viernes, enero 18, 2008

DE LA CINTURA AL CORAZÓN

El exceso de cintura perjudica al corazón


La acumulación de grasa visceral, que se traduce en forma de barrigas prominentes, puede multiplicar por cuatro el riesgo de enfermedades cardiovasculares


Con la edad nuestras arterias envejecen y aumenta el riesgo de padecer un infarto o un accidente vascular cerebral. No podemos parar el reloj pero podemos intentar corregir todas aquellas causas que aceleran el deterioro. A las ya conocidas como el tabaco o el colesterol, el tener una barriga prominente ha demostrado ser uno de los factores que más aumentan nuestro riesgo cardiovascular. Recientemente han aparecido datos que revolucionan el concepto que hasta ahora se tenía. Más importante aún que el hecho de tener un peso por encima de lo normal es la acumulación de grasa en ciertas partes del cuerpo.

A estas alturas todos sabemos que los kilos de más son perjudiciales para la salud pero en estos últimos años se ha definido un nuevo concepto muy importante del que no se había hablado antes: el de la grasa visceral.

La grasa visceral es la que se deposita en el abdomen, alrededor de los órganos. Esta acumulación de tejido adiposo provoca una serie de trastornos que van más allá de un simple problema estético: altera el colesterol (sube el malo y baja el bueno) aumentan los triglicéridos, sube la tensión arterial y se ponen en marcha fenómenos que incrementan la coagulación y producen inflamación de los vasos sanguíneos.

El metabolismo de la glucosa también se altera ya que las células grasas segregan una hormona, la adinopectina, que facilita la acción de la insulina. Cuando se da acumulación de grasa visceral disminuye la producción de esta hormona, lo que podría explicar la tendencia al desarrollo de diabetes en las personas obesas.

De la cintura al corazón


A los que todavía no están convencidos de que esos michelines que tan poco gustan frente al espejo son también poco saludables, les interesará conocer los resultados de varios estudios que demuestran que la grasa acumulada dentro del abdomen es peligrosa, en especial para el corazón.

Entre los distintos trabajos presentados en la última reunión anual del Colegio Americano de Cardiología destaca por su importancia el estudio IDEA en el que participaron 63 países con un total de 168.159 pacientes. Los resultados corroboran que existe una fuerte relación entre el perímetro de la cintura y las enfermedades cardiovasculares, independientemente del peso.

Los cardiólogos son conscientes del tema y se han puesto manos a la obra: la Sociedad Española de Cardiología y la Fundación Española del Corazón han llevado a cabo campañas de divulgación con eslóganes como «Meter el corazón en cintura» o «De la cintura al corazón». Estas campañas intentan concienciar también a los propios médicos, ya que muchos controlan el peso y la tensión arterial de sus pacientes pero todavía pocos miden la cintura.

El espejo y la cinta de medir


Una cintura por encima de los valores normales aumenta de dos a cuatro veces el riesgo de padecer alguna enfermedad cardiovascular. El límite de la normalidad se sitúa en 102 centímetros en el caso de los hombres y en 88 centímetros para las mujeres de acuerdo con los índices de altura y de masa corporal estándares.

Pero si tenemos en cuenta que el problema no es solo tener mas grasa de la debida sino también el lugar en donde se deposita, es importante mirarse al espejo para saber como se distribuye. Dependiendo de las zonas donde se acumula el tejido adiposo, la figura puede adquirir la forma de una pera o de una manzana. La figura es de pera cuando la grasa se encuentra en caderas, glúteos y muslos; en cambio, parecerá una manzana si se acumula sobretodo en el área del abdomen.

La figura de manzana es la que comporta un mayor riesgo. Es más propia del hombre aunque las mujeres también la padecen. La obesidad en forma de pera, típica de la mujer, conlleva un menor riesgo aunque, en ningún caso debe descuidarse.

El perímetro de la cintura está aumentando en los últimos años. En concreto, en España, el 30% de los varones y el 37% de las mujeres tienen una cintura mayor de lo recomendable. Si tenemos en cuenta que el 14% de la población tiene sobrepeso, significa que hay muchos individuos que no están gordos pero que en cambio tienen barriga y, por lo tanto, mayor riesgo cardiovascular.

