viernes, julio 28, 2006

¿RECETAS PELIGROSAS?

Provincia de Buenos Aires


Prohíben por decreto los preparados para adelgazar. Apuntan a la combinación de ansiolíticos y anoréxicos con diuréticos y laxantes.
El cuidado de la silueta requiere esfuerzo y voluntad, y a veces también resulta riesgoso. Por ejemplo, en la utilización de los cócteles de drogas para adelgazar, una modalidad que se extiende entre los centros de belleza y las clínicas especializadas en obesidad. Por eso, el Gobierno bonaerense dispuso por decreto prohibir la comercialización, prescripción y uso de preparados magistrales que contengan sustancias anorexígenas asociadas con ansiolíticos, diuréticos, hormonas o laxantes.

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Se trata de combinaciones medicinales que se recetan cuando las dietas y los ejercicios no alcanzan para lograr los objetivos buscados en la balanza. Que se han promovido en el mercado farmacéutico como “fórmulas mágicas” que prometen un rápido impacto sobre los excesos de grasa en el cuerpo. Y que, según el propio gobierno de Felipe Solá, “pone en serio riesgo la salud de la gente”.

Según los fundamentos del decreto 1.691, publicado en el Boletín Oficial de la Provincia, “los preparados que contienen la combinación de estas sustancias producen efectos colaterales como insomnio, agitación, impotencia sexual y adicción”.

Estos tratamientos pueden arrastrar otras secuelas no deseadas. Combinado con el consumo de alcohol social (el vino de las comidas) produce trastornos psicóticos y depresión. Si se trata de un paciente que ingirió antigripales, puede desencadenar una crisis hi pertensiva. O sea, el riesgo se potencia por la interacción con otras drogas, según un documento de la Convención Latinoamericana de Río de Janeiro para el tratamiento de la Obesidad que figura en los fundamentos del decreto.

Con esta medida, la Provincia adhiere a una normativa de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) instrumentada hace 4 años. A partir de ahora, la Provincia podrá sancionar a farmacéuticos y médicos que comercialicen o prescriban estas asociaciones de drogas. Se hará a través de la dirección de Farmacias del Ministerio de Salud. La responsable del área, María del Carmen López de Souza, le dijo a Clarín: “Estamos habilitados para denunciar ante la Justicia y los organismos colegiados a los profesionales que no cumplan”. Para eso, se aplicarán las penas previstas en la Ley 10.606, que regula la actividad farmacéutica. Prevé apercibimientos, multas, clausuras y decomiso de mercaderías.

“Sin embargo, el principal instrumento de control son los pacientes. Ellos deben denunciar las irregularidades y evitar el consumo de estas combinaciones de sustancias peligrosas”, admitió la funcionaria.

¿Cómo se pueden detectar estas irregularidades? Cuando alguien asiste a un centro de estética y termina con una receta que incluye extensas fórmulas que contienen los fármacos restringidos. Algunos ejemplos: las anfetaminas (una de las principales anorexígenas), combinadas con hidroclorotiacida o furosemida, que son diuréticos. También la combinación con la fenolstaleína (laxante), la triiodotironina (hormona) o la benzodiacepina (ansiolítico).

“La ansiedad y la presión social por alcanzar una buena figura es muy intensa. Entonces, los médicos o los propios pacientes recurren a estas mezclas que resultan perjudiciales”, aseguró López de Souza. A veces, el aumento de la actividad física o los cambios de las conductas alimentarias no alcanzan para controlar el peso. “Aquí es donde aparecen las pastillas que afectan la salud”, explicó Oscar Karagenzian, director de la Clínica Cormillot de La Plata. “Los protocolos médicos indican que sólo se puede recetar estos medicamentos en casos de enfermeda des vinculadas con la obesidad, como el hipotiroidismo. Pero requiere de un diagnóstico previo y de análisis específicos”, aclaró el profesional.

La anfetamina actúa sobre el sistema nervioso central. Proporcionan mayor energía, respuesta física y estimulación, y contraen la sensación de hambre. Pero son adictivas. Y cuando termina el tratamiento, el paciente recupera el peso perdido y lo sobrepasa. Es lo que llaman “efecto rebote”.

En la Argentina no existen estadísticas sobre el número de personas que buscan en la medicina respuestas para adelgazar. Una investigación realizada por especialistas franceses y suizos ubicó al país en el 5º puesto del ranking de consumo de “polifarmacia”, como llaman a estas mezclas de drogas.

La cercanía de la primavera y el verano invita a mejorar la condición física. “En esa etapa recibimos decenas de pacientes afectados por las secuelas del consumo de combinaciones farmacéuticas”, aseguró Karagenzian.

Es sabido: parece más efectivo un frasco de pastillas que el tedioso ejercicio de rechazar asados, pastas y facturas.

La Provincia hace punta

En 2002, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) ya había prohibido la fabricación y venta de cócteles de drogas para adelgazar que contuvieran sustancias anorexígenas (que anulan el hambre) en preparaciones magistrales. Lo había hecho para seguir una normativa del Mercosur. Pero cada provincia debía adherir a esa normativa. Buenos Aires, según informó la ANMAT ayer, sería la primera provincia en adoptar oficialmente la prohibición.

Según contó a Clarín la directora de Farmacia del Ministerio de Salud bonaerense, María del Carmen López de Souza, “hay que desconfiar de personas que recorren los pueblos y recetan preparados magistrales o los venden de manera directa. Los cócteles de anorexígenos con laxantes, diuréticos, hormonas o ansiolíticos pueden ser perjudiciales para la salud”.

El director del posgrado de nutrición de la Universidad Favaloro, Ricardo Braguinsky, dijo a Clarín: “Estoy de acuerdo con la resolución que prohíbe las asociaciones de anorexígenos con otras sustancias. Pero creo que la fundamentación no es totalmente correcta: las medicaciones no curan las enfermedades crónicas. Sólo las tratan”.

De acuerdo con Braguinsky, antes que los medicamentos, las opciones principales para los pacientes con sobrepeso u obesidad son “la restricción en la ingesta de calorías y la actividad física, que ayuda a no perder musculatura y a evitar que se recupere el peso perdido”.

