miércoles, enero 17, 2007

COMIENZA EL AÑO SALUDABLE

¡Empieza hoy a cuidar tu cuerpo!

Has trabajado duro todo el año, has tenido un montón de fiestas en el mes de Diciembre y ahora tu organismo necesita cuidados especiales para recuperarse. Olvídate de las imaginativas “promesas para el Nuevo Año” y céntrate en lo que realmente te limpiará y te restablecerá la energía …

Analicémoslo…

Todo lo que entra por la boca tiene que realizar su recorrido por los nueve metros que forman el “tubo digestivo”. Este viaje puede ser un viaje sencillo, en lugar de molesto, perceptible y lento.

¡Hemos creado un plan con diez puntos que se deberán seguir para la época posterior a las fiestas que debería ayudarte a volver a poner en forma el aparato digestivo!

A continuación un rápido resumen:

• simplifica el consumo
• mejora al máximo el consumo de nutrientes
• incrementa el consumo de fibra
• elimina las toxinas
• restituye las bacterias buenas
• come despacio y mastica bien
• come en intervalos regulares
• come cuando estés relajado
• saborea la comida
• fomenta la eficacia de la digestión con los suplementos apropiados

¡El hígado y los riñones trabajan más a la hora de eliminar las toxinas – es posible que hayan estado ocupados con los sabrosos alimentos de las fiestas, el alcohol y similares, por lo que será mejor que empieces hoy mismo y le prestes a tu organismo la atención que se merece!

Simplifica

El proceso digestivo utiliza mucha energía y nutrientes, por lo tanto, cuanta más cantidad se coma, más adormilado te sentirás después. Las comidas pesadas generan un caos digestivo y provocan molestias porque algunos alimentos son “formadores de ácidos”, mientras que otros son “formadores alcalinos” – generando sustancias químicas que entran en conflicto en el proceso de la digestión. ¡La solución consiste en hacer comidas más sencillas, menos copiosas, en intervalos regulares a lo largo del día, lo que ayudará a regular los niveles de energía y a evitar el malestar a la hora de hacer la digestión – un nutritivo batido Nutritional Shake Mix podría ser la solución perfecta!

Fomenta el consumo de nutrientes

Los alimentos elaborados, los productos con azúcar y harina refinadas son más difíciles de digerir – además de que carecen de muchos nutrientes. Para mejorar al máximo el consumo de nutrientes y ayudar a que el aparato digestivo funcione apropiadamente, incrementa el consumo de alimentos integrales naturales y de fruta fresca y verduras. Añade un sumplemento de calidad de vitaminas y minerales, como el complemento vitamínico Multivitamin Complex para garantizar que le proporcionas a tu organismo los principales minerales y vitaminas.

Fomenta el consumo de fibra

Los alimentos que se toman en las fiestas suelen ser elaborados, enriquecidos y carecen de la fibra que resulta muy beneficiosa para la salud – por lo que existirán más posibilidades de que sufras las molestias del estreñimiento. Las verduras y la fruta fresca o los frutos secos pueden ayudar al aparato digestivo; incrementar el consumo de
fibra proporcionará una mayor limpieza al intestino – ayudando al organismo a eliminar las toxinas. La fibra soluble se encuentra en la avena, el centeno, la fruta, las verduras, los salvados y las leguminosas en grano, también ayuda a la absorción de la glucosa,
evitando las pérdidas de energía, por lo que además te sentirás con más fuerzas! Asegúrate de que tomas la cantidad suficiente de fibra incluyendo un suplemento de fibra de calidad como Fibra y Hierbas.

Renuévate

Comer demasiado en la temporada de las fiestas no es bueno. ¡Algunos además tienden a consumir más bebidas alcohólicas de lo normal! Al igual que el té y el café, el alcohol produce deshidratación,
ralentiza el proceso de la digestión, presiona el hígado y exige demasiado a los riñones.
Afortunadamente, muchos alimentos contienen agua – especialmente los productos frescos – por este motivo, llena tu plato de ensalada o verduras y disfruta de un desayuno a base de fruta que te ayude a limpiar el intestino. Un organismo bien hidratado elimina de manera eficaz las toxinas, por lo que realmente no necesitarás tomar los famosos 6-8 vasos de agua diarios. Si no te gusta beber agua sola, mézclala con el refrescante sabor del Herbal Concentrate.