Qué es el riesgo cardiovascular


El riesgo cardiovascular es la probabilidad de padecer en el futuro una enfermedad del aparato circulatorio que puede acabar desembocando en infarto de miocardio o en accidente vascular cerebral en sus dos manifestaciones más extremas. Cada individuo tiene un riesgo concreto que depende de varios factores que cuando se suman, hacen que la posibilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares y metabólicas se multiplique de forma exponencial.

La edad es lo primero a tener en cuenta, ya que conforme envejecemos por fuera también lo hacen nuestras arterias. Por cada 16 años que pasan se triplica la posibilidad de padecer algún tipo de problema. Por su parte, el sexo también juega un papel: hombres y mujeres presentan riesgos somos distintos debido a que las hormonas femeninas tienen un efecto protector. Esta ventaja, no obstante, desaparece al llegar la menopausia.

Otros factores a tener en cuenta son el tabaco (los fumadores tienen mayor riesgo), la hipertensión y los niveles de colesterol. Y, por supuesto, la obesidad. A esta lista debe añadirse desde ahora el volumen de grasa visceral o, lo que es lo mismo, el exceso de barriga.

Fuente: Consumer.es

miércoles, enero 02, 2008

BEBER ALCOHOL ENCOGE EL CEREBRO

Aunque es posible que ayude a su corazón, beber incluso de manera moderada podría encogerle el cerebro. Los investigadores encontraron también diferencias de esta relación entre hombres y mujeres.

"Una pequeña cantidad de alcohol es beneficiosa para el corazón", anotó la investigadora líder, Carol Ann Paul, "pero hay una correlación negativa continua entre el consumo de alcohol y el volumen total del cerebro. Parece que no hay un efecto benéfico de ni siquiera cantidades pequeñas de alcohol sobre el volumen del cerebro".

Paul tenía programado presentar sus hallazgos esta semana en la reunión anual de la American Academy of Neurology, en Boston.

En el estudio, Paul y sus colegas evaluaron las escanografías cerebrales por IRM de 1,839 personas entre los 24 y los 88 años de edad. Las personas se clasificaron en abstemias, ex bebedoras, bebedoras de bajo volumen (las que bebían entre una y siete bebidas por semana), bebedoras moderadas (entre ocho y 14 bebidas por semanas), o bebedoras de alto volumen (más de 14 bebidas por semana).

Los investigadores encontraron que mientras más alcohol bebían las personas de forma regular, menor era su volumen cerebral. Las personas que bebían más de 14 bebidas por semana tenían una reducción promedio de 1.6 por ciento del volumen cerebral, en comparación con las personas que nunca bebían.

El equipo de Paul encontró que el volumen cerebral disminuía 0.25 por ciento por cada aumento en categoría de consumo de alcohol.

La reducción del cerebro fue ligeramente mayor entre las mujeres que bebían que entre los hombres y tuvo el mayor impacto sobre las mujeres que tenían entre 70 y 80 y que seguían bebiendo mucho, encontraron los investigadores.

Paul señaló que esto no es sorprendente porque los cuerpos de las mujeres tienden a reaccionar al alcohol de manera distinta. "Las mujeres son más sensibles al alcohol [que los hombres] y lo absorben más rápidamente", aseguró.

Paul subrayó que el volumen cerebral disminuye naturalmente durante el transcurso de la vida. "Hay un declive normal en el volumen cerebral. Algunas personas parecen no resultar afectadas, pero otras sí", explicó. "El alcohol parece acelerar ese declive normal".

Un experto considera que el estudio muestra un efecto claro y negativo del alcohol sobre el cerebro.

"Este estudio corrobora un creciente relato sobre los efectos dañinos del alcohol sobre la estructura y función cerebral", señaló el Dr. James Garbutt, profesor de psiquiatría de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill.

Según Garbutt, algunos estudios también han mostrado que el alcohol tiene efectos negativos sobre el funcionamiento cerebral y la cognición. "Sin embargo, no ha habido estudios que muestren cómo se relacionan el volumen cerebral y la cognición y si el alcohol tiene algún efecto", apuntó.

Más información
El U.S. National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism ofrece más información sobre cómo afecta el cerebro beber alcohol: http://pubs.niaaa.nih.gov/publications/aa63/aa63.htm

Fuente: HealthDay

miércoles, diciembre 19, 2007

PARA NO ENGORDAR EN LAS FIESTAS

Especialistas en nutrición recomiendan estrategias y recetas para las comidas de Navidad y Año Nuevo.

