Al parecer, algunas personas sedentarias pasan más tiempo que otras reclinadas en sus sillas o sillones. Y esa diferencia podría ser clave para determinar quién va a aumentar de peso y quién va a mantenerse esbelto.
Los investigadores de la Clínica Mayo creen que no son los viajes al gimnasio, sino el ritmo de las actividades diarias lo que constituye el factor determinante para fijar el peso de cada persona, según un pequeño estudio de personas que se describieron a sí mismas como sedentarias.
Los científicos hallaron que las personas obesas estudiadas se sentaban durante unos 150 minutos diarios más que las personas delgadas que participaron en el estudio. Ello implicaba que las primeras quemaban unas 350 calorías menos que las segundas.
Los investigadores tuvieron en cuenta el papel que desempeñan actividades rutinarias como caminar, hablar, sentarse y pararse.
Si los sujetos con exceso de peso pudiesen adoptar la conducta de sus homólogos delgados, ello implicaría una pérdida de unos 15 kilos al año, dijo el estudio. Y no sería necesario siquiera ir al gimnasio para conseguir esa rebaja de peso.
"Creo que nuestro estudio es un rayo de esperanza, porque hace 50 años nuestras condiciones biológicas eran las mismas, pero la obesidad no era prevaleciente en Estados Unidos", dijo el director del estudio, el endocrinólogo James Levine.
"Si pudiéramos volver a los niveles de actividad de hace 50 años, tendríamos el potencial de dar marcha atrás en cuanto a la obesidad", agregó.
El déficit de actividad de los participantes sedentarios no reflejaba necesariamente una falta de motivación, dijo Levine. En lugar de ello, podría ser indicio de una diferencia en la composición química del cerebro, porque incluso cuando los obesos perdieron peso, continuaban llevando una vida sedentaria. Y cuando los delgados aumentaron de peso, no por ello adoptaron costumbres sedentarias.
Los investigadores estudiaron diez sujetos medianamente obesos y diez delgados, y los vistieron con una ropa interior especial que utilizaba una tecnología desarrollada para los tableros de control de los aviones a reacción.
Detectores distribuidos por esa ropa interior registraron las posturas y movimientos de los sujetos las 24 horas del día durante diez días.
Los voluntarios continuaron llevando sus vidas normales salvo que ingirieron todas sus comidas en un hospital de Rochester y se aseguraron de no dejar comestibles -- calorías -- en sus platos.
En la fase siguiente, los investigadores aumentaron 1.000 calorías diarias en las comidas de los voluntarios delgados durante 10 días más, de modo que pudiesen aumentar de peso, al tiempo que eliminaban mil calorías diarias de los obesos, para que pudiesen rebajar.
El estudio, publicado en la revista Science, se basó en los datos compilados acerca de los diferentes niveles de actividad entre los participantes gordos y delgados.
Para mantener la figura no sólo sirven los ejercicios aeróbicos. Científicos estadunidenses afirman que el secreto radica en modificar las actividades cotidianas: subir escaleras en lugar de usar el elevador, lavar a mano los platos en lugar de usar el lavavajillas, caminar en lugar de ir en automóvil o autobús.
El cuerpo quema calorías cuando marca un ritmo con los pies, aseguran James Levine y colegas de la Clínica Mayo de Rochester, en Minnesota, en la revista científica Science (volumen 307, página 584) en su edición de mañana viernes.
El equipo de investigadores realizó un experimento con diez personas de peso normal y otras diez que tenían un leve sobrepeso, a quienes les colocaron sensores en el cuerpo. Estos artefactos registraban todo movimiento, por más pequeño que fuera, durante todo el día.
Todos los participantes tenían empleos en los que debían permanecer sentados. Durante los diez días que duró la experiencia realizaron sus actividades normales, salvo que comían en la clínica, para garantizar que todos consumieran porciones iguales con la misma cantidad de calorías.
El análisis de un total de 150 millones de datos mostró que las personas más delgadas estaban "en movimiento" un promedio de 150 minutos por día más que las que tenían sobrepeso. Esta diferencia hacía que diariamente quemasen 350 calorías más, explicó Levine.
Como unidad de medida para un metabolismo más activo, el equipo utilizó el concepto Non-Exercise Activity Thermogenesis - NEAT - (Quema de calorías por actividades no deportivas).
En una fase posterior del estudio, los científicos demostraron así que las personas sedentarias hacen menos actividad física por naturaleza y no como consecuencia de su peso.
Pusieron a dieta a las 10 personas con sobrepeso, mientras que los más delagados tenían que ingerir mil calorías más por día.
A pesar de bajar de peso, las personas con sobrepeso no se vieron estimuladas a realizar ejercicios físicos.
En cambio, las personas más delgadas continuaban moviéndose más, a pesar de haber subido unos kilos, y de esta manera crearon las condiciones para bajar nuevamente de peso.
Aquí te damos 7 razones de por qué funciona:
1.- Caminar quema calorías. Por ejemplo una persona que pesa aproximadamente 75 kilogramos y camina un kilómetro en 9 minutos, quemará un promedio de 550-800 calorías en una hora. Estas calorías son comparables a una comida regular.
2.- Caminatas regulares aumentan tu ritmo metabólico. Es conocido el hecho de que una caminata cinco veces a la semana por 30 minutos a una intensidad de moderada a vigorosa aumenta tu ritmo metabólico. Este aumento en el metabolismo dura varias horas después del ejercicio, por lo que se continua quemando calorías a una velocidad más rápida aún después de terminada la caminata y estando relajado.