Los medicamentos pueden tener efectos indeseables —agregó Braguinsky—, por lo tanto su consumo depende del criterio médico. Entre los más utilizados para bajar de peso, están el orlistat, que disminuye la digestión de las grasas en un 30 por ciento y la sibutramina, que es un anorexígeno, para controlar el deseo de comer. “Ninguna medicación actual contra la obesidad es aún espectacular”, opinó.

Según el presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición, Daniel De Girolami, las personas que están preocupadas por su peso “deben concurrir a un profesional idóneo. No hay que automedicarse con productos de venta libre —que sólo apelan al deseo de bajar de peso—, sino seguir las indicaciones de un profesional competente”.

Fabián Debesa LA PLATA. CORRESPONSALIA
laplata@clarin.com

Fuente: Clarin.com

Link: http://www.clarin.com/diario/2006/07/27/sociedad/s-03601.htm

lunes, julio 24, 2006

¿SOMOS LO QUE COMEMOS?

Parece ser que la respuesta es SI, según el bestseller “Eres lo que comes: la dieta que cambiará tu vida” Gillian McKeith, su autora, nutricionista reconocida internacionalmente y directora de la prestigiosa clínica McKeith de Londres. Considerada la “mejor experta en nutrición del Reino Unido” y la “gurú británica de la alimentación” (Sunday Times).

El este libro Gillian aporta 10 sencillos pasos para conseguir un estilo de vida más saludable y, como consecuencia, una mejor figura:

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1. El desayuno ¡siempre!

La importancia del desayuno no puede ser infravalorada. Saltarse el desayuno nos hace sentir cansados e irritables a media mañana; puede que tu seas de los que se toman un café en vez de un desayuno completo, esto tampoco es muy buena idea.

Un completo desayuno nos prepara para el día a día, aportándonos suficientes niveles de energía durante la mañana, y nos saciará suficientemente para evitar el capricho de “atacar” a unas magdalenas o unas galletas; alimentos que en un principio parecen muy aptos para un buen desayuno, nos dejarán, al cabo de unas horas, con ganas de comer más a lo largo de la mañana.

Los cereales azucarados tampoco son una buena solución. Nos producirán un aumento de azúcar en la sangre que desaparecerá brevemente. Para que esto no nos suceda, y nuestro cuerpo no nos pida reestablecer estos niveles de azúcar, debemos optar por los cereales integrales sin azúcar; nos proveerán de energía y de niveles constantes de glucosa durante toda la mañana. Si echas de menos el dulce, añade unas frutas o frutos secos al desayuno. Usa leche desnatada o semidesnatada (ambas buenas fuentes de proteínas y calcio) en vez de leche entera, y así bajarás el contenido graso de tu desayuno, y, por lo tanto, de tu dieta.

2. Mantente hidratada

El 65 % de nuestro cuerpo es agua, por lo tanto es vital que nos mantengamos hidratados. Una persona puede sobrevivir durante 6 semanas sin comida, pero sólo unos días sin agua. Incluso, el estar “medio-hidratados” puede hacernos sentir cansancio, debilidad y falta de energía.

Necesitamos aproximadamente 1.5 a 2 litros de agua al día, esto es unos 8-10 vasos de agua diarios. Si compras una botella de agua mineral diariamente, tendrás control de la cantidad de agua que estás bebiendo.

Adelgazar

Aunque el agua es el mejor líquido que podemos ingerir para mantenernos hidratados, podemos optar por infusiones de hierbas y frutas, y por agua a la que podemos añadir un poco de zumo natural para darle sabor.

El té y el café son diuréticos y estimulantes, por lo tanto, intenta minimizar o eliminar su consumo.

3. Elimina la cafeína

Muchos de nosotros adoramos el café. Nos da un empujón por la mañana y nos ayudan a seguir trabajando mientras nos sentimos somnolientos.

El café y los alimentos o bebidas que contienen esta sustancia, son estimulantes, y esto no es siempre positivo. Nos podemos acostumbrar a la sensación que nos aporta la cafeína y sentirnos perezosos y somnolientos si no la tomamos, así que continuaremos tomando café para seguir “en alerta”. Algunas personas son muy sensibles a la cafeína y simplemente un par de tazas de café puede producirlas cierta agitación cardiaca, nerviosismo y ansiedad.

Opta por los productos bajos en cafeína o sin cafeína, alternativas al café y al té. Son productos hechos a base de achicoria o cafés o tés a los que se les han eliminado parte de las sustancias excitantes. La mejor opción es la achicoria. Si lo que te gusta es el té, hay una amplia variedad de tés como el Rooibos, Té Blanco, Pu-erh, Té Mu, etc.

4. Fresco y saludable

Cuanto más frescos son los alimentos que comemos, más nutrientes contienen. Desde el momento que el fruto es arrancado del árbol, su cantidad de vitaminas comienza a disminuir. Por lo tanto, es conveniente comprar y consumir habitualmente alimentos frescos, preferiblemente alimentos de temporada y en pequeños mercados o a agricultores de nuestra zona de confianza.

Si además estos alimentos son biológicos, eliminaremos de nuestra dieta los pesticidas y químicos que se suelen añadir a los alimentos en las frutas; antibióticos y promotores del crecimiento en la carne, leche y huevos.

No hay duda de que los alimentos frescos en su estado natural, recién recolectados, son la mejor alternativa. Pero ¿lo que parece fresco es verdaderamente fresco? El producto que vemos en el supermercado, a pesar de su impresionante aspecto, puede que haya sido recolectado hace mucho tiempo y que su nivel de vitaminas sea bajo.

5. CINCO veces al día

La Organización Mundial de la Salud nos indica el consumo de, como mínimo, 5 unidades de fruta y verduras al día. Frutas y verduras son ricas en vitaminas y minerales, fibra, hidratos de carbono y fitoquímicos. Su consumo está asociado con mucho beneficios para la salud, incluyendo la prevención de ciertos tipos de cáncer, problemas cardíacos e hipertensión. La patata, a pesar de ser una buena fuente de hidratos de carbono, no ha de incluirse en esta regla de las 5 veces al día. Si pueden entenderse como “unidad” un vasito de zumo de frutas natural o una cucharada de frutos secos.