Opciones saludables y con menos calorías para no excederse en las fiestas.

Justo a tiempo para evitar devorar en una sola noche esas diez mil calorías con las que fácilmente nos puede tentar una sabrosa y variada mesa en estas fiestas de fin de año, y tampoco excedernos con los brindis o las comidas con amigos, especialistas en nutrición afirman que existen trucos que pueden ayudarnos a lograrlo sin privarnos de aquello con lo que se nos hace agua la boca...

Organizar con tiempo qué se servirá en la mesa y calcular las cantidades por persona; darle prioridad a la reunión con familiares o amigos, en lugar de concentrar la celebración en la comida; no negarse los "gustos", pero controlar el tamaño de las porciones; no saltearse comidas para "compensar" los excesos, y agregar caminatas que ayuden a sumar los 30 minutos o los diez mil pasos diarios recomendados son los ingredientes de una receta básica para superar las tentaciones y el descontrol.

"El ser humano está más cómodo con la monotonía y no con la variedad, que es lo que suele incluir las mesas en las Fiestas. Una regla fácil por seguir es que, dado que comemos lo que tenemos adelante, armemos menús variados para cada noche, pero con la menor variedad posible. Por ejemplo, se pueden preparar uno o dos tipos de carnes y algunas guarniciones, pero hay que evitar que cada comensal termine trayendo lo que quiere", señaló la doctora Mónica Katz, codirectora del posgrado en Nutrición de la Universidad Favaloro.

Para la licenciada en nutrición Viviana Viviant, de la Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas (Aadyn), en este tipo de celebraciones "calorías extra se incorporan sí o sí, aunque una persona se cuide". Lo importante, al día siguiente, es "no ayunar ni hacer ninguna locura y seguir con la alimentación habitual, es decir, hacer las seis comidas diarias o empezar el día con una colación de media mañana si uno se despierta más tarde".

Una encuesta de la consultora MindShare Argentina, realizada en julio último en seis países de América latina, demostró que el 66% de los argentinos celebra las Fiestas en su hogar y que el 31% lo hace en la casa de un familiar, la mayoría en reuniones con más de dos personas.

Pero ya sea en casa propia o ajena, las comidas consideradas infaltables en la mesa son de más a menos votadas: el pan dulce o pannetone, los turrones, las ensaladas, las frutas secas, los helados, el vitel toné, la ensalada de frutas, el pollo, el lechón y los chocolates y caramelos. Todo acompañado de champagne o sidra, como las bebidas que no pueden dejar de estar en el brindis.

Claro que, con estos datos, parece difícil que una persona en su peso y sin una actividad física programada extra a la de todos los días, se limite a consumir las 2200 calorías, las mujeres, o las 2500 calorías, los hombres, que se recomiendan por día para no engordar. Sin embargo, eso es posible si se organiza un menú con entrada, plato principal y postre que no supere las 600 calorías en total, con bebidas sin calorías o las medidas indicadas de alcohol, más una mesa dulce que acompañe el brindis, con no más de 900 calorías.

"No hay que prohibirse, sino ser flexible y darse gusto con moderación. Lo mejor es elegir lo que se desea comer y servirse en el plato, no de la bandeja, para reducir a la mitad el aporte calórico y disfrutar de todo el menú -explicó Viviant-. Hay que pensar que si uno tiene que bajar de peso, aquella sería la cantidad que debería comer en todo un día."

En el caso de las bebidas, las aguas saborizadas, la soda, el agua, los jugos naturales y las bebidas dietéticas pueden ser buenos aliados para comer menos. El alcohol aporta calorías "vacías", es decir, sin nutrientes. "Es bienvenido en las Fiestas, pero hay que recordar que fija las grasas, porque es el último combustible que usa el organismo", explicó Katz, que dirige Fat-Fit. En una comida, agregó Viviant, dos medidas para las mujeres y tres para los hombres está permitido.

Si hay que organizar la cena en casa, calcular las porciones como si se estuviera preparando un catering sería lo más indicado. "Hay que ofrecer en la mesa platos servidos para cada uno, por ejemplo, con la misma cantidad de rodajas de vitel toné o de matambre -agregó Katz-. Quizá la parte dulce de la comida será doble, con el postre y la mesa dulce." En este caso, agregó, una buena regla por tener en mente al preparar las delicias de la noche es incluir tres elementos básicos: agua, en frutas y gelatinas; aire, con la ayuda de batidos de clara a punto nieve o mousse, aunque no sean las versiones reducidas en calorías, y fibra. "Harán que comamos menos", dijo Katz.