3.- Una caminata puede actuar como supresor del apetito. Primero, esto se debe al aumento de la producción de una sustancia química llamada serotonina, la cual cuando alcanza cierta concentración en el cerebro suprime el apetito. Segundo, el caminar aumenta los niveles de una hormona llamada noradrenalina, que no solo aumenta el ritmo metabólico, sino que también inhibe el apetito. Al mismo tiempo, aumenta los niveles de adrenalina que son útiles para movilizar la grasa de las células que son quemadas por la energía del ejercicio.
Las caminatas aumentan tu tejido muscular. Caminatas regulares aumentan la proporción de peso músculo en todo el cuerpo. Mientras que un kilo de músculo es menor y más compacto que un kilo de grasa. Tu cuerpo lucirá más firme, liso y moldeado.
4.- Las caminatas reducen el factor de sobrealimentación. Muchas personas se sobrealimentan por razones que nada tiene que ver con el hambre, el stress, el aburrimiento, depresión, soledad, etc. Es conocido que un programa de ejercicio puede ayudar a reducir o aliviar por completo estos factores.
5.- Las caminatas aumentan la autoestima. También dan una sensación de “bien estar”, y esto induce a los caminadores a tener una motivación para mantenerse en un peso correcto y alimentarse sanamente, porque se sienten mejor consigo mismos. Una persona con una buena autoestima, tiene más posibilidades de dejar de comer compulsivamente.
6.- Caminar ayuda a acelerar el tiempo del transito intestinal. Algunas investigaciones y médicos creen que los ejercicios aeróbicos ayudan a que los alimentos permanezcan menos tiempo en el estómago y los intestinos, por lo que hay menos tiempo para que las calorías y la grasa sean absorbidas.
7.- Para que estés bien
Para que puedas gozar de todos estos beneficios no es necesario participar en maratones, basta con caminar 30 minutos diarios, cinco veces a la semana.
Fuente: Clínica Mayo
jueves, julio 31, 2008
CAMINAR PARA BAJAR DE PESO
domingo, julio 27, 2008
COMER SANO, ESTAR SANO
Comer constituye una de las actividades familiares y sociales más importantes.
Al seleccionar los alimentos y planear nuestras comidas estamos influidos por la historia, la cultura y el medio ambiente, así como por nuestro paladar.
La comida resulta una fuente de gratificación y placer que, combinada con la buena nutrición, es un componente vital para la salud y la calidad de vida. Una alimentación saludable influye en el crecimiento, desarrollo y rendimiento escolar, y facilita el trabajo de los adultos muy activos. Pero,
¿Que significa comer sano?
Se trata de comer en forma moderada, alimentos que proporcionen un equilibrio de nutrientes. Cada alimento posee uno o más de ellos, por lo tanto la variedad ayudará a obtener lo que el cuerpo necesita.
Alimentarse saludablemente no es comer de todo en abundancia, ni hacer dietas, ni privarse de algunos alimentos. Es tratar de elegir alimentos de origen vegetal, como cereales, legumbres, hortalizas y frutas, lácteos preferentemente descremados y carnes magras, como también controlar el consumo de los alimentos que contienen muchas grasas, azúcar y sal.
Óvalo nutricional
Entre los nutrientes fundamentales para la salud se encuentran el agua, los hidratos de carbono, las proteínas, las grasas, los minerales y las vitaminas. La edad, el sexo, la altura, la cantidad de ejercicio realizado y el estado general de salud determinan las cantidades de nutrientes que el cuerpo necesita.Una alimentación variada incluye diariamente, aunque en diferentes cantidades, alimentos de los cinco grupos según el ovalo nutricional.
El ovalo nutricional sugiere la variedad de los alimentos cotidianos y de las proporciones del consumo de alimentos necesarias para lograr una alimentación rica en nutrientes.
La forma de lectura del ovalo es en sentido inverso a las agujas del reloj. Al comienzo se encuentra el agua, después sigue el consumo de hidratos de carbono complejos. Luego sugiere alimentos que contienen menor cantidad de hidratos de carbono, pero incorporan proteínas, grasas y gran contenido vitamínico. Al finalizar el recorrido del ovalo, los alimentos contienen proteínas y grasas. Y el último contiene mayormente grasas e hidratos de carbono simples.
En líneas generales, con respecto al valor calórico total la alimentación diaria debe incluir:
• Hidratos de Carbono 50 - 60 %
• Proteínas 12 - 20 %
• Grasas 25 - 30 %
Alimentos preferidos
Comer sano depende fundamentalmente de los hábitos alimentarios, las posibilidades económicas, los conocimientos que se tienen acerca del valor nutricional de los alimentos y la manera en que se preparen para que conserven sus propiedades nutricionales y organolépticas (que se puedan percibir por los sentidos, es decir, color, sabor, olor, textura). Para poder elegir con una base de conocimiento es conveniente repasar las propiedades de cada grupo de alimentos:• Las harinas integrales y refinadas obtenidas de cereales como maíz, trigo, avena, arroz, cebada, se utilizan para la elaboración de productos panificados, galletitas, pastas, etc. Estos aportan una gran fuente de energía: hidratos de carbono complejos, proteínas vegetales, fibras, vitaminas del complejo B, fósforo, potasio, magnesio y selenio. Además, contienen bajas cantidades de grasas y nada de colesterol.
• Las legumbres - arvejas, porotos, lentejas, garbanzos, chauchas - contienen proteínas de origen vegetal, hidratos de carbono complejos y fibras, al igual que los cereales no poseen grasas saturadas ni colesterol, es por eso que se sugieren que se consuman en mayor proporción.