Buenos frente a malos

Los alimentos que se toman en las fiestas, ricos en azúcar, sal y en carbohidratos pueden trastocar el equilibrio bacteriano de la zona digestiva, permitiendo que proliferen las bacterias malas o poco amistosas. Necesitamos las bacterias buenas para descomponer
los alimentos, producir las vitaminas B y apoyar a nuestro sistema inmunológico. ¡Los alimentos ricos en fibras ayudan a restituir el equilibrio y a reponer las bacterias buenas, otra razón por la que deberás llenar tu plato de productos frescos!

Come despacio

¡Masticar los alimentos de manera apropiada realmente ayuda a satisfacer el apetito produciendo aproximadamente 1,7 litros de saliva al día! La saliva tiene un efecto lubricante sobre los alimentos y contiene encimas que descomponen los carbohidratos, además de que desinfecta los contenidos de la boca – el no Masticar lo suficiente
reduce estas importantes funciones. ¡La personas que comen rápido, con frecuencia comen más, pero su digestión es menos eficaz, por lo tanto, come despacio y mastica a conciencia!

Come regularmente

El estómago segrega jugos gástricos en intervalos regulares, si no tiene nada o poco que “procesar”, estos jugos se convierten en ácidos perjudiciales – es probable que alguna vez hayas experimentado esa desagradable sensación de “acidez” producida por los retortijones de hambre! Para mantener los tiempos biológicos naturales del organismo, es esencial comer en intervalos regulares, a ser posible de cada cuatro a seis horas; esto ayudará a proporcionar a tu organismo un suministro constante de nutrientes, lo que contribuirá a reducir los retortijones, los cambios de humor y las pérdidas de energía.

Molestias digestivas

El estrés y las emociones asociadas pueden activar las hormonas “combativas”, lo que distrae la atención del aparato gastrointestinal, abandonando momentáneamente el proceso digestivo mientras
que el organismo se prepara para la “acción”. Los alimentos que se ingieren en esos momentos no se pueden digerir apropiadamente, por lo que no tiene sentido comer cuando estás enfadado, molesto o te sientes presionado. La regla de oro es bien sencilla – come cuando te sientas relajado y tengas tiempo de concentrarte en disfrutar de tu comida. Comer cuando se está estresado es como provocar una indigestión, pero si no hay otra opción, prueba las propiedades reparadoras del Concentrado Herbal Aloe.

Saborea la comida

Si tu intención es prestar los cuidados necesarios al sistema digestivo, recuerda una sencilla afirmación: ‘el alimento es mi combustible, soy lo que como’… Cuando hagas la compra, fíjate en lo que estás escogiendo y pregúntate, ¿hasta qué punto es nutritivo? ¡Prepara tus comidas con una dosis adicional de cuidado y cariño –
es cierto que eres lo que comes! Una buena comida debería hacer que se te hiciera agua la boca, se te encendieran los ojos, se te despertara el apetito y debería dejarte plenamente satisfecho.
No es posible conseguir este nivel de disfrute en cada comida, pero piensa en los beneficios que obtendrías si así fuera.
Estos sencillos cambios realmente te ayudarán a sentirte más saludable.

Por ultimo, mejora al máximo la eficacia de la digestión con los mejores suplementos disponibles…

Herbal Aloe Concentrado: aprovecha los beneficios resparadores del aloe. Refrescante y limpiadora, esta bebida ofrece un delicioso tónico diario para el estómago. ¡Un nuevo hábito para el año nuevo!

Nutritional Shake Mix (Mezcla Nutricional para Batidos): ¡Cuando tengas los batidos Fórmula 1 en tu armario, no volverás a saltarte una comida!
Este fantástico producto es fácil de absorber, nutricionalmente equilibrado y rico en vitaminas y minerales. Ideal para los estilos de vida ajetreados, es rápido y fácil de preparar y bueno para la digestión.

Multivitamin Complex (complemento multivitamínico): ¿Cansancio postfiestas? Ese organismo recargado necesita un suplemento de calidad plagado de nutrientes esenciales necesarios para mantener un nivel óptimo de bienestar.