Si, en cambio, la reunión es en casa ajena, se puede llamar previamente para consultar qué habrá de comer y, si es necesario, ofrecer llevar ensaladas, tomates rellenos, carne o pollo frío y bebidas sin calorías. "Es aportar lo que les guste a todos, pero conociendo qué contiene", indicó Viviant.

Si hay lechón, pollo al horno o a la parrilla y tira de asado, la nutricionista aconsejó preferir el pollo y acompañarlo con mucha ensalada, o una porción de asado (dos o tres huesos), que aporta unas 600 calorías. Y si no puede evitar la tentación de probar lechón, Viviant sugirió pedir una porción pequeña. Entre el asado y el vacío, explicó, mejor será degustar el vacío. Así que... éxito, buen provecho y ¡salud!

Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION

viernes, diciembre 14, 2007

EL AUGE DEL SLOW FOOD

El Slow food o comida lenta, es el término opuesto al Fast food o comida rápida.
Este movimiento internacional creado en Italia en 1986, y que se ha ido extendiendo rápidamente con el paso de los años por todo el mundo, se simboliza mediante la figura del caracol, porque la lentitud propia de este animal es el mejor símbolo para luchar contra la velocidad y las prisas que afectan al mundo moderno.

¿Cual es su objetivo?

Combatir la cultura del Fast food, recuperando los sabores y las costumbres tradicionales. En definitiva, se basa en el disfrute de la comida, en desgustar los placeres que ésta ofrece y en gozar de la buena mesa dentro de un entorno adecuado.

Una alternativa frente a la comida rápida

Los establecimientos de comida rápida ofrecen sus menús a cualquier hora del día, a un precio muy económico y se pueden encontrar en cualquier región del mundo. Por estos motivos son muchas las personas que acuden a ellos como entretenimiento y ocio o para saciar su apetito en un lugar divertido. Sin embargo otras personas recurren a estos locales por falta de tiempo ya que sirven las comidas en apenas unos minutos.

La comida rápida se acompaña generalmente de salsas y entrantes o acompañamientos que aportan sabores muy intensos y una cantidad elevada de sal. Este tipo de sabores enganchan y estimulan el apetito para seguir comiendo. La rapidez con la que se consumen estos productos es otro aspecto negativo. Al comer deprisa no se deja tiempo suficiente para que la sensación de saciedad llegue al estómago por lo que con frecuencia se tiende a consumir grandes cantidades de comida. Por otro lado, puesto que apenas requieren masticación, y debido a sus altos aportes de grasa, el proceso de digestión se ve dificultado.

Este tipo de comida cuando se convierte en algo cotidiano es cuando perjudica el estado de salud. En ocasiones estos productos sustituyen a las comidas principales por lo que en esas tomas existe deficiencia de determinados nutrientes que no contiene la comida rápida. En otros casos, se consume como un "extra" a lo que se toma habitualmente, en cuyo caso supone un exceso en el aporte de grasas y de calorías.

Recuperar las buenas costumbres

Con el paso del tiempo se han ido perdiendo muchas costumbres alimentarias saludables que es importante recuperar. Entre ellas está el consumo de platos completos y nutritivos con legumbres como ingrediente principal. Un potaje de legumbres con verduras y carne constituye un plato completo que no requiere mucho tiempo de elaboración si se emplea una olla a presión. Lo mismo ocurre con la elaboración de todo tipo de sopas y potajes, platos de cuchara que se van perdiendo con el paso de los años. Una solución es cocinar un mayor número de raciones y mantenerlas en congelación hasta su consumo. Otros platos hidrocarbonados de elaboración casera, también están perdiendo cada vez más presencia. Es el caso de los platos de pasta con carne o pescado, las paellas o incluso de las tradicionales patatas a la riojana que, acompañados de verdura o ensalada, forman un menú completo y muy nutritivo.

En cuanto a segundos platos cada vez se tiende más a consumir precocinados y cuando se elaboran en casa, suelen prepararse casi siempre a la plancha o fritos por ser las opciones más rápidas y sencillas. Conviene fomentar el consumo de preparaciones caseras elaboradas con ingredientes saludables como los tradicionales guisos. Esta preparación no implica un exceso de grasa si se elabora con los ingredientes adecuados. Es por ejemplo el caso de un pollo a la hortelana, sin la piel, elaborado con un rehogado de verduras y/o patatas guisadas, o del pescado en salsa verde con guisantes y verduritas, etc.