Saber elegir
• Las hortalizas constituyen una óptima fuente de hidratos de carbono, fibras y vitaminas. Las hortalizas de color amarillo, anaranjado, rojo y verde intenso son ricas en betacarotenos, sustancias que en el cuerpo se transforman en vitamina A.
• Las frutas frescas proveen de vitaminas, minerales y fibra, además de agua e hidratos de carbono simples. Los duraznos, damascos, melón son una excelente fuente de betacoroteno y los cítricos, el kiwi y las frutillas aportan alta cantidad de vitamina C.
• La leche es un alimento muy completo por la cantidad de nutrientes que contiene, aporta proteínas esenciales de alto valor biológico, hidratos de carbono, grasas, vitamina A, D y del complejo B, y minerales como calcio y fósforo. Los lácteos son la principal fuente de calcio para cubrir las dosis diarias recomendadas.• La carne vacuna, de aves y pescados aportan proteínas esenciales y grasas. También vitaminas del complejo B, principalmente la B12. Además suministran minerales como hierro, zinc, cobre, selenio, potasio y fósforo. Es aconsejable elegir los cortes magros o retirar la grasa visible. El pescado tiene la ventaja de tener menos calorías, grasas y colesterol. Además es una fuente de minerales y vitaminas del complejo B, A y D.
• Los huevos, a pesar de su mala fama, son aconsejables debido a que la clara contiene una gran fuente de proteínas esenciales y la yema aunque tiene fundamentalmente grasas y colesterol, contiene hierro y vitaminas A, D, K.
• El azúcar, si bien se consume frecuentemente en infusiones- café, té, yerba mate, etc.- en gaseosas, golosinas, postres, etc., se debe usar con moderación ya que aportan calorías en gran proporción.
El presente artículo de difusión fue elaborado por la Ingeniera en Alimentos Claudia Teisaire.
Fuente: Programa Calidad de los Alimentos Argentinos/ Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de Argentina.
COMER SANO, ESTAR SANO
Comer constituye una de las actividades familiares y sociales más importantes.
Al seleccionar los alimentos y planear nuestras comidas estamos influidos
por la historia, la cultura y el medio ambiente, así como por nuestro paladar.
La comida resulta una fuente de gratificación y placer que, combinada con la buena nutrición, es un componente vital para la salud y la calidad de vida. Una alimentación saludable influye en el crecimiento, desarrollo y rendimiento escolar, y facilita el trabajo de los adultos muy activos. Pero,
¿Que significa comer sano?
Se trata de comer en forma moderada, alimentos que proporcionen un equilibrio de nutrientes. Cada alimento posee uno o más de ellos, por lo tanto la variedad ayudará a obtener lo que el cuerpo necesita.
Alimentarse saludablemente no es comer de todo en abundancia, ni hacer dietas, ni privarse de algunos alimentos. Es tratar de elegir alimentos de origen vegetal, como cereales, legumbres, hortalizas y frutas, lácteos preferentemente descremados y carnes magras, como también controlar el consumo de los alimentos que contienen muchas grasas, azúcar y sal.
Óvalo nutricional
Entre los nutrientes fundamentales para la salud se encuentran el agua, los hidratos de carbono, las proteínas, las grasas, los minerales y las vitaminas. La edad, el sexo, la altura, la cantidad de ejercicio realizado y el estado general de salud determinan las cantidades de nutrientes que el cuerpo necesita.Una alimentación variada incluye diariamente, aunque en diferentes cantidades, alimentos de los cinco grupos según el ovalo nutricional.
El ovalo nutricional sugiere la variedad de los alimentos cotidianos y de las proporciones del consumo de alimentos necesarias para lograr una alimentación rica en nutrientes.
La forma de lectura del ovalo es en sentido inverso a las agujas del reloj. Al comienzo se encuentra el agua, después sigue el consumo de hidratos de carbono complejos. Luego sugiere alimentos que contienen menor cantidad de hidratos de carbono, pero incorporan proteínas, grasas y gran contenido vitamínico. Al finalizar el recorrido del ovalo, los alimentos contienen proteínas y grasas. Y el último contiene mayormente grasas e hidratos de carbono simples.
En líneas generales, con respecto al valor calórico total la alimentación diaria debe incluir:
• Hidratos de Carbono 50 - 60 %
• Proteínas 12 - 20 %
• Grasas 25 - 30 %
Alimentos preferidos
Comer sano depende fundamentalmente de los hábitos alimentarios, las posibilidades económicas, los conocimientos que se tienen acerca del valor nutricional de los alimentos y la manera en que se preparen para que conserven sus propiedades nutricionales y organolépticas (que se puedan percibir por los sentidos, es decir, color, sabor, olor, textura). Para poder elegir con una base de conocimiento es conveniente repasar las propiedades de cada grupo de alimentos:• Las harinas integrales y refinadas obtenidas de cereales como maíz, trigo, avena, arroz, cebada, se utilizan para la elaboración de productos panificados, galletitas, pastas, etc. Estos aportan una gran fuente de energía: hidratos de carbono complejos, proteínas vegetales, fibras, vitaminas del complejo B, fósforo, potasio, magnesio y selenio. Además, contienen bajas cantidades de grasas y nada de colesterol.
• Las legumbres - arvejas, porotos, lentejas, garbanzos, chauchas - contienen proteínas de origen vegetal, hidratos de carbono complejos y fibras, al igual que los cereales no poseen grasas saturadas ni colesterol, es por eso que se sugieren que se consuman en mayor proporción.