Fibra y Hierbas: Los expertos en salud recomiendan que consumamos al menos 24 gr. de fibra dietética al día para acelerar el paso de los alimentos por el organismo y para ayudar a eliminar
las toxinas y residuos. Son buenas fuentes de fibra los albaricoques secos, los cacahuetes, las ciruelas pasas, las semillas de girasol, el salvado de trigo. De tres a cuatro manzanas, tres naranjas o una coliflor grande, aportan 10 gr. Para hacer que la vida sea más sencilla, añade nuestro suplemento de Fibra y Hierbas, hemos añadido un combinado especial de hierbas que lo hace incluso más eficaz.

¡Cuando te sientes bien por dentro, se nota por fuera gracias a un saludable resplandor de felicidad!

¡Por lo tanto, proporciona lo mejor a tu sistema digestivo y disfruta MÁS de la vida!

Para más información sobre lo anterior y sobre otros productos exclusivos, pídele a tu Distribuidor local de Herbalife un Folleto de Productos – ¡Feliz Año!

Fuente: Herbalife España
Link: printbydemand.com/todaymagazine

jueves, enero 11, 2007

10 RUTAS A LA OBESIDAD

Una nueva hipótesis

Por Alison Motluk (de New Scientist)

LONDRES.– Pregúntele a cualquiera por qué la obesidad se ha convertido en una epidemia y le contestará que todo se reduce a que se come demasiado y se quema poco. Esto es indudablemente cierto. La mayoría de nosotros tiene que hacer un esfuerzo para no engordar.

Esta explicación coincide con el sentido común y hasta ahora guió los esfuerzos para llegar a la raíz de la epidemia de obesidad y revertirla. Sin embargo, actualmente muchos creen que algo más debe de haber cambiado en nuestro ambiente para precipitar un crecimiento tan dramático de la obesidad en los últimos 40 años.

Un artículo firmado por 20 expertos en el tema, que se publicó en el International Journal of Obesity, avanza sobre las 10 alternativas más plausibles para explicar este fenómeno, ya que el hecho de estar rodeados por un ambiente obesogénico –con comidas altas en grasas que abundan y se consiguen a bajo precio, y múltiples ocasiones para permanecer inmóviles- no pueden explicar cabalmente este fenómeno internacional. Estas son las hipótesis que se barajan.

1. Dormimos poco

Aquellos que duermen menos de siete horas por noche suelen tener una masa corporal (BMI, según sus siglas en inglés) superior a la de la gente que duerme más, según la información recopilada por la Encuesta Nacional Estadounidense de Salud y Nutrición. De manera similar, el Estudio de las Enfermeras, que siguió a 68.000 mujeres norteamericanas durante 16 años, encontró que las que dormían en promedio cinco horas por noche ganaron más peso que aquellas que dormían seis, que a su vez subieron más de peso que aquellas que dormían siete. Dos estudios recientes, uno en Canadá y el otro en Alemania, muestran que la duración del sueño y el peso están relacionados también en los niños.

La falta de sueño alteraría el metabolismo. La leptina, hormona encargada de indicar la saciedad, cae, mientras que la grelina, que estimula el hambre, sube. En hombres a los que se les permitió dormir sólo 4 horas por noche durante dos días consecutivos, los niveles de leptina cayeron un 18 por ciento, mientras que los de grelina aumentaron un 28 por ciento. Los voluntarios dijeron, además, que se sentían muy hambrientos.

2. El control del clima

Los humanos, como todos los animales de sangre caliente, podemos mantener nuestra temperatura corporal bastante constante. Mantenerse caliente o continuar fresco implica un gasto de energía a menos que nos encontremos en una “zona termoneutral” -alrededor de 27 grados centígrados para un cuerpo desnudo-, que es la temperatura a la que cada vez más elegimos vivir y trabajar.

¿Puede ser que el aire acondicionado y la calefacción hagan una diferencia en nuestro peso? Lamentablemente, existe evidencia de que sí. Distintos estudios muestran que a temperaturas agradables usamos menos energía. En un estudio de mujeres expuestas a 27 °C versus 22 °C, la diferencia fue de alrededor de un megajoule (239 kilocalorías) por día. Es la cantidad de energía correspondiente a 27 gramos de grasa corporal.