6. Prueba otras técnicas culinarias

Y guarda la sartén y la freidora en el rincón de las cosas que nunca usas. Los alimentos fritos absorben demasiado aceite, aumentando la cantidad de grasas de tu dieta de una forma astronómica. Desde ahora, evita los fritos, y si, algún día deseas permitirte el capricho, la mejor opción es el aceite de oliva de buena calidad.

La plancha, el grill, la olla a presión, el horno, los guisos, estofados … son deliciosas opciones para las que no necesitamos aceite, o una mínima cantidad para darle un toque de sabor.

7. Buenas grasas Si, malas No

Todas las grasas son altas en calorías, por lo tanto, producirán una ganancia de peso si se consumen en exceso. Pero las grasas monoinsaturadas y las poliinsaturadas tienen beneficios para la salud. Nuestro cuerpo no debe padecer déficits de las mismas. El problema radica en que nuestras dietas generalmente nos aportan altos niveles de “malas” grasas saturadas, en vez de las grasas anteriormente mencionadas.

Fuentes de ácidos grasos monoinsaturados: aceite de oliva, aguacate. El aceite de oliva es la mejor opción para las frituras, dado que es el que menos se daña por acción del calor.

Fuentes de ácidos grasos poliinsaturados: aceite de girasol y de maíz de buena calidad. Omega-3 y Omega-6 son poliinsaturados y los encontramos en los aceites de pescado, frutos secos oleaginosos y semillas.

8. Cocina para ti, regálate salud

Evita los alimentos procesados o “para llevar” los alimentos procesados generalmente están repletos de sal, azúcares y grasas saturadas y trans. Suelen ser alimentos con calorías vacías que no nos aportan nutrientes, y llenos de aditivos.

9. Elimina azúcares y sal

Es un hecho el que muchos de nosotros comemos sal y azúcares en demasía. Los alimentos azucarados contribuyen a la obesidad, un mal de nuestra época.

Aunque nuestro cuerpo necesita azúcar como fuente de energía, también puede conseguir esta energía de los azúcares de las frutas, cereales, legumbres, etc. Por lo tanto, hemos de sustituir nuestros tentempiés azucarados por una pieza de fruta o un puñadito de frutos secos, o bien, optar por snacks bajos en azúcar y grasa.

La sal puede contribuir a un aumento de la presión arterial, aumentando el riesgo de problemas cardíacos. Prueba los alimentos antes de añadirles sal ¡te sorprenderás de que muchas veces no necesitan más!

Adelgazar

10. Legumbres, legumbres y más legumbres

Fuente excepcional de fibra soluble que ayuda a bajar los niveles de colesterol. Su cantidad de proteínas la hacen, la mezclamos con cereales, se convertirán en una alternativa a la carne y los productos de origen animal ricos en grasas, principalmente saturadas.

Los cereales preferiblemente han de ser integrales, y si llevan semillas, su sabor será exquisito. Si añadimos a nuestra dieta este tipo de cereales, la estaremos aportando nutrientes que hubieran perdido durante el proceso de refinado hasta convertirlos en “no- integrales”.

M. Lagunilla.

Fuente: eDiets.com

domingo, julio 16, 2006

OBESIDAD EN NIÑOS

La gran mayoría de las madres no reconoce la obesidad de sus hijos

Creen que tienen un peso normal o que son flacos, y que comen poco. Los expertos advierten que esta distorsión de imagen es peligrosa: “Se agrava la obesidad y se arraigan los malos hábitos”.

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Conclusión de un estudio realizado con alumnos de Escuelas Primarias y de Jardín de Infantes de Capital

Hacer click aquí para ampliar Infografía (foto izquierda)

Los chicos se llenan con golosinas, fiambres, hamburguesas industriales, salchichas, jugos artificiales, gaseosas y aumentan de peso. Pero la mayoría de sus madres no puede percibir el problema para cambiar rápido los hábitos alimenta rios de los chicos, según dos encuestas realizadas por especialistas del Hospital Durand, de Capital Federal, a madres con hijos que van al jardín de infantes y a la escuela primaria.

El 90% de las madres con chicos con sobrepeso y el 60% de las madres con hijos obesos tienen una imagen distorsionada: sostienen que sus hijos tienen el peso normal o son flacos. En el caso de chicos con obesidad severa, el 56% de las mamás afirman que “están flacos o normales”.

Así resulta de la encuesta sobre 1.129 chicos de primaria, de entre 5 y 13 años, que fue presentada en el congreso anual de la Asociación Americana de Diabetes en junio y realizada por Valeria Hirschler, del Servicio de Nutrición, en colaboración con Graciela y Ana María Clemente, del Servicio del Area programática del Hospital Durand.

En la mamás de nenes que van al jardín de infantes se constató una situación similar. El 88% de las mamás con chicos con sobrepeso o con obesidad sostiene que sus hijos “son normales o flacos”, cuando la balanza decía que tenían kilos de más.

La distorsión en la imagen de los chicos no es una equivocación simple. Implica que el sobrepeso puede avanzar sin que los padres lo perciban. Cuando se consulta al especialista médico o al nutricionista, puede ser tarde: la obesidad está instalada y los malos hábitos de comer ya están más arraigados. Y se sabe que la obesidad es un factor de riesgo de varias enfermedades que podrían afectar a los chicos en su vida adulta.

En la encuesta a mamás de chicos de jardín de infantes se hizo la evaluación a 421 niños de 3 a 5 años. Saldrá publicada en la revista Pediatrics Diabetes de agosto. La percepción equivocada también se mostró en la cantidad de lo que las madres creen que los chicos comen. El 91% de las madres con chicos con sobrepeso u obesos en el jardín dicen que los niños comen bien o poco. El 36% de las mamás con chicos de peso normal dicen que comen poco. “En realidad, los chicos con peso normal estaban comiendo bien”, afirmó Hirschler.

En tanto, el 81% de las madres con chicos de primario con sobrepeso dicen que los hijos comen poco o normal. El 88% de las madres de obesos y el 78% de las madres de obesos severos sostienen lo mismo.