Saber elegir
• Las hortalizas constituyen una óptima fuente de hidratos de carbono, fibras y vitaminas. Las hortalizas de color amarillo, anaranjado, rojo y verde intenso son ricas en betacarotenos, sustancias que en el cuerpo se transforman en vitamina A.
• Las frutas frescas proveen de vitaminas, minerales y fibra, además de agua e hidratos de carbono simples. Los duraznos, damascos, melón son una excelente fuente de betacoroteno y los cítricos, el kiwi y las frutillas aportan alta cantidad de vitamina C.
• La leche es un alimento muy completo por la cantidad de nutrientes que contiene, aporta proteínas esenciales de alto valor biológico, hidratos de carbono, grasas, vitamina A, D y del complejo B, y minerales como calcio y fósforo. Los lácteos son la principal fuente de calcio para cubrir las dosis diarias recomendadas.• La carne vacuna, de aves y pescados aportan proteínas esenciales y grasas. También vitaminas del complejo B, principalmente la B12. Además suministran minerales como hierro, zinc, cobre, selenio, potasio y fósforo. Es aconsejable elegir los cortes magros o retirar la grasa visible. El pescado tiene la ventaja de tener menos calorías, grasas y colesterol. Además es una fuente de minerales y vitaminas del complejo B, A y D.
• Los huevos, a pesar de su mala fama, son aconsejables debido a que la clara contiene una gran fuente de proteínas esenciales y la yema aunque tiene fundamentalmente grasas y colesterol, contiene hierro y vitaminas A, D, K.
• El azúcar, si bien se consume frecuentemente en infusiones- café, té, yerba mate, etc.- en gaseosas, golosinas, postres, etc., se debe usar con moderación ya que aportan calorías en gran proporción.
El presente artículo de difusión fue elaborado por la Ingeniera en Alimentos Claudia Teisaire.
Fuente: Programa Calidad de los Alimentos Argentinos/ Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de Argentina.
lunes, julio 14, 2008
5 SECRETOS, MAS ENERGIA
¿Qué es energía?
Dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul…
Anunciar energía es lo contrario de anunciar chocolate: no vende. En gran parte porque no sabemos bien qué es eso de tener más energía. ¿Lo sabes tú? Si no has tenido y perdido no sabes bien lo que digo. Me explico.
Energía es la vitalidad que tienes. Lo eficiente que es tu cuerpo en desarrollar todas las funciones que no vemos, pero también las ganas que tienes de realizar las tareas que tienes que hacer y las actividades que quieres disfrutar.
El problema es que estás acostumbrada al nivel de energía que tiene tu cuerpo y tienes la vida montada acorde con ese nivel. Haces las actividades que haces; descansas lo que descansas; das por sentado que por la tarde estás agotada; estás acostumbrada a lo mucho o poco de ejercicio que haces y más o menos te va bien. O eso crees…
Pues, ¿sabes qué?: ¡Puedes hacer más mucho más y estar menos cansada!
Sólo tienes que entender de qué va el asunto. Sigue leyendo para descubrir 5 secretos sobre la energía vital y verás qué cambio. En realidad son cuestiones muy simples de sentido común.
Secreto #1: La Energía Proviene del Dormir, No de la Comida
En un mundo ideal, nos acostamos cansados de la actividad diaria. Dormimos 6, 7 u 8 horas y nos levantamos llenos de ganas de emprender un nuevo día. No necesitamos despertador y brincamos locos de alegría.
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¿Tú también? Errr, ya me lo figuraba. Quiere decir que no duermes lo suficiente. Es un problema. El 56% de la población adulta confiesa tener sueño durante las horas de trabajo; lo que afecta enormemente al mundo laboral y no digamos personal.
Aunque los científicos no se ponen de acuerdo sobre la función exacta del dormir, todos coinciden en que es esencial para la salud. Por la noche, las células se reparan y regeneran. Los músculos se relajan y se preparan para un nuevo día. Si necesitas despertador por la mañana es que tu cuerpo no está listo todavía.
La comida tiene una función diferente. (En el próximo artículo trataré sobre la controversia del desayuno). Por ahora, imagina que la comida es la gasolina del coche mientras que dormir es la batería. Por mucha gasolina que tengas, si no tienes batería, el coche no arranca. Es parecido.
La solución: ¡duerme más! (Es de sentido común). No busques excusas. No pienses en la hora a la se acuesta la mayoría de tus amigos o el resto del país. Son costumbres malsanas heredadas que debes reconducir: Si no puedes quedarte en la cama hasta que te despiertes de forma natural
¡Acuéstate antes!
Y ya sabes, dicen que las horas antes de medianoche cuentan el doble.
¿Sabías que el cuerpo humano puede aguantar más de 3 meses sin comer pero sólo 11 días sin dormir? (Información basada en experimentos realizados).
