales.

¿Y en el ámbito psicológico?

Es un problema grave porque en la preadolescencia es cuando se está formando la valía interior del niño, su autoestima, su seguridad. Si un niño gordito está recibiendo burlas todos los días, esa persona no va a enfrentar el mundo con la misma seguridad que un niño que sí es aceptado por el grupo.

¿Qué aconseja a padres y madres?

La planificación es esencial y se puede conseguir por ejemplo, creando un menú semanal o quincenal equilibrado que nos permitirá poder comprar los productos con antelación, dejando para el último momento sólo los productos frescos. Del mismo modo, cuando se estén cocinando platos que requieran elaboración, en lugar de hacer las raciones justas para ese día se pueden hacer más y congelarlas en porciones separadas para los días que las necesitemos. Otra parte importante de esta planificación es el desayuno, importantísimo para la nutrición de los niños y para evitar la obesidad. Los niños que no desayunan y luego comen más adelante durante el día o cenan más presentan un comportamiento nutricional que está relacionado con ciertos índices de obesidad.

¿Cómo sería un desayuno saludable?

Unos lácteos que no tienen por qué ser necesariamente leche, puede ser yogur; unos cereales o producto del grupo de los cereales, puede ser una tostada de pan integral o bien cereales bajos en azúcar; fruta; y luego un poco de proteínas, un poquito de jamón de york, queso fresco, huevo. Este es un desayuno perfecto. Y si luego lo complementamos con un desayuno saludable que se lleven al colegio para tomar a media mañana (bocadillo y pieza de fruta, por ejemplo en lugar de bollería industrial) van a tener una alimentación perfectamente equilibrada durante la mañana que les va a permitir enfrentarse a la jornada escolar bien preparados.

¿Debemos invertir en educar sobre nutrición?

La alimentación saludable es un problema de educación. Igual que las madres cuando llega la etapa de los celos hacen acopio de paciencia porque se sabe que es transitorio, lo mismo ocurre cuando estamos enseñando a comer a un niño. Educar para comer bien es una labor educativa de toda la familia. Si en nuestra casa se lee y el niño está rodeado de libros, desarrollará el gusto por la lectura; y lo mismo debe suceder con la comida saludable y el ejercicio. Hay que predicar con el ejemplo.En el tema del ejercicio, mi opinión es que debemos ayudar toda la sociedad. Si bien decimos que los niños tienen que hacer más ejercicio, a la hora de la verdad es muy difícil de conseguir si los padres tenemos jornadas laborales que son incompatibles con otras actividades.

A veces encontrar el tiempo para hacer ejercicio en familia es difícil...

Teniendo en cuenta la magnitud que tiene el problema de la obesidad en España, las autoridades pertinentes deberían ayudar a las familias españolas a recoger a esos niños y llevarlos a actividades deportivas. Es cierto que algunos colegios las organizan, pero no siempre los padres pueden combinarse los horarios.No obstante, durante el fin de semana, las familias deben promover la práctica de actividades deportivas y una buena manera es promoviendo premios por las buenas acciones de los niños que consistan en actividades al aire libre como montar en bici, ir a la montaña... La recompensa debe ser algo saludable y no por ejemplo, como sucede mucho, una merienda a base de fast food.

Fuente: Salud.Terra.es


miércoles, enero 24, 2007

PREVENIR LA OBESIDAD INFANTIL

Por la mañana, ¡Un buen Desayuno!

Procura desayunar todas las mañanas con tus hijos. Rendirán mejor durante el día y les ayudarás a prevenir la obesidad. Un buen desayuno debe incluir un lácteo (leche, yogur, queso), un cereal (pan, galletas…), mermelada o miel, frutas o zumo y, en ocasiones, jamón o fiambre.

¡Haz que se muevan!
Fomenta en ellos la actividad física dentro de sus hábitos como un juego más y participa con ellos en actividades al aire libre.

CON UN BUEN DESAYUNO ¡DA EL PRIMER PASO PARA LA ALIMENTACION SALUDABLE DE TUS HIJOS!

A continuación compartimos información sobre la Campaña para la Prevención de la Obesidad Infantil de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria:

MINISTERIO DE SANIDAD Y CONSUMO

  • Una alimentación y nutrición adecuadas son importantes en todas las etapas de la vida, pero particularmente durante la infancia.
  • La infancia es un periodo crucial para actuar sobre la conducta alimentaria, ya que las costumbres adquiridas en esta etapa van a ser determinantes del estado de salud del futuro adulto. El niño obeso tiene una alta probabilidad de que se convierta en un adulto obeso.
  • El desayuno es una de las tomas del día más importante y debería cubrir, al menos, el 25% de las necesidades nutritivas del escolar, el 8% de los niños españoles acuden al colegio sin haber desayunado.
  • Una combinación de actividad física regular, variedad de alimentos en la dieta e interacción social amplia puede dar como resultado una mayor longevidad y un envejecimiento sano de la población.
  • La alimentación poco saludable y no practicar actividad física con regularidad son las principales causas de las enfermedades crónicas más importantes, y ambas son susceptibles de modificarse.
  • La obesidad puede llegar a reducir la esperanza de vida de una persona hasta en diez años.