3. Fumamos menos

Malas noticias: los fumadores tienden a ser más delgados que el resto de nosotros. Dejar de fumar nos hace subir de peso, a pesar de que nadie está seguro del porqué. Probablemente tenga algo que ver con el hecho de que la nicotina es un supresor del apetito y parece aumentar nuestro índice metabólico. De acuerdo con la información recabada por la Encuesta Nacional Estadounidense de Salud y Nutrición en 1991, las personas que habían dejado de fumar en la década precedente tendían a tener más sobrepeso que aquellos que fumaban o que no habían fumado nunca. Entre los hombres, por ejemplo, cerca de la mitad de los que habían dejado de fumar tenían sobrepeso, en comparación con un 37 por ciento de los no fumadores y sólo un 28 por ciento de los fumadores.

Esto no significa que el dejar de fumar sea una amenaza contra la salud pública, para nada. El cigarrillo es tan peligroso que habría que subir 45 kilos para justificar el hecho de continuar fumando.

4. Factores prenatales

Las posibilidades de convertirnos en gordos pueden decidirse en gran parte antes siquiera de que hayamos nacido. Los hijos de madres obesas -especialmente los de aquellas que desarrollan diabetes gestacional- tienen muchas más posibilidades de convertirse ellos mismos en obesos. Mientras esto puede tener que ver más que nada con una cuestión genética, también existe evidencia de que existe cierta “programación intrauterina”. Los vástagos de ratones alimentados con una dieta alta en grasas durante el embarazo tienen muchas más probabilidades de volverse gordos que los de ratones idénticos, pero alimentados con una dieta normal. Extrañamente, este efecto persiste por dos o tres generaciones. Los nietos de los ratones alimentados con una dieta alta en grasas se vuelven gordos incluso si su propia madre es alimentada normalmente.

En el otro extremo del espectro, sabemos por estudios hechos en personas nacidas durante la hambruna en los Países Bajos a consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, que las restricciones de energía en el vientre materno pueden llevar a la obesidad con el correr de los años.

5. Gordo = fecundo

La gente más pesada tiene más niños. Un estudio realizado por Lee Ellis en la Universidad Estatal Minot, Dakota del Norte, encontró una “pequeña pero muy significativa relación” entre el BMI y los niveles reproductivos. Las mujeres con un peso normal o menor tienen en promedio 3,2 hijos, mientras que aquellas con sobrepeso o directamente obesas tienen en promedio 3,5 hijos.

Tener muchos hijos aumenta las oportunidades de aumentar de peso, si no por otra razón, por lo menos a causa de la falta de sueño (ver arriba). Pero Ellis también demostró que el BMI de las personas antes de volverse progenitores está asociado con el número de hijos que eventualmente tienen.

6. Un poco mayor

Algunos grupos de personas simplemente son más gordos que otros. Encuestas realizadas por el Centro Nacional Estadounidense para las Estadísticas de Salud encontraron que era alrededor de tres veces más probable que los adultos de entre 40 y 79 años fueran más gordos que la gente más joven. Las mujeres que no son blancas también tienden a ubicarse en el costado más redondo del espectro: las mexicano-americanas tienen un 30 por ciento más de posibilidades que las blancas de ser obesas, y las negras corren el doble de riesgo.

7. Más drogas

Actualmente, millones de personas toman neurolépticos. Más allá de su indudable éxito para tratar la psicosis, tienen una desventaja: los usuarios en general aumentan cuatro kilos en las primeras 10 semanas, y otros cuatro o cinco en el año siguiente.

Los neurolépticos no son la única clase de droga que hace engordar: los anticonvulsivos para tratar la epilepsia, los antihipertensivos para la presión sanguínea alta, los inhibidores de la proteasa para tratar el sida y la medicación de la diabetes, incluida la insulina, todos están asociados con un aumento de peso. Los bloqueadores beta hacen que la gente que los usa aumente en promedio 1,2 kg, y al tomar píldoras anticonceptivas durante más de dos años se aumentan unos cinco kilos. Aunque comunes, incluso los antihistamínicos de venta libre pueden hacer engordar.