Los postres tradicionales de fruta fresca y lácteos son la mejor opción para consumir a diario. De forma ocasional se pueden incluir elaboraciones caseras que incluyan ingredientes saludables como las natillas, el flan, tarta con helado, etc.

Además es preciso fomentar y mantener las costumbres alimentarias y la riqueza gastronómica propia de cada región, dentro y fuera de ella.

¿Qué beneficios aporta el Slow Food?

El slow food conlleva una serie de ventajas a corto y a largo plazo entre los que destacan los siguientes:

- Promueve una buena masticación de los alimentos para favorecer la digestión.

- Fomenta la educación del sentido del gusto. El Slow food incluye sabores suaves y naturales como es el caso del tomate triturado frente al ketchup de la comida rápida. Cuando se abusa de sabores tan intensos, no se aprecian los sabores naturales de la comida tradicional. A esto hay que añadir que los sabores intensos estimulan el apetito y provoca un aumento de la ingesta.

- La calidad nutritiva de los menús es mejor si bien el precio supera al de la comida rápida.

- Favorece entablar relaciones sociales con otras personas alrededor de la mesa al comer de forma distendida y sin prisas.

Actidudes y conductas "Slow Food"

- Respete sus horas de sueño.
- Duerma lo necesario.
- El sueño es la actividad reparadora psíquica y física por excelencia.
- Ingiera una dieta con alto contenido en frutas y verduras y bajo contenido en grasas.
- Esto previene enfermedades coronarias entre otras.
- Practique un hobby que le dé tranquilidad y placer, por ejemplo: hacer Yoga o relajación, pintar, escuchar música, etc.
- Realice actividad física moderada (caminar o nadar), por lo menos tres veces a la semana.
- Realice una actividad a la vez, no varias al mismo tiempo.
- Su rendimiento mejorará de esta manera.
- Coma despacio, mastique y salive muy bien los alimentos antes de tragarlos.
- Prepare una comida tranquilo/a y sin hacer otra cosa a la vez, como mirar televisión.
- Disfrute de una conversación si está comiendo junto a otras personas, en caso contrario, disfrute de la soledad pacíficamente.
- Cuando esté de vacaciones disfrute tranquilamente de la misma sin embarcarse en múltiples y agotadoras actividades diarias (por ej. realizar excursiones o salidas todo el tiempo).
- Deje tiempo en su agenda diaria para estar con personas que usted quiere o realizar actividades que le generen placer. “Disfrute el momento”

Foro Internacional Terramadre - Turin, Italia

Este foro internacional que dura 5 días, se efectúa cada 2 años, en Turín Italia y se encuentra destinado a agrupar a todos los que quieren difundir esta filosofía de vida.

El evento se encuentra promocionado por el gobierno italiano, quien solventa todos los gastos de sus participantes (pasajes, estadía, comida, transporte).

En la última convocatoria se reunieron 180 países, con casi 8000 personas de todo el mundo. A la misma concurrieron con sus trajes típicos, su cultura e idiomas. Próximo encuentro: año 2008.

Fuente: Revista En Plenitud

miércoles, diciembre 05, 2007

PSICOLOGIA DE LA OBESIDAD

Con la llegada de los días cálidos, la preocupación por el aspecto físico cobra renovada energía y se convierte en un tema recurrente en los consultorios psicoanalíticos.

Todo el mundo asocia, con razón, la obesidad con importantes riesgos para la salud, pero en lo inmediato lo que verdaderamente angustia es que los kilos de más restan lozanía y belleza al aspecto general y cuando son excesivos despiertan sensaciones de abandono y desprolijidad.

Es lógico entonces el afán de iniciar una dieta; todos deseamos ser aceptados y valorados, tanto por los demás como por nosotros mismos y bien sabemos que el aspecto corporal tiene mucho que ver con ello. Es que el cuerpo habla; es lo primero que impacta ante la mirada del otro y expresa parte de lo que el individuo es; muestra sus pasiones; refleja su erotismo; es en cierto modo un espejo de su subjetividad.

Sin embargo, es sabido que la mayoría de los intentos por disminuir el exceso de grasa que rodea los tejidos terminan en rotundos fracasos o en el mejor de los casos se obtiene algún resultado inmediato que no tarda en diluirse ante la renovada tentación de comer.