PREVENIR LA OBESIDAD INFANTIL: Razones de “peso”

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad y el sobrepeso han alcanzado caracteres de epidemia a nivel mundial. Más de mil millones de personas adultas tienen sobrepeso y, de ellas, al menos 300 millones son obesas.

La preocupación por la prevalencia que la obesidad está adquiriendo a nivel mundial se debe a su asociación con las principales enfermedades crónicas de nuestro tiempo, como son las enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial y ciertos tipos de cáncer. La obesidad coadyuba a engrosar las cifras de morbilidad y mortalidad por estas enfermedades.

De los diez factores de riesgo identificados por la OMS como claves para el desarrollo de las enfermedades crónicas, cinco están estrechamente relacionados con la alimentación y el ejercicio físico. Además de la ya mencionada obesidad, se citan el sedentarismo, hipertensión arterial, hipercolesterolemia y consumo insuficiente de frutas y verduras.

Como puede verse, la alimentación poco saludable y no practicar actividad física con regularidad son las principales causas de las enfermedades crónicas más importantes, y ambas son susceptibles de modificarse.

En los adultos, la obesidad está asociada también a otras patologías, como las enfermedades respiratorias y la artrosis. Pero es en los niños y adolescentes donde el problema se hace más grave ya que, de no tomar medidas a tiempo sobre sus hábitos, hay una alta probabilidad de que el niño obeso se convierta en un adulto obeso. En la población más joven las enfermedades asociadas a la obesidad incluyen la hipertensión arterial, hiperinsulinemia, dislipemia, diabetes mellitus tipo 2, agravamiento de enfermedades respiratorias como el asma, así como problemas psicosociales.

Todas las enfermedades descritas anteriormente acortan la vida. La obesidad puede llegar a reducir la esperanza de vida de una persona hasta en diez años.

Situación actual y tendencia en España

La prevalencia de la obesidad (especialmente en la infancia, donde alcanza cifras alarmantes) y su tendencia ascendente durante las dos últimas décadas, han hecho que también se afiance en España el término de “obesidad epidémica”.

En la población adulta española (25-60 años) la prevalencia de obesidad es del 14,5% mientras que el sobrepeso asciende al 38,5%. Esto es, uno de cada dos adultos presenta un peso superior a lo recomendable. La obesidad es más frecuente en mujeres (17,5%) que en varones (13,2%). También se ha observado que la prevalencia de obesidad crece conforme aumenta la edad de las personas, alcanzando cifras del 21,6% y 33,9% en varones y mujeres de más de 55 años, respectivamente.

Más preocupante es el fenómeno de obesidad en la población infantil y juvenil (2-24 años), situada ya en el 13,9%, y la de sobrepeso, que está en el 12,4%. En este grupo de edad la prevalencia de obesidad es superior en varones (15,6%) que en mujeres (12%). Las mayores cifras se detectan en la prepubertad y, en concreto, en el grupo de edad de 6 a 12 años, con una prevalencia del 16,1%.

En comparación con el resto de países de Europa, España se sitúa en una posición intermedia en el porcentaje de adultos obesos. Sin embargo, en lo que se refiere a la población infantil, nuestro país presenta una de las cifras más altas, sólo comparable a las de otros países mediterráneos. Así, en los niños españoles de 10 años la prevalencia de obesidad es sólo superada en Europa por los niños de Italia, Malta y Grecia. El número de niños obesos en nuestro país ha experimentado un aumento preocupante en la última década, provocado por los hábitos alimentarios y sendentarios.

Importancia del desayuno.

En esta campaña se va a intentar promover el desayuno, por las siguientes razones:

Es preocupante que el 8% de los niños españoles acudan al colegio sin haber desayunado. Se ha demostrado que la prevalencia de obesidad es superior en aquellas personas que toman un desayuno escaso o lo omiten.

Además, para el 19,3% de la población infantil y juvenil (1-24 años, ENS 2003) el desayuno consiste únicamente en un vaso de leche, mientras que para el 56% el vaso de leche se acompaña de algún hidrato de carbono (pan, galletas, etc.). Sólo un 7,5% de los niños toman un desayuno equilibrado compuesto por leche, fruta o zumo e hidratos de carbono.