8. La contaminación

Cotidianamente estamos expuestos a miles de químicos industriales: pesticidas, lavandinas, saborizantes, perfumes, plásticos, resinas y solventes, para nombrar sólo unos pocos. Los tragamos, inhalamos y absorbemos a través de nuestra piel. Existe alguna evidencia de que bajos niveles de algunos de estos químicos pueden conducir a un aumento de peso. Los ratones a los que se les dan pequeñas cantidades del pesticida dieldrina, por ejemplo, redoblan con creces su grasa corporal. La hexaclorobenzina, otro pesticida, hace que las ratas engorden de manera significativa aunque coman menos.Estudios en humanos expuestos al PCB por comer peces de los grandes lagos de América del Norte encontraron conexiones similares: cuanto más tóxica la carga, mayor el peso corporal.

Algunos de estos químicos interfieren en el funcionamiento de hormonas como el estrógeno. Numerosos estudios en animales y en humanos sugieren que cuando los estrógenos no funcionan correctamente, aumenta la adiposidad. Y nuestra exposición a estos químicos está aumentando: un estudio sueco encontró que la concentración de PBDE (éter difenílico polibromado, un retardante de ignición actualmente prohibido) en la leche materna se duplicó cada cinco años entre 1972 y 1998.

9. Madres maduras

Una madre más añosa parece ser un factor de riesgo independiente respecto de la obesidad. Los resultados de un estudio de crecimiento y salud realizado por el Instituto Nacional Estadounidense del Corazón, los Pulmones y la Sangre muestra que las posibilidades de un niño de volverse obeso aumentan alrededor de un 14 por ciento cada 5 años extra en la edad de su madre, a pesar de que no se sabe porqué.

Michael Symonds de la Universidad de Nottingham, Reino Unido, descubrió que los corderos que nacían de ovejas ancianas acumulaban más tejido adiposo en el primer año de vida. Symonds también descubrió que los primogénitos tienen más grasa corporal que sus hermanos más pequeños. En los Estados Unidos, en 1976, 9,6 por ciento de las mujeres de aproximadamente 40 años habían tenido sólo un hijo; en 2004 eran el 17,4 por ciento las que se encontraban en esa situación. Esta combinación de madres añosas y mayor cantidad de hijos únicos puede estar contribuyendo a la epidemia de la obesidad.

10. Me gustas tú

De la misma manera en que la gente se junta de acuerdo con su aspecto, también lo hace de acuerdo con su tamaño. En un estudio de 1341 familias canadienses publicado en 1999, Peter Katzmarzyk, de la Universidad York, en Toronto, descubrió que existe una pequeña pero significativa relación entre marido y mujer respecto tanto del BMI como de la medida de los pliegues cutáneos que no puede ser atribuida al hecho de que viven juntos.

Por sí mismo, casarse con alguien de estructura corpórea similar no puede considerarse la causa del aumento de la obesidad. Pero combinado con otras cosas -particularmente con el hecho de que la obesidad es en parte genética, y que la gente más pesada tiene más niños- amplifica el aumento de la obesidad debido a otras causas.

Fuente: Diario La Nación
Link: http://www.lanacion.com.ar/866546

viernes, diciembre 29, 2006

FIN DE AÑO, POCO SUEÑO

Advierten que en esta época del año la gente duerme poco y mal


Vida Cotidiana : Temperaturas elevadas, cenas de despedida, exámenes y mayor excitación emocional.

Según los expertos consultados, a fin de año muchos viven una “sensación de fin del mundo”. Afirman que dormir menos de lo que necesita el cuerpo produce una descompensación de la función inmunitaria.

Gabriel Giubellino
ggiubellino@clarin.com

Noche de amor, puede ser. Noche de paz, eso sí que es más difícil. Los especialistas advierten que en estos días, cuando se supone que la atmósfera está iluminada por el conciliador espíritu navideño, las noches son más difíciles. Cuesta más conciliar el sueño, se duerme peor y, en la vigilia, se vive peor también. Más irascible, más nervioso.Todo esto por variadas razones.