Lo que no siempre se tiene en cuenta es que si bien desde el punto de vista fisiológico existen métodos mejores y peores para adelgazar, la mayoría de las dietas fracasan porque el individuo sencillamente no las cumple, y no las cumple porque no las puede cumplir.

La persona con sobrepeso posee una relación pasional con la comida, un vínculo que no se deja limitar por ningún método y mucho menos por un período prolongado de tiempo.

Es por eso por lo que a pesar del intenso deseo de adelgazar, le resulta imposible resistirse a la tentación de comer, porque llevarse el alimento a la boca es mucho más que el simple hecho de alimentarse. Comer es sentirse acompañado y querido; es experimentar una sensación placentera en el tracto digestivo que posee connotaciones sexuales y cuya privación genera sensaciones de frustración, rabia e impotencia.

Si está angustiado, la comida torna la vida más tolerable; si, en cambio, se siente feliz, ¡qué mejor que festejarlo con un buen banquete! Como sea, la decisión de comer comida magra y en menor cantidad le genera una verdadera sensación de privación y una vivencia interna de vacío y desolación muy difíciles de tolerar.

Durante la primera infancia, el estar bien alimentado era equivalente a ser amado y cuidado, el hambre, en cambio, era sinónimo de abandono. La boca es el órgano del primer vínculo placentero y amoroso con la madre y la apasionada succión del pecho permitió disolver ansiedades, controlar miedos y dormirse seguro y feliz.

Con el tiempo, otras partes del cuerpo y otras estrategias permiten una manera diferente de conectarse e incorporar el mundo, de elaborar y realizar las fantasías y los afectos, aunque siempre queda un recuerdo de las primeras vivencias, que nos lleva, por ejemplo, a besar a quien amamos o a denominar "traga" al que estudia mucho.

El obeso, aunque haya evolucionado en otros aspectos, conserva en su estructura psíquica el privilegio de la boca y la incorporación oral; una parte importante de su sexualidad, de sus ambiciones y de su búsqueda de bienestar dependen de la comida y por eso experimentan las dietas como una alternativa cruel, imposible de soportar.

Adelgazar, entonces, no depende en la mayoría de los casos de la simple voluntad de comer menos. Es necesario que el individuo tome consciencia del significado inconsciente que la comida tiene para él y que se de cuenta que para que su cuerpo cambie por fuera, muchas cosas tienen que cambiar y evolucionar dentro de él, no sólo para poder lucir un aspecto más sano y atractivo sino también para encontrar nuevas formas de placer y de conexión con los demás.

Por Hugo Litvinoff
Para LA NACION

El autor es psicoanalista titular en función didáctica de la Asociación Psicoanalítica Argentina

miércoles, noviembre 28, 2007

EL RELOJ INTERNO DE LA OBESIDAD

Las dietas hipercalóricas podrían descompasar el reloj biológico del organismo e inducir problemas de obesidad

Modificar los ritmos habituales de dormir o comer y, en definitiva, alterar el reloj interno que todos tenemos, podría generar aumento de peso y hasta obesidad, según un estudio de la Northwestern University (Illinois, EE.UU.). La investigación identifica cambios moleculares y de conducta cuando el reloj biológico está alterado. Los investigadores no conocen al detalle cómo el reloj interno controla la acción de comer y el metabolismo, pero los resultados muestran que hechos como ganar peso y las alteraciones metabólicas, incluida la diabetes, aparecen cuando éste no funciona.


Todos contamos con el denominado reloj biológico o circadiano, encargado de regular los fenómenos biológicos del organismo que se suceden en espacios regulares de tiempo. La función más conocida es el control de los ciclos de sueño-vigilia, además de varias funciones metabólicas (hormonas como la testosterona o las enzimas hepáticas). La maquinaria principal del reloj se localiza en una estructura del hipotálamo llamada núcleo supraquiasmático. Se sabe también que los genes que componen sus neuronas siguen un ciclo de 24 horas, aunque todavía no se conoce cómo están organizadas. Cualquier alteración de los ritmos biológicos tiene efectos sobre el organismo (desórdenes psiquiátricos, neurológicos y hasta cardiovasculares, entre otros).