Las prisas por llegar a la escuela y la somnolencia de los primeros momentos de la mañana, en ocasiones impiden realizar la primera comida del día correctamente, lo que puede provocar una disminución de la atención y del rendimiento en las primeras horas de clase. La familia debe tratar de organizar su tiempo para que el escolar pueda disfrutar de un buen desayuno.

El desayuno es una de las tomas del día más importante y debería cubrir, al menos, el 25% de las necesidades nutritivas del escolar. El aporte energético del desayuno es de gran importancia, ya que permitirá lograr un adecuado rendimiento tanto físico como intelectual, en las tareas escolares y en el trabajo diario.

El desayuno admite una oferta de alimentos variada, pero para que tenga las mejores cualidades nutricionales debe incluir: un lácteo (un vaso de leche, un yogur, queso de cualquier modalidad); un cereal (preferiblemente pan, pero también copos de cereales, galletas, magdalenas, bizcochos,…); una grasa de complemento (preferentemente aceite de oliva, pero sin denostar la mantequilla, margarina…); una fruta o su zumo (cualquier variedad en estación y zumos naturales diversos); mermeladas, miel y, en ocasiones, jamón u otro tipo de fiambre.

Una propuesta saludable para prevenir la obesidad infantil

  • Comer de todo. Una alimentación variada y equilibrada es una alimentación sana.
  • Desayunar siempre y de forma más completa posible.
  • Cereales (pan, pasta, arroz…), patatas y legumbres son alimentos básicos y tienen que formar parte de nuestra dieta diaria.
  • Moderar el consumo de grasas, especialmente las de origen animal.
  • Tomar todos los días frutas, verduras y hortalizas.
  • Moderar el consumo de productos ricos en azúcar como las golosinas, los dulces y los refrescos.
  • Reducir la sal en las comidas y utilizar, preferentemente, sal yodada.
  • Hacer todos los días ejercicio físico. Caminar siempre que sea posible.
  • Involucrar a todos los miembros de la familia en los distintos aspectos relacionados con la alimentación: comparar, decidir el menú y cocinar.

¡Tú como padre o madre, eres una pieza clave en la educación de sus hábitos alimentarios!

Fuente: Ministerio de Sanidad y Consumo de España
Link: http://www.msc.es/campannas/campanas06/ObesidadInfant.htm

martes, noviembre 07, 2006

DIABETES DEVASTADORA


Diabetes, esa enfermedad devastadora

Como noviembre es el Mes Nacional de la Diabetes, ahora es el tiempo ideal para aprender sobre el impacto que puede tener la nutrición Herbalife en esta enfermedad devastadora.
Durante los últimos 25 años, hemos atestiguado increíbles relatos de salud de nuestros clientes y Distribuidores. Esto ocurre no porque nuestros suplementos nutricionales sean terapias específicas para condiciones médicas, sino porque la ”forma de vida” Herbalife tiene beneficios profundos en la salud. Ahora, la comunidad médica ha comprobado la manera en que la reducción de peso y el ejercicio pueden prevenir el desarrollo de la Diabetes Mellitus de Tipo 2.

Reduzca el peligro de la diabetes en forma natural

En un artículo publicado en el número del 3 de mayo, 2001 de la New England Journal of Medicine, se estudiaron 522 sujetos de edad madura y con sobrepeso, así como con niveles elevados de azúcar. Los individuos que redujeron su peso limitando su consumo de grasa, incrementando su consumo de fibra e iniciando alguna actividad física, mostraron una reducción de 58 por ciento en el desarrollo de diabetes. Los cambios en estilo de vida resultan más efectivos que los medicamentosAhora un estudio mucho más grande con recursos financieros del gobierno de los Estados Unidos por una cantidad alrededor de los $174 millones de dólares, se realizó con 3,000 hombres y mujeres propensos a la diabetes.
Se encontró que intervenciones sencillas en el estilo de vida como bajar entre cinco y siete por ciento del peso corporal, y hacer ejercicio un promedio de 30 minutos al día produce justamente esa misma reducción del 58 por ciento en el riesgo de desarrollar diabetes. Este estudio resultó tanto más sorprendente porque se compararon los cambios en estilo de vida con el tratamiento con medicinas y se encontró que lo primero era superior. (Los participantes del programa que tomaron medicamento redujeron el riesgo en sólo 31 por ciento.) Esto confirma que lo que hacemos por nosotros mismos puede resultar mucho más poderoso que lo que los médicos puedan hacer por nosotros.Cambie su dieta y proteja su vida ¿Qué significa esto para usted? Reducir el consumo de calorías, limitar las grasas malas y aumentar la fibra en la dieta puede ayudar a reducir la incidencia de una enfermedad devastadora.