“Las mamás tienden a creer que los chicos necesitan comer mucho para crecer. Que el plato de comida debe ser grande y que los chicos tienen que terminarlo. Esto es incorrecto. Los chicos comen lo que necesitan comer”, dijo Hirschler a Clarín. Y agregó: “Muchas tienen la idea de que un chico gordo es saludable“.

De acuerdo con Norma Piazza, del Comité de Nutrición de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), los padres recién perciben el problema del sobrepeso cuando los compañeros se burlan y ven que sus hijos sufren un conflicto y se angustian. “También hay que considerar que la OMS reconoció a la obesidad como enfermedad en 1997 y todavía mucha gente conserva la idea falsa de que los chicos más gorditos son más sanos”.

Los chicos con sobrepeso crecen antes y eso a veces confunde a los padres, advirtió la pediatra del Hospital Italiano y prosecretaria del Comité de Nutrición de la SAP, Débora Setton. “No significa que serán más altos, pero dan la idea de que están bien. Además, algunos padres no reconocen el sobrepeso y la obesidad en ellos mismos. Y recién consultan a un especialista porque un pediatra se los aconsejó”.

¿Qué hacer para enfrentar el problema? Según la doctora Hirschler, los consejos para los padres son:

  • Consultar al pediatra y no pensar que “en algún momento van a pegar el estirón”.
  • No permitir que los festejos en el jardín o en la escuela incluyan nada más que chizitos, papas fritas y golosinas.
  • Alentar la actividad física en la familia, con natación, caminatas y juegos aeróbicos.
  • No obligar a los chicos a comerse toda la comida del plato, y apagar la tele mientras se almuerza.
  • Asegurarse de que los chicos consuman 5 porciones de frutas y verduras cada día, y carnes rojas o blancas 1 vez por día.
  • Valeria Román
    vroman@clarin.com

    Fuente: Diario Clarín
    Link: http://www.clarin.com/diario/2006/07/15/sociedad/s-04801.htm

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    Espejito

    ¿Por qué las mamás deberían preocuparse por el sobrepeso de sus hijos si para el propio sistema de salud del país la obesidad no es una enfermedad? Es lo que se desprende del Programa Médico Obligatorio, que sólo cubre las consultas con nutricionistas pero no los remedios ni tratamientos para combatir los kilos de más. Y esto sucede aunque está probado que la obesidad es un factor de riesgo para otras enfermedades, como las cardiovasculares, más caras de tratar que el sobrepeso. En una sociedad contradictoria, no es raro que el espejo distorsione. Y que la balanza muestre sólo lo que se quiere ver.

    Diana Baccaro
    dbaccaro@clarin.com

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    miércoles, junio 21, 2006

    DEJAR DE FUMAR

    ¿Por qué se engorda al dejar de fumar?

    Hay factores que al dejar de fumar predisponen a ganar peso. Dejar el tabaquismo afecta a las hormonas, al sistema nervioso, al sentido del gusto y del olfato, a la capacidad de digerir y asimilar los nutrientes de los alimentos. En el aspecto psicológico, influye en el padecimiento de ansiedad e insomnio que de alguna forma hay que combatir, y comer da la sensación de que se superan.

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    ¿Todos los ex-fumadores aumentan de peso?


    Es necesario tomar en cuenta el balance calórico al dejar de fumar porque en algunos ex-fumadores se produce un aumento de peso que puede oscilar entre los 3 y 5 Kg. En la mayoría el peso no experimenta variaciones, y en un pequeño porcentaje baja. ……………………….


    ¿Por qué en algunos ex–fumadores se puede producir un aumento de peso?

    • La recuperación del gusto y del olfato influye en la cantidad de comida que se ingiere y en su composición.
    • La persistencia del gesto de llevarse algo a la boca, pero ahora ya no es el cigarrillo lo que puede ir a la boca sino comida.
    • El ingreso de nicotina al organismo provoca la secreción de adrenalina, esta eleva la glucemia y atenúa el apetito. (esta descarga de adrenalina es también responsable de la elevación de la presión arterial y de la producción de arritmias cardiacas mortales).
    • La adrenalina activa la lipólisis, este es un factor de poca magnitud, lo que contribuye a desdoblar las grasas en el tejido adiposo.
    • Al dejar de fumar el metabolismo disminuye un poco con lo que se consumen 200 a 300 calorías menos que cuando se fumaba.

    Los primeros tres factores inducen a comer mas y a elegir alimentos mas apetitosos que suelen contener mas calorías. Los últimos dos factores disminuyen el consumo. Comer mas y quemar menos calorías contribuye a este ligero aumento de peso que se da en algunos ex-fumadores.
    Al dejar de fumar puede producirse una disminución del peristaltismo intestinal que a veces ocasiona una ligera constipación, para evitarla se deben consumir alimentos que contengan mucha fibra tales como frutas y verduras. Una cucharada de salvado de avena y otra de salvado de trigo en el jugo de la mañana o en el yogurt de la colación de la mañana cubren perfectamente todas las necesidades de fibra.
    También es recomendable incorporar alimentos que contengan vitaminas del grupo B que aceleran la eliminación de la nicotina, tales como germen de trigo y levadura de cerveza.