Alteraciones peligrosas


El reloj circadiano también regula los ciclos del apetito. Investigadores de la Northwestern University (Illinois, EE.UU.) han publicado recientemente, en la revista 'Cell Metabolism', un estudio sobre la alteración de las rutinas alimentarias y sus consecuencias para la salud. Según la investigación, una dieta con alto contenido en grasa altera el funcionamiento normal del reloj biológico y podría llevar al desarrollo de obesidad y diabetes. De ser así, el estudio confirmaría la interrelación existente entre todos los ritmos que se dan en el organismo y, sobre todo, la correspondencia entre el grado de alteración del reloj con las funciones metabólicas del organismo. Si se altera el reloj, se modifica una función metabólica, y así se rompe la orquesta que mantiene la sinfonía del ritmo global del organismo.

La investigación, dirigida por Joe Bass, endocrinólogo de la Northwestern University, se ha realizado con ratones de laboratorio criados en la oscuridad para que solamente reflejen sus ritmos internos. A dichos animales se les ha alimentado con comida de alto contenido graso, dando como resultado cambios importantes en su dieta y en sus patrones de sueño. Los animales dormían en horarios intempestivos y comían cuando deberían estar descansando.
Los ciclos del reloj y el metabolismo se retroalimentan, creando un círculo vicioso

Por tanto, la alteración que produce en el reloj biológico una ingesta hipercalórica se relaciona con la alteración del sueño, lo que incita a su vez una sobrealimentación mayor aún, creando un círculo vicioso de difícil salida. El estudio sugiere que el ritmo circadiano y el metabolismo están íntimamente relacionados, por lo que perturbar el equilibrio del reloj biológico podría tener un efecto negativo en cadena. «Los ciclos del reloj y el metabolismo se retroalimentan creando un círculo vicioso», asegura Joe Bass.

Relación directa con el metabolismo


En resumen, el mecanismo central del reloj biológico se altera y modifica las señales internas que controlan el apetito. Los ratones acaban por comer más y, por tanto, tienen más probabilidades de sufrir problemas derivados del sobrepeso (obesidad, diabetes o problemas cardiovasculares). Traducido a seres humanos, significa que las personas podrían tener dificultades para dormir o directamente sufrirían insomnio, aumentando las probabilidades de acudir a la nevera y darse un 'atracón'.

Según Joe Bass, «el tic-tac del reloj se desacelera», con la consecuente alteración el mismo. El científico añade que «el efecto puede ser bastante rápido, en cuestión de días». Afirma, sin embargo, y tras aludir a varios estudios que muestran la mayor complejidad de las reacciones humanas ante cambios en la alimentación, que el «efecto no sería automático en los humanos».

A Joe Bass no le extraña la relación existente entre el ritmo circadiano y el metabolismo, sobre todo porque la expresión de algunos de los genes implicados en el metabolismo lipídico sufren transformaciones en ciclos de aproximadamente 24 horas.

Fuente: Consumer.es
Autora: Núria Llavina Rubio

martes, noviembre 20, 2007

DIABETES AFECTA A 2,8 MILLONES

Día Mundial de la Diabetes

Mendoza, Argentina
Miércoles 14 de noviembre 2007


Centros de salud y organizaciones no gubernamentales realizaron hoy actividades para concientizar a la población sobre la diabetes, en el marco de la conmemoración del Día Mundial de la enfermedad, que en Argentina afecta a 2,8 millones de personas.

El Hospital Italiano realizó pruebas de nivel de glucosa en sangre en forma gratuita y ofreció talleres sobre "Qué es la diabetes, cómo se controla?", como parte de las actividades para informar a la población sobre la enfermedad.

Profesionales del Programa de Prevención y Asistencia de la Diabetes del ministerio de Salud porteño concretaron actividades informativas y distribuyeron folletería en la zona del Obelisco, en forma conjunta con el Programa Buenos Aires Trasplante y la Red Odontológica.

El Obelisco porteño fue iluminado de azul como parte de las acciones impulsadas por la Federación Internacional de Diabetes (IOF) en capitales del mundo, para informar sobre la enfermedad, que en Argentina afecta a 7 por ciento de las personas con más de 40 años.

La acción se repitió en el Empire State de Estados Unidos, en el edificio Opera de Sydney, en el Hotel Burj al Arab de Dubai, en Emiratos Arabes Unidos y en cien monumentos más.

El círculo azul simboliza la campaña de la IOF, apoyada por la Organización Mundial de la Salud, y representa la unidad en la lucha mundial para combatir la enfermedad.