Secreto #2: Una Dieta Cruda, Baja en Grasas Da Más Energía
No todo lo que comes te aporta energía. La mayoría de lo que ingieres te roba más que te da. Para digerir lo que comes, el cuerpo utiliza una enorme cantidad de energía. Si está cocinado pasan varias cosas:
a) El alimento está despojado de enzimas, con lo cual tienes que utilizar las tuyas. (Las enzimas se “mueren” a partir de los 40º centígrados). Esas enzimas que deberían estar realizando otras funciones vitales.
b) Algunos productos como la leche, tienen unas moléculas tan diferentes a las nuestras que no las reconocemos. El cuerpo entonces tiene que trabajar demasiado para intentar descodificarlas y al mismo tiempo proteger tus órganos vitales ante los organismos extraños. (Si sufres de alergias y un exceso de mucosidad, es posible que consumas demasiados lácteos y tu cuerpo esté protegiéndote por dentro creando una capa de mucosa, que luego hay que expulsar).
c) Todo lo que suponga gluten, es decir, todo lo que contiene harina de trigo común: el pan y la pasta, por poner un ejemplo, se asientan en el estómago, “nos llenan” porque son muy difíciles de digerir. Nos roban muchísima energía.
d) Las grasas calentadas están tan degeneradas que ponen los glóbulos blancos en estado de alerta para controlar estos elementos altamente cancerígenos. Gracias a Dios, funcionan muy bien y normalmente no deriva en enfermedades degenerativas… o sí. En cualquier caso te roba la energía de hacer otras tareas internas, pero también externas.
Por otro lado, los alimentos naturales bajos en grasas y sin adulterar, calentar o refinar se digieren muy fácilmente y apenas requieren energía. Conservan todas su propias enzimas con lo que empiezan el proceso de su propia digestión. Nuestro cuerpo no hace más que facilitar el proceso y después absorber los nutrientes. ¡Listos para seguir adelante!
¿Cómo te sientes después de una comilona? ¿Ves lo que digo?
La solución: Prueba a reducir o incluso eliminar las grasas y el gluten de tu dieta. Te sentirás mucho más ligera y disfrutarás de mucha más energía. (Además tu línea te lo agradecerá.) ® ¿Sabías que han hecho experimentos sobre esto con ratas? A unas les dan comida cocinada y a otras sin cocinar. Después las someten a dolores y ruidos. Las ratas salvajes luchan contra los elementos, las otras se rinden y mueren. Interesante, ¿no?
Secreto #3: El Ejercicio Te Quita Energía, Pero Sales Ganando
Al contrario que la comida malsana que te roba más de lo que te da, el ejercicio te da más de lo que te quita.
¿Entonces? El esfuerzo físico nos hace desarrollar músculo y, con ello, fuerza y resistencia. Así las tareas cotidianas nos parecen mucho más livianas. En realidad no tenemos más energía. Sin embargo, gastamos menos en general (porque la vida se vuelve literalmente más fácil) y nos da esa sensación.
Además una persona en forma hace mejor la digestión y duerme mejor, con lo que repone más energía y está más alerta al día siguiente.
La solución: No pongas más excusas, que no tienes tiempo, que no tienes dinero, que no hace buen tiempo… ¡Haz más ejercicio! ¿Lo ideal? Hacer algo todos los días, aunque sea caminar y 4 ó 5 veces por semana entre media y una hora de actividad cardiovascular: subir el ritmo del corazón hasta que se te entrecorte la respiración. Esa es tu medida.
¿Sabías que la única manera de crear músculo es esforzándolo? Es imposible comer o beber nada para generar músculo puro.
Secreto #4: La Estimulación Es Falsa Energía
Que levanten la mano los que utilizan café para despertarse y poder funcionar. Que levanten la mano los que creen que una barra de chocolate les da energía. Ala, todos equivocados.
En general, se confunde energía con estimulación. Pensamos sólo a corto plazo; nos metemos un chute para funcionar ahora mismo, sin pensar en las devastadoras consecuencias a largo plazo.
La solución: Niégate a sucumbir a la ficción de los estimulantes. Así de claro. Abandónalos de uno en uno y de una vez para siempre. Te darás cuenta de que es sólo hábito y te sentirás mucho mejor por ello. Si necesitas más energía, duerme más y descansa más. J
¿Sabías que el café te roba también calcio de los huesos? La cafeína es terriblemente ácida. Nuestra sangre tiene un PH bastante neutro. Si se acidifica demasiado nos morimos. Entonces para neutralizar el efecto de la acidez del café, la sangre extrae calcio y otros minerales de los huesos. Ya está, problema resuelto. Luego te rompes la cadera con 60 años y dicen que es normal de viejos.
Secreto #5: Debes Huir de los Ladrones de Energía
Algunas situaciones se escapan a nuestro control, pero a menudo podemos ahorrarnos muchos problemas si sólo cambiamos nuestra propia actitud y adoptamos una visión más positiva de la vida. Suena terriblemente cursi, pero lo cierto es que los problemas no están ahí fuera sino que dependen enteramente de cómo los interpretamos.
La solución: Sé más optimista. Ya sé que hay situaciones que parecen inafrontables (Si yo os contara…), pero debes intentar darle la vuelta y verlo desde otro punto de vista más positivo.
¿Sabías que tu estado de salud depende más de tu estado mental que de lo que comes y del ejercicio que haces?
Ahora tú
¿Qué puedes hacer tú al respecto?
5 Puntos de Acción:
-Acuéstate antes: piensa en acostarte media hora antes
-Reduce las grasas que consumes: elige el tipo que menos te guste y mantenlo
-Haz más ejercicio: piensa cómo puedes aumentar lo que haces de una forma realista
-Deja el café, té, coca-cola y estimulantes: elige sólo uno por ahora y mantenlo
-Sé más optimista: intenta buscar alguna consecuencia buena de todas las cosas malas que encuentras por el camino
Fuente: SaludEtcetera.com
martes, junio 10, 2008
PERSONALIDAD "D", FACTOR DE RIESGO
En las personas retraídas y propensas a ver siempre "el vaso medio vacío", el aparato cardiovascular es más vulnerable.