    El balance calórico

    Los alimentos y las bebidas contienen carbohidratos, proteínas y grasas que al ser metabolizados en el organismo liberan energía: Esta energía se mide en calorías, a su vez nuestro organismo consume energía que se expresa en una cantidad determinada de calorías por cada actividad realizada. Por ejemplo, 1 gramo de azúcar produce al ser procesado en el or­ganismo 4 calorías. Caminar 40 cuadras gasta 300 calorías.
    La personas que ingieren la misma cantidad de calorías que la que gastan, conservan su peso estable, si incorporan mas de lo que gastan, este exceso se acumula en forma de grasa corporal y el peso aumenta, si el ingreso calórico es menor al que se necesita el organismo toma ese faltante del tejido graso y el peso baja. La obesidad es la consecuencia de un prolongado balance calórico positi­vo a partir del ingreso al organismo, en for­ma de alimentos y bebidas, de más calorías de las que se gastan

    La saciedad

    La capacidad de producir saciedad, es el poder que tiene un alimento para calmar el apetito. Este factor tiene dos componentes el efecto instantáneo sobre el hambre y la duración de ese efecto. El pescado, tiene una capacidad saciativa en el momento parecida a la de la carne vacuna, pero esta lo supera en la duración de su efecto.
    Es por esa cualidad que alimentos con fama de “engordantes” como por ejemplo los fideos tengan solo 84 calorías por cada 100 gr. (ya cocinados) y la carne vacuna, con bien ganada fama de “dietética”, tiene en las mismas condiciones, 143 calorías por cada 100 gr. Pero el poder saciativo de la carne es ampliamente superior al de los fideos, tanto en su efecto instantáneo como en su duración. Debe ingerirse una cantidad mayor de fideos que de carne para calmar el apetito y como la duración de la saciedad es mas corta las ingestas son mas frecuentes.
    Algunos alimentos tienen una alta densidad calórica, es decir tienen mucha energía en pocos gramos y hacen ingresar al cuerpo muchas calorías, por ejemplo 100 gr. de queso fresco tienen 300 calorías, en cambio 100 gr. de tomate tienen solo 24. El pan francés, con merecida fama de fabricante de gordos, tiene un valor calórico de 280 calorías cada 100 gr. y las galletitas acompañantes de muchas dietas caseras aportan el doble de calorías con el mismo peso, 475 calorías cada 100 gr., con el agravante que el pan calma el apetito mas eficazmente que las injustamente famosas galletitas. Las galletitas son elaboradas con grasa animal, que no solo incorpora mas calorías sino que es dietéticamente desaconsejable.

    Nuestras necesidades calóricas

    Un hombre y una mujer, sanos y medianamente activos, necesitan diariamente un ingreso de 2.800 y 2.000 calorías, respectiva­mente, para mantenerse sanos y en equilibrio calórico, sin acu­mulación de grasa.
    Hay un gasto mínimo de calorías que permite el funciona­miento esencial del organismo (respiración, circulación, regu­lación de la temperatura, etc.) y que se llama gasto metabólico basal. Este tiene lugar inevitablemente, aun cuando estemos acostados sin movernos, durmiendo y en ayunas, y no es mo­dificable voluntariamente. Su magnitud es de unas 1.700 calo­rías para el hombre y de 1.300 calorías para la mujer.
    El movimiento, la actividad muscular, es el principal factor que eleva el gasto calórico por encima del nivel del gasto metabólico basal, y esto sí es modificable voluntariamente.

    Nivel de Actividad:

    Muy liviano: sentado la mayor parte del día, estudiando o hablando, con poco tiempo caminando o de pie. Esta actividad eleva el gasto basal en un 30 %, son seden­tarios. (Consumo total: Hombres: 2.200 Cal; Mujeres:1.700 Cal)
    Liviano: escribiendo a máquina, dictando clase, vendiendo en una tienda o trabajando en un laboratorio; se camina poco, el incremento del gasto basal es del 50 %. (Consumo total: Hombres: 2.550 Cal; Mujeres:1.950 Cal)
    Moderado: como la que desarrolla un vendedor de produc­tos que camina, un ama de casa, un jardinero. En general permanecen poco sentados, siendo el aumento del gasto del orden del 75 %. (Consumo total: Hombres: 2.900 Cal; Mujeres:2.300)
    Intenso: es el caso de bailarines, o afectos a los juegos y deportes al aire libre, patinadores. En ellos el gasto calórico basal aumenta hasta un 100 % (Consumo total: Hombres: 3.400 Cal; Mujeres:2.600 Cal)
    Muy intenso: Jugadores profesionales de tenis, fútbol, nadadores, corredores, leñadores. El gasto se eleva en más del 100%.
    No debes descuidar la planificación de una actividad física por que te ayudará a mantener el peso: Por su definida acción antiadictiva y su comprobado beneficio sobre el estado de ánimo, también te ayudará significativamente a dejar de fumar.

    ¿Como poco o mucho?

    Los médicos estamos cansados de escuchar esta frase de personas decididamente obesas “…..Doctor pero yo como poco…”, ¿Qué es poco? ¿Que es mucho?. Cuando una persona come menos que lo que desearía, para el es poco, pero no podemos asegurar que esa cantidad sea igual o menor que lo que necesita para vivir, es decir “poco” en términos absolutos. Arroz, pastas y papas tienen una vez cocinados el mismo valor calórico pero poco poder de saciedad, y como la saciedad es la que conduce al concepto de “poco o mucho”, con estos alimentos generalmente se engorda. Las galletitas tienen poco poder de saciedad y gran valor calórico, sospecho que están fabricadas para que se consuman en cantidad, su ingesta es una de las maneras mas inocentes de engordar.

    Dr. Salvador E. Más

    Fuente: Dejar de Fumar
    http://www.dejardefumar.com.ar/articulos.asp?art=72&cat=1

    lunes, junio 12, 2006

    RIESGO DE CANCER

    SALUD : CONGRESO DE LA SOCIEDAD AMERICANA DE ONCOLOGIA CLINICA

    Dicen que una dieta grasa y sin vegetales puede elevar un 35% el riesgo de cáncer
    Lo advirtió un experto de la Universidad de Harvard. Aconseja también evitar el sobrepeso, beber mucha agua y reducir la sal.

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    En la reunión internacional de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) ayer hubo una conferencia especial para comentar los beneficios de una dieta saludable que ayude a disminuir el riesgo de padecer cáncer. El encargado de comunicar los detalles sobre la relación entre algunos alimentos y esa enfermedad fue Walter Willett, un médico de Harvard que investiga el tema desde hace años y es autor de varios libros con consejos para mantenerse saludable.

    Hubo varias novedades. Entre las principales, el anuncio de que una dieta cargada en grasas saturadas y carente de frutas y verduras podría influir hasta en un 35 por ciento en la aparición de esta dolencia. El investigador presentó, además, evidencia de por qué es recomendable sumar fibras y no beber alcohol en exceso. Comentó que menos fibras y más alcohol aumentan las posibilidades de padecer cáncer de esófago, laringe o hígado, entre otros.