“Dormir es parte de la vida. No se puede vivir sin dormir —dice la doctora Margarita Blanco, especialista en medicina del sueño—. El que lo saltea, lo paga con mala calidad de sueño, o mala calidad de vida. Rinde menos como trabajador, y también en el aspecto cognitivo, en el rendimiento intelectual y en el sistema inmunitario. Dormir menos produce toda una descompensación de la función inmunitaria que puede hacer que se contraigan enfermedades con facilidad, además de ser un generador de catástrofes como los accidentes de tránsito”.

Para Blanco hay un problema en la sociedad, que no le da importancia al dormir, que piensa que dormir es perder el tiempo. Ya al doctor Daniel Cardinali, director del departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la UBA, había revelado que los argentinos no llegan a dormir ni seis horas, cuando en los años ‘60 se dormía ocho horas. Esta tendencia se profundiza en los preparativos de estas fiestas.

Por un lado, las temperaturas más altas y los días más largos causan una estimulación. “La gente está más activada, con mayor tendencia a la excitación emocional —explica la doctora Blanco—. Más dispuesta a la discusión, a la agresión”.

Por otro lado, es tiempo de encuentros, de cenas de despedida. “Las comidas en exceso, las bebidas en exceso, las acostadas tarde… Todo esto aparece en estos días. Y sabemos que no se puede dormir bien con el estómago lleno. Y esa es una costumbre bien nuestra: se pasa el día en ayunas, se llega a la casa, se hace una picada, luego la cena y así pasamos noches horribles”.

También es síntoma de la época el furor por llegar en forma física a las vacaciones, visitando el gimnasio en diciembre más veces que en el resto del año.

“La actividad física aeróbica no es recomendable antes de dormir —subraya la especialista—. Uno ve que los gimnasios se llenan a las 7 de la tarde, la gente se mata dos horas, el cuerpo se agota, pero hay un despertarse. Aquel a quien esto no le causa problemas, bien. Pero el que duerme mal, que tenga en cuenta que esta costumbre puede ser una causa de su mal dormir”.

A todo esto, los estudiantes le suman el estrés ante los exámenes, desafío al que suelen responder estudiando de noche.

Vanesa Starasilis, psicoanalista, coordinadora docente de la Asociación Civil Centro Dos, reflexiona sobre esta “sensación de fin de mundo” que llega con las fiestas. “Hay algo en el orden del exceso que tiñe estos días. En la calle, en el tránsito, en lo que compramos, lo que comemos, en los llamados. Como si todo lo que no hicimos, tuviéramos que hacerlo ahora. Nuestras consultas aumentan en estas fechas, lo que es muy llamativo”.

Entre las lecturas que hace Starasilis está la psicoanalítica: “Se desprende de una frase común en estas fechas, eso de ‘parece mentira, cómo pasa el tiempo’. Hay alguna relación entre esa frase como fin de ciclo y esta tendencia inmoderada a consumir bienes. El fin de año nos confronta con la idea de una muerte simbólica, con la finitud de nuestras propias vidas y me parece que la angustia que provoca esa muerte inconsciente, simbólica, nos lleva al exceso. La idea de fin de mundo repercute en el descansar. No tiene lógica que estemos más cansados que nunca”.

Llamada a reflexionar, Margarita Blanco apunta que las horas de sueño dejan su lugar al entretenimiento, a la tecnología, a la exigencia por conseguir una posibilidad económica suficiente como para alcanzar todo lo que la sociedad de consumo ofrece. Que las acciones del sueño no suben, lo demuestran las sesiones de los legisladores, que a fin de año se apuran a aprobar leyes, siguiendo de largo sin dormir. Allí, su discurso se cruza con la corriente que corre a comprar regalitos de Navidad. “En el mundo —dice Blanco— las autoridades de la salud aún no vieron el costo de los trastornos del sueño”.

Sorbo de realidad
Diana Baccaro
dbaccaro@clarin.com

Julio Verne, uno de los fundadores de la ciencia ficción, se anticipó a describir esa extraña sensación de “estar en el mundo”. En una de sus novelas imaginó a tres argentinos que desembarcan en la Isla de los Estados para encargarse del faro. Para ellos allá y entonces (1905), y nosotros acá y ahora (2006), el tiempo se acaba, como cada fin de año. Es una muerte simbólica, que angustia y lleva al exceso de no dormir para aprovechar al máximo cada minuto. Pero el “faro del fin del mundo” aún está allí, altivo y centenario, contra todo apuro por tomarnos la vida de un sorbo.