En Argentina, el 7 por ciento de la población del país mayor de 40 años padece diabetes, en su gran mayoría del tipo 2, enfermedad declarada "amenaza y epidemia global" por la Asamblea General de Naciones Unidas.

El 90 por ciento de los casos de diabetes en Argentina corresponden al tipo 2, revelaron informes de entidades especializadas.

La ONU otorga a la afección la misma importancia y reconocimiento que a otro tipo de enfermedades como el HIV/Sida, tuberculosis y malaria.

La diabetes causa más muertes en el mundo que el HIV/Sida y la malaria juntos, mientras cada 10 segundos una persona fallece por causas relacionadas con la enfermedad y, en ese mismo tiempo, dos personas desarrollan la afección.

La diabetes es una enfermedad crónica debido a que el páncreas no produce insulina suficiente -una hormona generada para regular el azúcar en la sangre- o el organismo no la puede utilizar en forma eficaz.

Cada año, 7 millones de personas desarrollan diabetes en el mundo y 3 millones mueren anualmente por causas vinculadas con la enfermedad.

La diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica y progresiva que afecta a 6 por ciento de la población adulta mundial.

El Día Mundial de la Diabetes fue declarado recientemente por Naciones Unidas en la Resolución 61/225, que reconoció la enfermedad como crónica, debilitante y costosa.

La Organización Mundial de la Salud sostuvo que la enfermedad afecta a 246 millones de personas en el mundo y en 20 años, puede alcanzar a 380 millones de habitantes.

En el marco de la celebración del Día Mundial de la enfermedad, la Federación Internacional de Diabetes instó a los gobiernos a desarrollar políticas nacionales para la prevención, cuidado y tratamiento de la afección, e hizo un pedido crear un fondo que permita afrontar la epidemia.

Fuente: Los Andes online

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El 90% de los casos de diabetes se puede controlar, dice Nobel

México DF, México
Jueves 15 de Noviembre de 2007


El premio Nobel de Medicina 1998, Louis Ignarro, aseguró que el 90 por ciento los casos de diabetes en el mundo se puede controlar sin tener que recurrir a fármacos, “lo que se tiene que hacer es convencer a la gente para que asuman una dieta saludable y hacer ejercicio durante toda su vida”.

Durante una entrevista telefónica para Crónica indicó que la curación de la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, no se basará en los medicamentos recetados, sino en el cambio del estilo de vida de la población mundial.

“Tenemos que convencer a la gente de todo el mundo que la diabetes es una enfermedad que se puede prevenir con eliminar ciertos hábitos cotidianos”, agregó.

El Premio Nobel llega a México el próximo viernes para dar una serie de conferencias dentro de la “Gira del Bienestar: Nutrición del Futuro”, con la cual se capacitará a los distribuidores de Herbalife en México en 12 ciudades del país.

Fue galardonado con el Premio Nobel de Medicina en 1998, por sus hallazgos sobre el óxido nítrico y su efecto vasodilatador.

En sus ponencias hablará sobre cómo los estilos de vida saludables pueden disminuir los riesgos de enfermedades cardiovasculares y cómo una dieta rica en óxido nítrico puede ayudar a prevenirlas.

A partir de 2012 podrían morir anualmente 100 mil enfermos
[ Alfredo Ortiz Santos ]

La diabetes afecta a más de diez millones de mexicanos, según cifra que dio a conocer el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, quien anunció una estrategia para frenar el avance de este mal. considerado la primera causa de muerte en el país.

En el marco de la celebración del Día Mundial de la Diabetes el titular de la Secretaría de Salud (SSa) señaló que lo más preocupante es que los más afectados son los niños y jóvenes, lo cual amenaza la calidad de vida de la población productiva.

Advirtió que si en México la sociedad no participa para frenar el avance de este mal a partir de 2012 morirán cada año 100 mil mexicanos. “En el país la tasa de incidencia de la enfermedad es de 5.8% según la última Encuesta Nacional de Salud en Diabetes, además de ser la principal causa de muerte en el país, lo que provoca el fallecimiento de 67 mil personas al año”, dijo el Secretario de Salud.

Ante este mal el responsable del sistema nacional de salud anunció la puesta en marcha de una política integral de salud para frenar el avance de esta patología.

Por: Redacción Nacional
Fuente: Cronica.com