    Al mediodía, Willett se sirvió apenas una porción de pescado con una buena ensalada y lo acompañó con una botella de agua mineral sin gas. De postre, una breve pero intensa delicatessen de chocolate. Como jefe del Departamento de Nutrición de la Universidad de Harvard, hace lo que dice: lleva una alimentación lo más equilibrada posible. Estaba de buen humor y comía pausadamente luego de la conferencia magistral en donde anunció ante periodistas de varios países las evidencias de por qué el “factor nutrición” también es importante para prevenir el cáncer. “La mala alimentación puede influir como factor de riesgo en hasta un 35 por ciento (en casos extremos, en hasta un 70 por ciento) en la aparición de esta enfermedad. Hay que considerar que los otros factores tienen que ver con el tabaquismo, el sedentarismo y con la herencia genética, por señalar los más importantes”, subrayó el especialista.

    Ordenado, aunque no tan didáctico como se hubiera esperado, a las 11 de la mañana había comenzado su charla enumerando las evidencias que apoyan sus afirmaciones. Dijo que el sobrepeso influye en la aparición del cáncer de mama, y explicó que no hay que tomar las evidencias que presentó como palabra santa, sino que apenas sirven para entender algunas tendencias.

    Repasó algunas de las medidas más difundidas hasta el momento y con cada gráfico que reveló fue reafirmándolas. Concluyó en que hay tres medidas fundamentales que se deben tener en cuenta en la vida cotidiana:

    - Basar la alimentación en variedades de frutas, vegetales y legumbres.

    - Mantener un peso ideal.

    - Hacer actividad física de moderada a intensa.

    A nadie se le cayó la mandíbula cuando Willett reveló esto. Desde hace mucho que se viene hablando de lo mismo. Pero cuando empezó a fundamentar por qué había que optar por ese estilo de vida, logró acaparar la atención de nuevo.

    “Hay algo que quiero aclararles: los cambios de estilo de vida tienen que ser graduales, no se puede mudar los platos que uno consume de un día para el otro. Lo que sí hay que tomar inmediatamente es la decisión de mudarlos, pero hay que tener cuidado con el tiempo que transcurre hasta incorporar las nuevas costumbres. No es bueno para el cuerpo un cambio repentino, hay que consultar con un médico para que el impacto no sea nocivo”, puntualizó.

    Lo nuevo es que, además de incorporar frutas y verduras, hay que:

    - Mejorar la calidad de los carbohidratos: “No está bien que se eliminen o reduzcan drásticamente como sugieren varias dietas. Hay que elegir, simplemente, las opciones más sanas: en vez de pan blanco, integral (con más fibra) y sumar semillas y legumbres”.

    - Elegir “buenas” proteínas: Es decir, incluir más proteínas provenientes de vegetales, granos o nueces, suplementadas con pescado, carnes y lácteos. Así se ingiere menor cantidad de grasa saturada pero se obtienen más fibras, vitaminas y minerales.

    - No tenerle miedo a las “grasas buenas”: Sólo hay que comer menos grasas saturadas (grasa animal) que están en las carnes procesadas, lácteos enteros y carnes rojas con grasas. “La carne debe constituir apenas una parte de la dieta, lo mejor es no ingerirla más de dos veces por semana. Ahora, si va a comerla sí o sí, prefiera pequeñas porciones y cortes de buena calidad”, agregó el experto.

    - Mantenerse hidratado: Evitar gaseosas que aportan calorías vacías y tomar agua, aunque no es necesario exagerar.

    Otras revelaciones fueron lo importante que resulta el consumo (comprobado) de calcio y de vitamina D en la prevención. “Si puede, tome más de 3 vasos de leche por día“, sugirió el profesor.

    Justo después de la conferencia llegó la hora del almuerzo. Una mesa abundante, con grasas de todos los tipos y calorías de todos los colores. Fue el último almuerzo en la sala de prensa de la reunión internacional de la ASCO. Willett se arrimó y se sirvió lo suyo. El resto se quedó un buen rato pensando qué poner en cada bandeja.

    Eliana Galarza ATLANTA ENVIADA ESPECIAL
    egalarza@clarin.com

    Fuente: Diario Clarin
    http://www.clarin.com/diario/2006/06/06/sociedad/s-03001.htm

    viernes, junio 02, 2006

    JUVENTUD Y VITAMINAS

    ¿QUÉ SON LAS VITAMINAS?

    Las vitaminas son una serie de componentes que el organismo necesita para conseguir un funcionamiento adecuado que nos permite poseer una buena salud y tener un crecimiento adecuado. Son compuestos orgánicos diferentes de las proteínas, de las grasas y de los hidratos de carbono. Se consideran nutrientes esenciales.

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    LA VITAMINA A: Eterna juventud

    - Necesaria para ver correctamente, especialmente de noche o al atardecer;
    - Ayuda a defendernos de infecciones al mantener en buen estado las mucosas que recubren el aparato respiratorio, digestivo, urinario, piel y ojos.
    - Mantiene la elasticidad de la piel y el brillo del cabello;
    - Colabora en la síntesis de proteínas. Por tanto es fundamental en el crecimiento y para prevenir los efectos indeseables de la edad avanzada.
    - Ejerce una acción casi hormonal que ayuda a controlar los estrógenos. Por tanto conviene aumentar el consumo de alimentos ricos en vitamina A cuando existan síntomas provocados por un exceso de estrógenos. los más comunes son la aparición de quistes benignos e inflamaciones dolorosas en las mamas.

    ¿Qué ocurre cuando hay deficiencia de Vitamina A?

    - Los ojos van perdiendo la capacidad de adaptarse eficazmente a intensidades de luz bajas. Esto se nota especialmente al atardecer.
    - La piel se torna áspera y seca, mostrando síntomas exagerados de envejecimiento.
    - Las mucosas se encuentran más desprotegidas frente a infecciones (bronquitis, conjuntivitis, rinitis, faringitis,…)
    - Aumentan las posibilidades de formar cálculos renales.
    - La pérdida del sentido del olfato puede estar relacionada con una deficiencia de Vitamina A y Zinc.