El corazón no será el centro de las emociones, como creían los antiguos y como cantan los boleros, pero sí es, por diferentes mecanismos que aún están por ser dilucidados del todo, un epicentro que sufre las consecuencias de lo que pasa en el sistema nervioso.
Lo que sí parece cada vez más claro es que si estar de mal humor, triste o enojado –o todas esas cosas a la vez– pasara a ser lo normal, si estar preocupado fuera una constante aunque no hubiera motivos, y si además resultara muy difícil compartir los sentimientos con las demás personas, nos estaríamos cargando a cuestas otro importante factor de riesgo de enfermedad coronaria o de hipertensión arterial, entre otras enfermedades crónicas que involucran al aparato cardiovascular.
La relación se sospecha desde hace tiempo, pero actualmente varios científicos intentan medir la importancia epidemiológica de este factor de riesgo, definido como una combinación entre vulnerabilidad al estrés negativo (disestrés) que se manifiesta como una "afectividad negativa" (pesimismo, malhumor, sensación de infelicidad y preocupación constante) y cierta dificultad para el contacto social, a la que los estudiosos dieron en llamar personalidad tipo D.
Aunque cada una de estas características de la personalidad parecen afectar al corazón también por separado, es la combinación de ambas lo que funcionaría de forma sinérgica, potenciando mutuamente sus efectos.
La personalidad tipo D (de distrés, que es el estrés relacionado con la sobrecarga de preocupaciones, más que el estrés desencadenado por el esfuerzo físico) comenzó a ser estudiada como factor de riesgo cardiovascular a fines de la década del noventa, aunque recién en el año 2005 el investigador Johan Denollet publicó en la revista Psychosomatic Medicine la guía DS14, que es la que se utiliza para identificar con precisión este tipo de personalidad y evaluar el grado de riesgo que puede representar para los pacientes cardíacos.
"La personalidad tipo D representa un importante factor de riesgo que los cardiólogos deberán tener en cuenta en sus pacientes, sobre todo para las enfermedades crónicas, a diferencia de la depresión, que supone otro tipo de riesgo", aseguró en su reciente paso por Buenos Aires la doctora Angelique Schiffer, investigadora del departamento de Psicología Médica de la Universidad de Tilburg, Holanda, y coautora de trabajos realizados junto con Denollet sobre este tema.
Schiffer participó como disertante en el XVI Congreso Mundial de Cardiología que tuvo a la Argentina como sede, en mayo pasado. Allí resumió, en base a la investigación clínica realizada hasta la fecha, todo lo que hoy se sabe sobre la relación entre el corazón, las arterias y la personalidad tipo D.
Mientras la persona con depresión tiene más riesgo de sufrir un infarto agudo de miocardio, el "paciente D" es más propenso a contraer afecciones crónicas del aparato circulatorio. El dato más significativo para demostrar su influencia es que de una población de personas hipertensas estudiada por los expertos, el 53% resultó coincidir con el perfil descrito como "D".
"La prevalencia de esta característica de la personalidad en la población general va del 13 al 24%, según cada uno de los estudios, por eso es significativo que entre las personas con cardiopatías isquémicas haya habido de un 25 a un 36% de pacientes tipo D", señaló Schiffer como ejemplo.
También entre el 24 y el 45% de las personas con arritmias, el 35% de los que tienen problemas en las arterias periféricas y hasta casi el 30% de los trasplantados de corazón, según dijo, podrían echarle la culpa a su "carácter D".
Relaciones múltiples
Los estudios poblacionales realizados por estos investigadores europeos determinaron que tener una personalidad tipo D no tiene que ver con la edad, ni con la condición socioeconómica, ni con el nivel de educación formal. Y no implica padecer depresión, aunque sí es un factor predisponerte. También predispondría a padecer ansiedad, bajos niveles de autoestima y disforia.
Schiffer aseguró, por otra parte, que los pacientes tipo D con insuficiencia cardíaca reportan más síntomas de su enfermedad y se preocupan más por esos síntomas, pero consultan menos.
En su estudio publicado en 2005, Denollet sugiere que las personas con un alto grado de inhibición social tienden a inhibir los signos que pudieran hacer ver a los demás cómo se sienten, como una estrategia para contener las emociones, pero que es justamente esa inhibición la que se relaciona con una reactividad cardiovascular y con un alto grado de variación del ritmo cardíaco.
"Además de ser una relativa falencia para implementar estrategias más adecuadas para regular las emociones, el incremento de la vulnerabilidad por este «estrés interpersonal» es, por sí mismo, una característica promotora de enfermedades", subraya.
La inhibición social ha sido relacionada con altos niveles de catecolaminas (hormonas del estrés, entre las cuales se encuentra la adrenalina) y con aumento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial. Y produce una activación del nervio simpático (regulador de los procesos vitales y otros fenómenos orgánicos) que es la que produciría su efecto sobre el sistema inmunológico, que se registra a nivel de las citoquinas, enzimas que actúan en los procesos inflamatorios.
De hecho, la especialista holandesa planteó la acción por esa vía como posible vía de reducción del riesgo desde la química. Además de una psicoterapia que ayude a ver que hay otras formas de tomarse la vida.
Marcelo Rodríguez
Para identificarse como "D"
Para conocer el grado de riesgo cardiovascular que implica cada una de las afirmaciones que conforman el test DS14, diseñado por el belga Johan Denolle en base a investigaciones clínicas con más de 2500 pacientes, es necesario conocer muchos otros datos, porque la ponderación varía según la edad, el sexo, el estado clínico y muchos otros factores.