Esto significa que una nutrición saludable para usted y sus seres queridos, constituye una manera efectiva de reducir una enfermedad que se ha convertido en epidemia. La diabetes ha ganado prominencia porque afecta a gente cada vez más joven. Las víctimas ahora suman más de 16 millones en este país y las cifras aumentan explosivamente a nivel mundial. Esta es una oportunidad para que usted subraye los beneficios para la salud que provienen de la nutrición y el estilo de vida más que del cuidado médico y las medicinas.

Apoyo para las comunidades en riesgo

Ciertas poblaciones tienen un riesgo genético particular para la diabetes. Existe mayor presencia de la diabetes entre los Americanos Nativos, Americanos Africanos y la comunidad Hispánica. Una intervención Herbalife en esas comunidades puede representar una poderosa manera de mejorar la calidad y prolongar las vidas de las personas en peligro de diabetes.Los productos Herbalife y la diabetes

Frecuentemente aparece la pregunta sobre si nuestros productos son adecuados para diabéticos. Inequívocamente la respuesta es afirmativa. Bajar de peso saludablemente y restringir notablemente los carbohidratos puede constituir el abordaje de nutrición más benéfico para la diabetes. Sin embargo, hay que tener una importante precaución. Quien actualmente esté bajo tratamiento con insulina o medicamentos orales para reducir el azúcar en su sangre debe saber que, el hecho de mejorar su dieta y bajar de peso, puede traer como resultado natural la disminución del nivel de azúcar en su sangre.

Por lo tanto, si alguien está tomando medicamentos para la diabetes debe mantenerse bajo vigilancia médica para asegurar el ajuste de la prescripción de medicinas cuando corresponda evitando de esta forma el desarrollo de hipoglicemia (bajo nivel de azúcar).

Su oportunidad para hacer una diferencia

Usted tiene la oportunidad de informar a toda persona que conozca con azúcar elevada en la sangre, con diabetes o sencillamente con sobrepeso sobre cómo puede ayudarse a sí mismo a tener una mejor salud. Sus seres queridos podrán obtener los saludables beneficios de reducir su peso usando los productos Herbalife y con ello disminuir la posibilidad de desarrollar diabetes ¡hasta en 60 por ciento, según algunos estudios! ¡Qué oportunidad para hacer del mundo un mejor lugar, reducir los costos por cuidados médicos, así como salvar la vista, los riñones, miembros, incluso las vidas de tantas personas que de otro modo serían afectadas por esta devastadora enfermedad!

Lista de Verificación para detectar la Diabetes

Si usted sospecha que usted mismo o alguien que conoce podría tener diabetes, lea a continuación algunos de los signos que deben vigilarse:
· Sed excesiva
· Orina con frecuencia
· Sensación inexplicable de hambre o cansancio
· Visión nublada
· Hormigueo en los pies

¿Sabía usted?

· La diabetes mata a más de 60,000 Estadounidenses cada año.
· La diabetes incrementa el riesgo de ataques al corazón e infartos entre dos y cuatro veces.
· La diabetes puede causar o conducir a la ceguera, enfermedades renales, de los nervios y amputación de los miembros.
· De los 16 millones de Estadounidenses con diabetes, se estima que más de cinco millones de ellos no lo saben.

Autor: Dr. Lawrence MayConsejo Médico de Herbalife

domingo, julio 16, 2006

OBESIDAD EN NIÑOS

La gran mayoría de las madres no reconoce la obesidad de sus hijos

Creen que tienen un peso normal o que son flacos, y que comen poco. Los expertos advierten que esta distorsión de imagen es peligrosa: “Se agrava la obesidad y se arraigan los malos hábitos”.

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Conclusión de un estudio realizado con alumnos de Escuelas Primarias y de Jardín de Infantes de Capital

Hacer click aquí para ampliar Infografía (foto izquierda)

Los chicos se llenan con golosinas, fiambres, hamburguesas industriales, salchichas, jugos artificiales, gaseosas y aumentan de peso. Pero la mayoría de sus madres no puede percibir el problema para cambiar rápido los hábitos alimenta rios de los chicos, según dos encuestas realizadas por especialistas del Hospital Durand, de Capital Federal, a madres con hijos que van al jardín de infantes y a la escuela primaria.

El 90% de las madres con chicos con sobrepeso y el 60% de las madres con hijos obesos tienen una imagen distorsionada: sostienen que sus hijos tienen el peso normal o son flacos. En el caso de chicos con obesidad severa, el 56% de las mamás afirman que “están flacos o normales”.

Así resulta de la encuesta sobre 1.129 chicos de primaria, de entre 5 y 13 años, que fue presentada en el congreso anual de la Asociación Americana de Diabetes en junio y realizada por Valeria Hirschler, del Servicio de Nutrición, en colaboración con Graciela y Ana María Clemente, del Servicio del Area programática del Hospital Durand.

En la mamás de nenes que van al jardín de infantes se constató una situación similar. El 88% de las mamás con chicos con sobrepeso o con obesidad sostiene que sus hijos “son normales o flacos”, cuando la balanza decía que tenían kilos de más.