“No dormía bien porque hacía todo mal”

Magalí Castro cuenta que dormía mal. “No tenía dificultad para conciliar el sueño. Pero me despertaba seguido, hacía movimientos bruscos todo el tiempo… Y entonces no tenía fuerzas como para trabajar, estaba el resto del día malhumorada, no rendía en distintos aspectos de mi vida”.Con su médico clínico concluyó que su problema era dormir mal. Y fue al Club del Sueño (La Rioja 951, teléfono 4959-1500 int.2651), “que trata de reeducar a las personas que duermen mal”.¿Cómo cambió su sueño? Con algunas modificaciones: “Tenía malos hábitos, como irme a dormir enseguida después de cenar, y hay que esperar por lo menos dos horas. Y tomar poco líquido después de las 7, porque te lleva a levantarte para orinar y te corta la calidad del sueño. Aparte, también cambié la alimentación. Uno de los errores comunes es que la cena sea tu principal comida. Ahora ceno entre las 20 y las 20.30, me acuesto a las 10.30, me levanto a las 6, practico deporte y luego voy a trabajar”, afirma.Para Alberto Fernández, ingeniero electromecánico, la solución fue la misma que la de Magalí: “Cenar muy poco, lo que cabe en un puño”, dice. Esa es la receta mágica. Aunque aclara que no hay respuestas comunes: “Capaz que alguien come un pollo entero y duerme toda la noche”.Caminar mucho y cenar liviano

La Red en Medicina del Sueño (www.rems.com.ar) tiene sus “máximas o decálogo de oro” para los “atribulados insomnes”. Estas son:

  • Levantarse temprano, manteniendo fijo el horario de levantarse y acostarse.
  • Tomar un buen desayuno.
  • Realizar caminatas.
  • Hacer un buen almuerzo.
  • Evitar la siesta horizontal, acostado. Mejor es dormitar sentado plácidamente, de 15 a 30 minutos. Lo llaman minisiesta reparadora.
  • Antes de la caída del sol se sugiere otra caminata. Y no realizar actividad física después de la cena.
  • Cena frugal. Restringir los líquidos y el alcohol. Evitar el café, té o mate, las carnes rojas y las comidas picantes.
  • A la hora de dormir, entregarse. Deben transcurrir no menos de dos horas luego de la cena. Se proponen actividades pasivas y placenteras: leer (sentado), escuchar música.
  • Evitar la invasión de preocupaciones y problemas del día.
  • Fuente: Diario Clarin

    http://www.clarin.com/diario/2006/12/23/sociedad/s-05415.htm

    jueves, diciembre 14, 2006

    FIESTAS, INDIGESTION Y KILOS

    Cómo prevenir la indigestión en Navidad

    Las fechas navideñas presentan un gran número de acontecimientos marcados por la felicidad, los regalos, la compañía de la familia e, inevitablemente, abundante comida. Lo más normal es que en estas Fiestas la mayoría de las personas dejen a un lado la preocupación por la figura y se permitan el lujo de comer alimentos poco frecuentes en la dieta habitual.

    Si a la cantidad de comida extra que se le proporciona al cuerpo, añadimos que, generalmente, está cocinada de forma distinta (con alimentos y condimentos más fuertes de lo que se está acostumbrado), se obtiene como resultado que muchos padezcan molestas indigestiones provocadas por estas comilonas. Y es que los excesos navideños acaban haciendo mella. Por ello, es aconsejable que, aunque se coma y beba más de lo habitual siempre se haga conscientemente y sabiendo lo que el organismo puede aguantar.

    Qué es la indigestión
    También conocida como dispepsia, la indigestión es un trastorno transitorio que se produce de forma repentina durante el proceso de digestión y que puede estar causada por diferentes factores. No conviene confundirla con una enfermedad, ya que es una dolencia puntual que no presenta excesiva gravedad por sí misma. No obstante, la indigestión se puede padecer de forma crónica, en cuyo caso puede presentar mayores complicaciones. La causa directa se encuentra en la sobreproducción de ácidos potentes y enzimas que facilitan la realización del proceso de digestión. Esta producción excesiva suele dar lugar a una lesión en las membranas mucosas que recubren el estómago.