Pero para saber cuán cerca se está de la "personalidad tipo D" y empezar a pensar cómo cambiar de estilo de vida, las 14 afirmaciones –cada una de las cuales deberá ser calificada con sinceridad como "falsa", "casi falsa", "neutra", casi verdadera" o "verdadera" según sea el caso– son las siguientes:
1.– Establezco contacto fácilmente cuando conozco gente.
2.– A menudo, "me ahogo en un vaso de agua" por asuntos insignificantes.
3.– Suelo hablarle a extraños.
4.– A menudo me siento infeliz.
5.– Me irrito con frecuencia.
6.– En las relaciones sociales a menudo me siento inhibido.
7.– Tengo una visión pesimista de las cosas.
8.– Me cuesta iniciar una conversación.
9.– Frecuentemente estoy mal de ánimo.
10.– Soy una persona cerrada.
11.– Prefiero poner distancia respecto de los demás.
12.– A menudo me encuentro preocupado por algo.
13.– A menudo me siento decaído.
14.– No encuentro cosas apropiadas de las que hablar al socializar.
martes, mayo 27, 2008
¡ALERTA! OSTEOPOROSIS
En España, unos 2.000.000 de personas sufren descalcificación de los huesos, o sea osteoporosis. En el proceso de esta enfermedad se van perdiendo poco a poco minerales, más que nada calcio, de los huesos (por ejemplo en vértebras o en caderas). ¿Por qué causa sucede esto? O más importante aún: ¿Qué puede usted hacer para contrarrestarlo? Este informe le proporcionará más información.
Osteoporosis significa literalmente: Porosidad ósea. Hablamos de osteoporosis cuando la masa del hueso se ha reducido de manera tal, que fácilmente pueden surgir fracturas. Sobre todo vértebras, muñecas y caderas pueden romperse por pequeños accidentes o golpes.
¿Quiénes son susceptibles a la Osteoporosis?
Ya desde hace miles de años, la osteoporosis fue un fenómeno conocido tanto en mujeres como en hombres. Es una equivocación comprensible pensar, que la osteoporosis es una afección típicamente femenina. Es verdad que más del 70% de los pacientes de osteoporosis son mujeres. Sin embargo, también los hombres que no hacen ejercicio físico o casi nada, son susceptibles de sufrir osteoporosis.
No obstante, esto no implica que todas las personas hayan de padecer dicha enfermedad. Hay varios factores que aumentan el riesgo de su aparición:
- la menopausia (temprana)
- la herencia
- la diabetes y las afecciones de la glándula tiroides
- la absorción demasiado limitada de calcio
- la alimentación carente de vitamina D
- la falta de luz solar
- la falta del ejercicio físico
- el consumo excesivo de la cafeína (el café)
- fumar
- el consumo excesivo de sal en la alimentación
- el consumo excesivo de alimentos ricos en fosfatos
¿Cómo surge la osteoporosis?
A medida que envejecemos, los huesos van perdiendo su solidez.
La proporción existente entre formación y descomposición ósea depende de la edad.
Antes de cumplir 20 años prevalecen los procesos de formación ósea: Crecemos y los huesos se estabilizan. Cerca de los 25 años, poco a poco, se va descomponiendo más tejido óseo del que se forma. Los huesos pierden masa y la altura corporal disminuye. Debido a varias causas, este proceso natural de descomposición puede desarrollarse demasiado rápido:
- La alimentación no contiene suficientes nutrientes para crear un tejido sano óseo; y/o
- el estímulo para la formación de huesos sólidos, es decir, el ejercicio físico, no existe en medida suficiente.
Para las mujeres hay que añadir una causa más:
¿Cómo puede usted prevenir la osteoporosis y qué puede usted hacer si ya la padece?
La respuesta es muy sencilla: A través de una alimentación rica y bien equilibrada y de ejercicio.
La alimentación debe ser rica en componentes para la formación de los huesos y el ejercicio sirve como estímulo para aumentar la masa del hueso.
Ya se sabe, que únicamente el calcio no es suficiente para la formación ósea. Para ello, además, se necesitan muchos otros componentes. Desgraciadamente, estos no están siempre presentes en medida suficiente en nuestra alimentación cotidiana. Fuera el calcio, los huesos requieren por ejemplo magnesio, zinc, silicio, cobre, hierro, manganeso y boro. ¡Todos minerales! Además casi todas la vitaminas del grupo B, las vitaminas K y D y sobre todo la vitamina C, están implicadas y juegan un papel muy importante en la creación del tejido conjuntivo de los huesos.
Los aminoácidos (componentes de proteínas) también tienen su importancia. Forman el esqueleto del tejido conjuntivo óseo y sirven de estímulo para la producción de ciertas hormonas, que, en su turno, juegan un papel dentro del metabolismo de nuestros huesos.
En lo que respecta al ejercicio, el consejo de los expertos es hacer ejercicio físico durante por lo menos una hora al día. Parece mucho, pero ya subir una escalera, ir andando al supermercado o trabajar en el jardín son formas de ejercicio.
Si es necesario un fisioterapeuta o un entrenador físico, éste puede elaborarle un programa de entrenamiento adecuado. Lo que sí es imprescindible es ejercicio regular: ¡regular pero no demasiado intenso!