La distorsión en la imagen de los chicos no es una equivocación simple. Implica que el sobrepeso puede avanzar sin que los padres lo perciban. Cuando se consulta al especialista médico o al nutricionista, puede ser tarde: la obesidad está instalada y los malos hábitos de comer ya están más arraigados. Y se sabe que la obesidad es un factor de riesgo de varias enfermedades que podrían afectar a los chicos en su vida adulta.

En la encuesta a mamás de chicos de jardín de infantes se hizo la evaluación a 421 niños de 3 a 5 años. Saldrá publicada en la revista Pediatrics Diabetes de agosto. La percepción equivocada también se mostró en la cantidad de lo que las madres creen que los chicos comen. El 91% de las madres con chicos con sobrepeso u obesos en el jardín dicen que los niños comen bien o poco. El 36% de las mamás con chicos de peso normal dicen que comen poco. “En realidad, los chicos con peso normal estaban comiendo bien”, afirmó Hirschler.

En tanto, el 81% de las madres con chicos de primario con sobrepeso dicen que los hijos comen poco o normal. El 88% de las madres de obesos y el 78% de las madres de obesos severos sostienen lo mismo.

“Las mamás tienden a creer que los chicos necesitan comer mucho para crecer. Que el plato de comida debe ser grande y que los chicos tienen que terminarlo. Esto es incorrecto. Los chicos comen lo que necesitan comer”, dijo Hirschler a Clarín. Y agregó: “Muchas tienen la idea de que un chico gordo es saludable“.

De acuerdo con Norma Piazza, del Comité de Nutrición de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), los padres recién perciben el problema del sobrepeso cuando los compañeros se burlan y ven que sus hijos sufren un conflicto y se angustian. “También hay que considerar que la OMS reconoció a la obesidad como enfermedad en 1997 y todavía mucha gente conserva la idea falsa de que los chicos más gorditos son más sanos”.

Los chicos con sobrepeso crecen antes y eso a veces confunde a los padres, advirtió la pediatra del Hospital Italiano y prosecretaria del Comité de Nutrición de la SAP, Débora Setton. “No significa que serán más altos, pero dan la idea de que están bien. Además, algunos padres no reconocen el sobrepeso y la obesidad en ellos mismos. Y recién consultan a un especialista porque un pediatra se los aconsejó”.

¿Qué hacer para enfrentar el problema? Según la doctora Hirschler, los consejos para los padres son:

  • Consultar al pediatra y no pensar que “en algún momento van a pegar el estirón”.
  • No permitir que los festejos en el jardín o en la escuela incluyan nada más que chizitos, papas fritas y golosinas.
  • Alentar la actividad física en la familia, con natación, caminatas y juegos aeróbicos.
  • No obligar a los chicos a comerse toda la comida del plato, y apagar la tele mientras se almuerza.
  • Asegurarse de que los chicos consuman 5 porciones de frutas y verduras cada día, y carnes rojas o blancas 1 vez por día.
  • Valeria Román
    vroman@clarin.com

    Fuente: Diario Clarín
    Link: http://www.clarin.com/diario/2006/07/15/sociedad/s-04801.htm

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    Espejito

    ¿Por qué las mamás deberían preocuparse por el sobrepeso de sus hijos si para el propio sistema de salud del país la obesidad no es una enfermedad? Es lo que se desprende del Programa Médico Obligatorio, que sólo cubre las consultas con nutricionistas pero no los remedios ni tratamientos para combatir los kilos de más. Y esto sucede aunque está probado que la obesidad es un factor de riesgo para otras enfermedades, como las cardiovasculares, más caras de tratar que el sobrepeso. En una sociedad contradictoria, no es raro que el espejo distorsione. Y que la balanza muestre sólo lo que se quiere ver.

    Diana Baccaro
    dbaccaro@clarin.com

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    viernes, abril 14, 2006

    CUESTION DE CINTURA

    Se define por la acumulación de grasa abdominal y otros factores de riesgo cardiovascular. Lo llaman síndrome metabólico, y lo sufre uno de cada cuatro adultos. Bajar de peso, moverse y llevar una dieta equilibrada son los pilares para desactivar esta bomba de tiempo para el corazón

    Controle su peso ya haciendo -click aquí-

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    La sabiduría popular lo ha bautizado de distintas formas ­–salvavidas, flotador, rollo abdominal– y viene condenándolo desde tiempo inmemorial. Ahora, la ciencia confirmó lo que todos sospechaban: a la altura del ombligo, y sin contener el aliento, los varones no deben acusar más de 102 centímetros y las mujeres, 88. De lo contrario, se está a las puertas de una enfermedad de nombre difícil que afecta ya al 25% de la población mundial y promete extenderse: el síndrome metabólico, una constelación de síntomas (ver recuadro) que al exceso de grasa abdominal suma alteraciones en los lípidos (colesterol y triglicéridos), hipertensión arterial y un fenómeno llamado resistencia a la insulina, antesala de la diabetes y muy asociado a la obesidad.