    ¿Cuándo hay que incrementar el consumo de Vitamina A?

    - En las infecciones de cualquier tipo y, sobre todo, si tienden a repetirse;
    - Si se pierde capacidad visual al atardecer y de noche;
    - Cuando se padecen diarreas, colitis o hay parásitos intestinales;
    - En caso de tener cálculos de riñón;
    - Si se vive o trabaja en lugares con alto índice de contaminación;
    - Si aparecen manchas en la piel supuestamente debidas a la edad.- En alteraciones de la piel como el acné, la psoriasis, eccemas,…
    - En las enfermedades degenerativas: cáncer, enfisema, artrosis, …

    Verduras ricas en Vitamina A

    Acelgas, Berros, Boniato, Brócoli, Calabaza, Col rizada, Diente de León, Endibia, Escarola, Espinaca, Hinojo, Lechuga, Perejil, Pimiento, Tomate, Zanahoria, Soja, Soja germinada.

    Frutas ricas en Vitamina A

    Albaricoque, Ciruela, Melocotón, Caqui, Papaya, Moras de zarza, Bayas de saúco, Sandía.

    En resumen:

    Zanahorias, Vegetales verdes, amarillos y rojos, Frutas amarillas y rojas.La posibilidad de intoxicación por exceso de Vitamina A procedente de los alimentos es remota o improbable.

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    LA VITAMINA C: No más resfríos

    De esta Vitamina necesitamos sin duda mayores aportes en nuestra dieta diaria.

    Es imprescindible para la elaboración y conservación del colágeno del tejido conjuntivo, que es el que mantiene unidas todas las partes de nuestro organismo. También mantiene los capilares sanguíneos sanos, evitando que se deformen o rompan.

    Favorece la absorción y almacenamiento del hierro, por lo que es importante en las anemias ferropénicas dado que, además, activa el ácido fólico (vitamina anti-anémica del grupo B)

    Es una Vitamina antioxidante. Nos protege de los radicales libres, sustancias agresivas asociadas a numerosas enfermedades, sobre todo degenerativas. Los radicales libres se originan a partir de la multiplicidad de agentes contaminantes a los que estamos expuestos, además de los que resultan de la propia actividad orgánica.

    Disminuye la posibilidad de que se forman trombos o coágulos en los vasos sanguíneos.

    Acelera la curación de quemaduras y heridas.

    Mejora la eficacia de las defensas orgánicas. Por ello se recomienda en dosis altas p.e.: en el resfriado común.

    Evita la formación de agentes cancerígenos. Existe una relación inversa entre el consumo de vitamina C y cáncer.

    Favorece la disminución del colesterol en sangre cuando está alto.

    Ayuda eficazmente a eliminar la sintomatología alérgica.

    Si no tomamos suficiente vitamina C los capilares sanguíneos se vuelven frágiles y, por tanto, se producen fácilmente cardenales en la piel por pequeños golpes. También puede suceder que se sangre por la nariz con mayor facilidad. Las heridas y fracturas curan más lentamente. La resistencia a las enfermedades infecciosas será más bajas. Las articulaciones duelen e incluso se hinchan. El déficit de Vitamina C contribuye a que nos encontremos cansados. Las alergias cobran mayor virulencia.
    Puede aparecer anemia.

    La deficiencia muy grave de vitamina C produce escorbuto.

    Los fumadores necesitan cantidades mayores de Vitamina C. También hay que aumentar la dosis en el embarazo y la lactancia; en situaciones de estrés; cuando se toman aspirinas (provocan una gran eliminación de vitamina C); si vivimos en ciudades con alta polución; si se toman antibióticos, cortisona, tranquilizantes o píldoras anticonceptivas; si se consume frecuentemente bebidas alcohólicas; en el curso de enfermedades infecciosas.

    Aumentar el consumo de vitamina C puede ser muy beneficioso en las siguientes dolencias:

    Anemia; artritis; hemorragias; úlceras gastroduodenales; enfermedades infecciosas; fracturas; traumatismos; antes y después de las intervenciones quirúrgicas; enfermedades psíquicas en general; alto nivel de colesterol; alergias de cualquier tipo; alcoholismo; resfriados; gripe; encías sangrantes; dientes flojos; artrosis; cáncer y enfermedades de tipo degenerativo.

    Frutas y Verduras ricas en Vitamina C:

    Grosellas negras, guayabas, perejil, col, pimientos, limón, berros, fresas, lombarda, kiwi, naranja, papaya, pomelo, acedera, acelga, brócoli, col de bruselas, coliflor, espinaca, hinojo, mastuerzo, tomate, remolacha, rabanitos, patatas, espárrago, endibia, escarola, lechuga, cebolla, diente de león, boniato, castaña, piña,…

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    LA VITAMINA E: Piel siempre joven

    Vitamina de gran poder antioxidante, capaz de frenar las consecuencias del envejecimiento.

    Funciones:

    -Colabora en la buena oxigenación de todos los tejidos;
    -Protege a otras vitaminas como el Complejo B y C;
    -Se opone a la formación de peligrosos trombos;
    -Favorece la formación de colesterol bueno, por lo que es necesaria para prevenir el infarto de miocardio;
    -Contribuye a bajar la presión sanguínea alta, porque actúa como un diurético que hace que se elimine el exceso de líquido de los tejidos;
    -Colabora con la insulina;
    -Ayuda a proteger al organismo de los efectos nocivos de muchos tipos de contaminantes.
    -Mejora nuestra capacidad de defensa frente a infecciones;
    -Aumenta la resistencia física y previene la fatiga;
    -Previene los abortos;
    -Restituye la potencia sexual masculina.

    Cuando no tomamos suficiente Vitamina E podemos sentir fatiga e incluso padecer anemia. Existe la posibilidad de sufrir arteriosclerosis, ataque cardiaco, úlceras gástricas y cáncer.

    Necesitamos cantidades mayores de Vitamina E si padecemos nefritis, inflamación del páncreas, retención de líquidos o edemas, anemia, fatiga, pérdida de la capacidad de concentración, distrofia muscular, si nos tardan en curar heridas y hematomas, en casos de mala circulación y arteriosclerosis.