Fuente: Nutricion.net
lunes, mayo 12, 2008
OBESIDAD FEMENINA
Las mujeres con obesidad abdominal tienen más riesgo de fallecimiento por evento cardiaco o cáncer
La obesidad ha alcanzado tasas de epidemia a nivel mundial y preocupa seriamente a las autoridades sanitarias; se ha convertido en un problema de salud de primer orden. De hecho, alarma su asociación con enfermedades crónicas que van en aumento, como la diabetes, enfermedades cardiovasculares e hipertensión arterial, entre otras. Ahora, una investigación estadounidense perfila esta percepción un poco más: las mujeres con grasa localizada en el abdomen presentan mayor riesgo de muerte por enfermedad cardiaca o cáncer.
Estudios anteriores ya habían puesto sobre aviso que la acumulación de grasa visceral, es decir, el tener una barriga prominente, multiplicaba por cuatro el riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular y cerebrovascular, además de diabetes e, incluso, cáncer de colon. Más importante que el hecho de tener un peso por encima de lo normal es la acumulación de grasa en ciertas partes del cuerpo. Pese a que las autoridades sanitarias luchan contra ello en el mundo desarrollado, el perímetro abdominal no deja de crecer. En España, las cifras lo confirman: el 30% de los varones y el 37% de las mujeres tienen una cintura mayor de lo que sería aconsejable.
Riesgo en femenino
No obstante, ser hombre o mujer repercute de distinta manera en la salud. Hasta ahora se conocía que las mujeres con exceso de grasa en la cintura tenían más probabilidades de sufrir enfermedad cardiovascular. Sin embargo, investigadores del Instituto Nacional de Salud y el Colegio Médico de Harvard (EE.UU.) van un poco más allá, y acaban de publicar en la revista "Circulation" que el sexo femenino con obesidad abdominal tiene más riesgo de morir por problemas cardiacos o cáncer, con independencia de su peso.
En el estudio se ha observado que las mujeres del grupo de mediana y avanzada edad con un perímetro abdominal superior a 88,9 centímetros, tienen el doble de posibilidades de morir por evento cardiaco o cáncer en comparación con aquéllas con una cintura menor de 71,3 cm.
El bebé de una gestante obesa tiene más riesgo de sufrir diabetes y obesidad en la edad adulta
Asociado al cáncer, aquellas mujeres con grasa acumulada en el abdomen tienen un 63% más posibilidades de morir que las delgadas y, además, el exceso de perímetro abdominal puede estar relacionado con tumores de riñón y colon. Los resultados del estudio también confirman un hecho demostrado en anteriores estudios: los riesgos asociados a la grasa abdominal (niveles altos de colesterol perjudicial y resistencia a la insulina) son independientes del índice de masa corporal (relación entre el peso y la altura).
Obesidad en el embarazo
También la obesidad hace mella en los embarazos. Según un estudio publicado recientemente en la revista "American Journal of Obstetrics & Gynecology", cada vez hay más gestantes con sobrepeso y obesidad. Esta situación repercute negativamente en los neonatos, ya que nacen con más grasa y menos músculo que los hijos de mujeres con peso normal, según concluyen los investigadores del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Oklahoma (EE.UU.).
Esto provoca que, cada vez más, tanto en EE.UU. como en Europa, nazcan bebés de más 4.000 gramos, lo que los hace más propensos a presentar obesidad en la edad adulta. Asimismo, un bebé de una madre obesa tiene más riesgo de sufrir diabetes, ya que el músculo es un de los mayores consumidores de glucosa (azúcar). Ante un bebé con un alto porcentaje de grasa, el coordinador del estudio, David A. Fields, anima a seguir la lactancia materna, ya que las evidencias señalan que los bebés alimentados con fórmula artificial suelen ser más propensos a tener sobrepeso.
Con barriga, ¿más demencia?
Una barriga prominente, tanto de ellos como de ellas, en la mediana edad, es la responsable de aumentar el riesgo de sufrir demencia a partir de la séptima década. Así concluye un estudio publicado recientemente en la revista "Neurology". La investigación, liderada por Rachel Whitmer, de la Kaiser Permanente en Oakland (EE.UU.) asocia, por primera vez, el perímetro abdominal a la perdida progresiva de las funciones cognitivas. Según la investigadora, el perímetro sería un indicador de "desregularización" metabólica que, a largo plazo, resultaría en demencia.
Sin embargo, la especialista observa que podría ser un mal indicador en personas de edad avanzada por su tendencia a perder musculatura y ganar barriga. El estudió contó con una muestra de, aproximadamente, 6.600 personas de entre 40 y 45 años, a la que se midió su densidad abdominal, asociada, a su vez, con el tejido graso visceral que rodea los órganos. Los resultados apuntan que el hecho de tener abdomen prominente y sobrepeso aumenta en 2,5 veces, comparado con las personas que presentan un peso normal, la probabilidad de presentar demencia a partir de los 70 años.
Si a una gran barriga se le suma obesidad, el porcentaje aumenta hasta 3,6 veces más. Por otro lado, sólo presentar sobrepeso u obesidad representa un 80% más de riesgo. Ante tales cifras, los investigadores argumentan que esta posible relación no se debe exclusivamente a la obesidad, sino a un complejo paquete de factores asociados a conductas y hábitos poco saludables.
Vientre Plano
Los expertos aseguran, además, que para deshacerse de la grasa abdominal no sólo bastan este tipo de ejercicios. Para que sean efectivos conviene combinarlos con ejercicios aeróbicos, es decir, andar, correr, ir en bicicleta, que son, en definitiva, los que permiten perder calorías. Los ejercicios abdominales, insisten, son del tipo anaerobio, y ayudan, en todo caso, a definir la musculatura. Además, en una situación de sobrepeso u obesidad, la dieta es un factor determinante.
Fuente: Consumer.es