    El doctor Carlos Borrego, que integra el Servicio de Cardiología del hospital Italiano de Buenos Aires y está a cargo de esa sección en el Sanatorio San Lucas, de San Isidro, agrega que la Federación Internacional de Diabetes es aún más estricta y propone cinturas por debajo de los 94 y 80 centímetros para varones y mujeres, respectivamente, pero enfatiza que “más allá de medidas, el perímetro abdominal es el signo más visible del problema, y el que debe llevar a la consulta.”

    Lo cierto es que la cuestión no depende solamente del centímetro sino también de la forma en que los excesos se distribuyen por el cuerpo. “La grasa que se acumula en el abdomen es la más peligrosa –dice Borrego– y por eso las mujeres, que la concentran en glúteos y piernas, suelen estar más protegidas que los hombres, aunque después de la menopausia, al variar la distribución corporal de la grasa, ambos sexos suelen equiparar sus riesgos.”

    El paso del tiempo no perdona: el doctor Sydney Smith Jr., presidente del Consejo de Asesores de la Federación Mundial del Corazón de los Estados Unidos, dijo hace pocos días que a medida que envejecemos y cada 16 años triplicamos el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Durante la última reunión del Colegio Americano de Cardiología, en Atlanta, Sydney Smith Jr. aclaró también que no es lo mismo tener apenas algunos centímetros de más que esos grandes excesos: cada vez que el abdomen supera 14 centímetros lo deseable, el riesgo cardiovascular aumenta entre un 21 y 40 por ciento.

    A la hora de hacer cuentas, todo parece indicar una gran pérdida para la salud: quienes sufren el síndrome metabólico están en altísimo riesgo de morir de un infarto (el doble que la población sana), y tres veces más de sufrir un ataque cardíaco o cerebral. Si es que ya no sufren diabetes, los afectados se exponen ¡cinco veces más! a esta enfermedad.

    “Hubo varios integrantes de mi familia que sufrieron de diabetes. Yo pensé que iba a ser mi único problema cuando me la diagnostircaron, pero de inmediato el médico me informó que tenía un alto nivel de triglicéridos y colesterol, por lo que debía estar más atento aun”, se lamenta Rodolfo A., de 52 años, que tiene problemas en su trabajo porque “falto seguido, a causa de mi enfermedad”.

    Para Susana F. (48), las cosas son diferentes. Decidió ocuparse a tiempo del problema: “La acumulación de grasa abdominal era terrible. Cuando me subía a la balanza, me desesperaba. Ni hablar de los resultados de mis análisis de laboratorio. Empecé a cuidarme en serio en las comidas, y a hacer ejercicio. Ahora estoy tratando de abandonar el cigarrillo”.

    Asociado a la mala alimentación y el sedentarismo, el síndrome metabólico se extiende no sólo entre la población adulta sino que también afecta a adolescentes y niños. En la Argentina, el panorama no parece más alentador: un reciente estudio mundial que convocó a más de 3000 pacientes locales –llamado Día Internacional de Evaluación de la Obesidad Abdominal (IDEA, por su sigla en inglés)– determinó que el 42% de las mujeres y el 40% de los varones excedían los valores de cintura apropiados. A su vez, el 61% de las mujeres y el 77% de los varones tenían kilos de más.

    Rumbo a la solución

    No existe un tratamiento único para el síndrome metabólico. El ejercicio físico es un eje crucial, ya que disminuye la resistencia a la insulina y permite que las células utilicen mejor esta hormona, reguladora del metabolismo de los azúcares (glucosa) en la sangre. Moverse, además de ayudar a verse mejor y levantar el ánimo, previene el aumento de peso.

    “Hay un tratamiento social: fomentar estilos de vida más sanos –dice el doctor Borrego– y un tratamiento individual, que se basa en mejorar la alimentación, bajar de peso, no fumar y tratar farmacológicamente el factor de riesgo que esté sobreexpresado: hipolipemiantes para disminuir el colesterol y los triglicéridos, antihipertensivos para la presión arterial o drogas para combatir la resistencia a la insulina.”

    También se cifran esperanzas en fármacos que, además de sus acciones terapéuticas específicas, sumen otros efectos positivos. “Tenemos diferentes tratamientos efectivos para enfrentar los componentes individuales del síndrome metabólico, pero necesitamos «tacklear» los factores de riesgo en conjunto”, dijo el profesor Ted Kurtz, de la Universidad de California, en Estocolmo, Suecia, durante el último Encuentro Anual de la Sociedad Europea de Cardiología, realizado en Estocolmo, Suecia. El especialista presentó resultados alentadores –aunque preliminares– sobre el uso de una droga de la familia de los “sartanes”, contra el síndrome metabólico.