    Las necesidades de Vitamina E estarán razonablemente cubiertas con una ensalada inteligente, además del uso cotidiano de germinados y de algún fruto oleaginoso.

    Los alimentos ricos en Vitamina E son los aceites si se trata de aceites vírgenes prensados en frío, de germen de trigo, de maíz, de soja, de semillas de algodón, de girasol, de oliva, de cacahuete, de sésamo. También los cereales, frutos oleaginosos(almendras, avellanas, pipas de girasol, nueces, cacahuetes), aguacates, frambuesas, moras, berzas, diente de león, espárragos, hinojo, pimientos y espinacas.

    Fuente: www.mundovegetariano.com

    sábado, mayo 13, 2006

    ADOLESCENTES SALUDABLES

    Un nuevo proyecto pone a los adolescentes europeos en el punto de mira


    La clave para promover la salud y prevenir la enfermedad en el siglo XXI consiste en establecer un entorno que permita un comportamiento y un estilo de vida saludables.

    HELENA (Healthy Lifestyles in Europe by Nutrition in Adolescence, Estilos de vida saludables en Europa a través de la nutrición en la adolescencia) es un proyecto de gran alcance diseñado para comprender y mejorar de forma eficaz los hábitos nutricionales y el estilo de vida de los adolescentes en Europa. Financiado por la Comisión Europea, este proyecto estudiará a sujetos de 13 a 16 años empleando la misma metodología en diez países diferentes, lo que desembocará en el desarrollo de un programa educativo sobre el estilo de vida.

    Motivación del proyecto

    Se cree que muchas enfermedades no transmisibles tienen su origen en la infancia o adolescencia. Sin embargo, la relación entre estas enfermedades y el estilo de vida y comportamiento de los adolescentes, la fisiología, la genética y los factores medioambientales es compleja y no se conoce bien.La adolescencia es un período crucial de la vida, que implica cambios que tienen repercusión en las necesidades nutricionales y los hábitos. Muchos hábitos duraderos saludables (o poco saludables) se establecen en esta época. El crecimiento y los cambios de la composición corporal son rápidos y se produce un aumento de las presiones sociales y psicológicas; por otra parte los mensajes relacionados con la salud parecen carecer de eficacia.

    Objetivos generales de HELENA

    Armonizar los métodos de evaluación de la salud de los adolescentes
    El proyecto HELENA propone un enfoque integrado del problema mencionado anteriormente, según el cual una serie de estudios multicéntricos estudiarán la amplia gama de factores interrelacionados: consumo alimentario, conocimientos sobre la nutrición, actitudes frente a la alimentación, elección y preferencias de alimentos, composición corporal, nivel de lípidos en el plasma y perfil metabólico, estado vitamínico, función inmunitaria relacionada con el estado nutricional, actividad y forma física, y genotipo. El último punto permitirá a los investigadores examinar las relaciones entre la predisposición genética de un individuo y el medio ambiente, por ejemplo, investigando la propensión de las personas obesas a desarrollar otras enfermedades asociadas con la obesidad, como la diabetes o la enfermedad cardiaca coronaria.

    Los socios participantes en el proyecto tienen por objeto desarrollar y armonizar los métodos usados en todos los centros seleccionados para evaluar los hábitos y el estilo de vida, de forma que los parámetros sobre el estado nutricional, la calidad de la alimentación y la forma física de los adolescentes sean comunes a todos. De este modo, se podrá comparar fácilmente la salud de los adolescentes en los distintos países europeos.

    Mejorar los programas educativos sobre el estilo de vida
    Gracias a la recopilación de datos sobre patrones de consumo y de actividad física, estado nutricional e información sobre conocimientos, actitudes, elección y preferencias de alimentos se obtendrá una imagen de la salud de los adolescentes europeos. Estos elementos se completarán con datos adicionales sobre similitudes y diferencias regionales, culturales, sociales, genéticas y de género para facilitar la elaboración de un programa educativo sobre el estilo de vida.

    Un aspecto novedoso de HELENA es el uso del enfoque de la “lógica difusa” (fuzzy logic) en una intervención personalizada por ordenador con el fin de prestar asesoramiento individualizado para optimizar los hábitos alimentarios de los adolescentes. El método de evaluación de la dieta necesario para desarrollar esta herramienta se validará empleando los datos transversales sobre consumo alimentario. De este modo, se evaluará por primera vez su eficacia para la diversidad de población Europea.

    Mejorar la identificación de los adolescentes en situación de riesgo
    Una parte adicional del proyecto consiste en determinar qué individuos corren el riesgo de padecer trastornos alimentarios, perfiles anormales de lípidos en la sangre, obesidad, diabetes tipo 2 o carencia de algunas vitaminas y minerales, como anemia por falta de hierro, ya que su identificación temprana contribuirá a reducir las manifestaciones clínicas en etapas posteriores. Este proceso comprende la búsqueda de vínculos genéticos.

    Alimentos que promueven la salud
    Los socios industriales podrán desarrollar productos alimenticios con propiedades saludables destinados a los adolescentes, que además resulten atractivos por sus características organolépticas y su presentación. Uno de los objetivos es establecer o entender lo que los adolescentes consideran alimentos “tradicionales”, para después ver si éstos podrían ser reincorporados a la dieta de los adolescentes europeos.

    Nivel máximo de conocimientos técnicos
    El coordinador del proyecto, el profesor Luis Moreno de la Universidad de Zaragoza (España), que ha reunido a un total de 25 grupos colaboradores, considera que la base del proyecto reside en la experiencia previa de todos los grupos: “Los participantes en el proyecto HELENA proceden de sectores académicos e industriales. Se trata de un grupo multidisciplinario y cada uno de sus miembros trabaja ya al nivel más elevado dentro de su esfera de conocimientos particular”.

    Referencias

    Para más información sobre el projecto HELENA, por favor consulte: http://www.helenastudy.com/

    El estudio HELENA ha recibido fondos del programa de la Comunidad Europea Sixth RTD Framework Programme.

    Fuente: Food Today http://www.eufic.org/sp/food/pag/food49/food493.htm