    El cardiólogo del hospital Italiano explica que a su capacidad para disminuir la presión arterial los sartanes parecen sumar la acción sobre el metabolismo glúcido “y aumentarían la sensibilidad de la célula a la insulina, aunque las conclusiones del estudio que permitirá confirmarlo se conocerán entre el próximo año y 2007″. También las estatinas, utilizadas para disminuir el colesterol, han mostrado tener un plus terapéutico inesperado: disminuyen los procesos inflamatorios que favorecen la obstrucción de las arterias con placas de grasa (ateromas) y, en este sentido, tendrían más potencial cardioprotector del inicialmente esperado. Sin embargo, los especialistas insisten en empezar por el principio: el compromiso de cuidarse, moverse y comer bien… mucho antes que echar mano del botiquín. V. S.

    Identikit del agresor

    El síndrome metabólico se caracteriza por obesidad abdominal (cintura por encima de los 102 centímetros en el varón y 88 en la mujer) más dos de los siguientes factores:

    • Triglicéridos superiores a 150 mg/dl
    • Colesterol HDL (”bueno”) menor de 40 mg/dl en hombres y 50 mg/dl en mujeres
    • Presión arterial superior a 130/85 mm Hg
    • Glucosa en ayunas superior a 100 mg/dl (indica resistencia a la insulina)

    Link corto: http://www.lanacion.com.ar/795215

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    viernes, diciembre 30, 2005

    MANTENER EL PESO IDEAL

    • Para todo el mundo, mantener un peso ideal es dificultoso
    • Es importante saber cual es el peso ideal para cada uno
    • Consejos para ayudar a mantenerlo
    • Conducta alimentaria y peso ideal
    • Perspectivas de nuevos tratamientos para este tema.

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    El ideal de belleza ha existido en todos los tiempos, aunque ha ido variando con el pasar de los años. Es importante recalcar que en la sociedad moderna este ideal tiende hacia la delgadez y los rasgos afinados. Por esta razón es que existe mucho prejuicio con las personas que se alejan de este “ideal”, y esto lleva a darle una importancia tan grande al tema de las dietas.

    Es realmente dificultoso para cualquier persona lograr completar una dieta rigurosa, tanto esta sea controlada por un nutricionista o una dieta “mágica” (ver “Mitos y Verdades acerca de las Dietas”), pero tan importante y difícil es mantener el peso al que se ha descendido. Generalmente se puede notar que una vez alcanzado cierto peso en un plan nutricional, si es que no se hace una manuntención de una correcta alimentación dada par la educación que proporciona un buen nutricionista, el peso no se mantiene, y tiende a aumentar. Este es un problema que nos saca el sueño, y que luego del penoso esfuerzo, los kilos perdidos se vuelven a ganar. Hace ya unos años se viene estudiando el problema y nuevas estrategias más o menos efectivas se han desarrollado. Una de las principales es la educación. Un profesional idóneo tiende a concientizar al paciente del hecho de que se deben respetar las cuatro comidas y las dos colaciones, con una ingesta calórica adecuada al peso, la altura y la edad.

    Sin embargo, como ocurre muchas veces, la industria farmacéutica se ha metido en el tema, por un interés netamente comercial, y ha buscado los mecanismos fisiológicos y patológicos por los cuales se regula la cantidad de grasa (lípidos) en el organismo. Esto ha redundado en los últimos años en una serie de conocimientos muy acertados que permitieron descubrir una hormona, la leptina, que se encuentra íntimamente implicada en la señalización o transmisión de información al cerebro sobre la cantidad de grasa que tenemos y en consecuencia la implementación de mecanismos tendientes a disminuir o aumentar la misma en el cuerpo. Este artículo tratará de mostrar los tratamientos actuales para mantener el peso corporal dentro de parámetros normales y las perspectivas cercanas que se abarajan respecto de la leptina como hormona en el tratamiento de la obesidad y la manuntención del peso ideal.

    EL PESO IDEAL

    Muchas personas se involucran en dietas para descender de peso por un razón estética, sin embargo la razón par la cual tantas veces retornan a un peso casi fijo (si la nutrición es adecuada) es que el cuerpo posee un peso ideal, marcado por cuestiones genéticas que determinan secreciones hormonales, masa muscular, talla, y cantidad de grasa (además de otro tanto de parámetros). Este peso ideal es al que se retorna luego de mantener una dieta. Los nutricionistas tratan de llegar al mismo, guiados por tablas basadas en la talla, la superficie corporal y el peso, que da un índice bastante fidedigno denominado índice de masa corporal (IMC). Se obtiene dividiendo el peso por nuestra talla en metros al cuadrado. Los valores según la tabla de IMC son:

    IMC= peso actual / (altura2)

    La obesidad se considera una enfermedad ya que está asociada a la generación de factores de riesgo que van desde la hiperlipidemia (que lleva a la formación de placas de colesterol), a la resistencia a la insulina (que lleva a la diabetes), al desgaste prematuro de las superficies articulares y otras más. Según la clasificación del índice de masa corporal, se llama obesidad cuando este supera los 30 Kg/m2. No hay que confundir obesidad con un mero sobrepeso o con un peso ideal que no corresponde con la idea de belleza que llevamos dentro. El último punto lleva muchas veces a enfermedades muy graves tales como la bulimia y la anorexia.

    LA NUTRICIÓN ADECUADA Y LA CONDUCTA ALIMENTARIA
    Características debe poseer una dieta

    Una dieta no necesariamente implica pasar hambre. Si se encuentra bien diseñada, esto no ocurre, se logra bajar de peso, y mantener un equilibrio de nutrientes y oligoelementos. También una dieta debe estar amoldada a la capacidad psíquica de una persona para que la misma no implique sufrimiento ni recaídas. Es importante tomar en cuenta el tipo de vida que lleva adelante la persona, si esta es sedentaria o si en cambio esta plagada de ejercicio físico, o si en el caso de una mujer está embarazada, o si el destinatario es un niño o una adolescente en crecimiento. Los gustos por los alimentos deben ser considerados.

    Conducta alimentaria

    Es muy importante aprender a comer y tener hábitos alimentarios adecuados. A esto se llama el respetar las cuatro comidas y las dos colaciones cada día, con un valor calórico total amoldado a cada persona. Toda conducta que se sostiene en el tiempo se transforma en un hábito, y esta es la manera de llagar a un peso equilibrado.

    La pirámide alimentaria nos acerca el concepto de que es más importante la calidad sobre la cantidad de los alimentos. Se debe respetar los porcentajes de hidratos de carbono, proteínas y grasas en cada comida, y la sumatoria de la cantidad ingerida por día nos dará la cantidad de calorías totales, y en base a esto se planeará una dieta.

    Un hábito a tomar en cuenta es el consumo de agua para favorecer la función renal. Para saber si se está ingiriendo una correcta cantidad de la misma es importante el color de la orina (que implica si está concentrada o no). Los colores claros significan buena ingesta de agua y los oscuros ingesta inadecuada.

    La sal es un condimento que debe ser disminuido en una dieta equilibrada. Los alimentos en general aportan una cantidad de la misma adecuada, y muchas veces no es necesario agregarle más. Aprender a comer con poco sodio es crucial, y en muchos casos ayuda a controlar la presión arterial.

    Ejercicio

    El realizar deportes aeróbicos nos permite equilibrar el gasto calórico y también ejercitar y fortalecer los músculos y tendones, logrando elasticidad. Los deportes más recomendados son el nadar, caminar, o andar en bicicleta.

    LEPTINA: UN TRATAMIENTO NO TAN LEJANO

    Se ha descubierto ya hace unos pocos años una nueva hormona que secreta el tejido adiposo (células que almacenan la grasa corporal) y que se ocupa de informar al cerebro de la cantidad de grasa corporal y de esa manera actuar en consecuencia. Esta hormona es el blanco de la industria farmacéutica mundial para buscar una cura a la obesidad y tratar los problemas de sobrepeso. Es importante resaltar que un producto derivado de estas investigaciones no es producto de la ciencia ficción, ya que ensayos en humanos publicados en Julio de este año señalan que sería un buen agente para evitar la ganancia de peso luego de una dieta.
    Cuando se libera mucha leptina se le está indicando al cerebro que los depósitos de grasa se encuentran colmados, y por ende se deberían tomar mediadas coma para bajarlos, tales como disminuir el apetito, aumentar el gasto calórico, liberar más hormona tiroidea, y varios mecanismos más. Lo que pasa es que en ciertas personas con obesidad alguno de los mecanismos falla, o incluso la señal hormonal no se puede transmitir. Esto puede llevar a la obesidad. En el obeso se encontró que existe un defecto en el receptor de la leptina en el cerebro y por ese motivo los transportadores de leptina se saturan y no pueden llevar la leptina al cerebro mandando una señal a nuestro cuerpo de exceso de leptina circulante y eso favorece aun más la obesidad. Se le ha llamado el síndrome de resistencia a la leptina.

    Autor: Dr. Santiago Cortesi, médico
    Fecha: 16/12/2005
    Contacto: scortesi@gmail.com

    Fuente: http://www.buenafuente.com/salud/lenota.asp?idnota=7745

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