    Por otro lado, hay que señalar que existen personas con tendencia a padecer esta irritación, ya sea por la ingestión de alimentos que no les hacen bien, por el consumo de ciertos líquidos o por el uso de ciertos medicamentos. Además, es importante saber que el estrés es un factor decisivo para provocar este trastorno y, por ello, las preocupaciones aumentan la posibilidad de que se presente, mientras que la desaparición de la ansiedad dará lugar a una mejor realización de las digestiones. Sin embargo, se puede sostener que el principal factor desencadenante de una indigestión es el hecho de consumir abundantes alimentos difíciles de digerir, es decir, grasas, las toxinas que contienen los aliemntos y determinados minerales. Si a ello, se le suma la ingestión de alcohol en cantidades superiores a las debidas, que se suele producir en Navidad, tendrá lugar una combinación en el estómago que sólo prodrá provocar malestar.

    Los excesos de Navidad
    Los menús navideños son, cuanto menos, abundantes. Y es que lo habitual es comenzar la comida con entrantes o aperitivos para abrir boca, mientras que seguidamente no se puede negar al cuerpo el lujo del segundo plato, normalmente compuesto por carne y que, además, se suele acompañar de patatas, verduras, ensalada y un suculento vino. Pero aquí no termina el banquete, sino que hay que añadirle los postres de estas Fiestas, que se caracterizan por su esquisitez. Así, a los turrones, mazapanes y todo tipo de dulces, se suman los licores y las bebidas alcohólicas.

    El principal problema que presentan estos alimentos es que contienen un alto grado de proteínas, grasas y toxinas que el cuerpo se ve incapaz de asimilar. Esto da lugar a los síntomas más frecuentes de una indigestión que son las naúseas, el dolor de estómago, la hinchazón abdominal, punzadas dolorosas, así como abundantes gases y flatulencia. De este modo, numerosas personas ven todos los años cómo lo que iba a ser un ambiente festivo y alegre, pasa a convertirse en un periodo de malestar desagradable.

    Cómo prevenirlo
    Aunque la indigestión sea una de las principales dolencias navideñas, lo cierto es que es prácticamente imposible contenerse ante las exquisitas comidas de estas fechas. Evidentemente, a nadie se le va a negar este placer: la mejor forma de prevenir este trastorno consiste en la ingestión controlada de alimentos de este tipo. Esto quiere decir que el secreto se encuentra en no abusar y en ser conscientes de que hay alimentos más dañinos que otros y de parar de comer antes de que el organismo muestre señales de que está saturado. Los expertos recomiendan que, con el fin de hacer esta tarea más fácil, se intente comer de todo, pero en pequeñas cantidades.

    No obstante, existen recomendaciones que ayudan a prevenir esta dolencia. Así, conviene no irse a la cama al poco tiempo de haber ingerido estos alimentos, ya que la digestión por la noche es más lenta y puede producir acidez. Por este motivo hay que dejar transcurrir un periodo de entre dos o tres horas entre la cena y el momento de acostarse. Igualmente, conviene sustituir el habitual café posterior a la comida por algún tipo de infusión, como la manzanilla, el anís o la menta, que reducen la flatulencia. Finalmente, hay que apuntar la necesidad de hacer un almuerzo ligero si se sabe que por la noche se va a cometer algún exceso. Además, es conveniente conocer el efecto perjudicial del licor en el proceso de digestión, por lo que no se debe abusar de él, si no se desea aumentar el riesgo de padecer algún trastorno estomacal.

    Tratamiento
    Aunque lo óptimo es evitar este malestar, si no se ha conseguido, se pueden tomar una serie de medidas con el fin de reducirlo. La indigestión presenta un periodo de malestar de unas 72 horas en las cuales se pueden tomar medicamentos con agentes tensoactivos para eliminar los gases, así como abundantes líquidos que ayuden a eliminar las toxinas. Las infusiones de plantas depurativas tiene un papel importante en este proceso, ya que purifican la sangre y ayudan a la eliminación de las sustancias perjudiciales para el organismo.

    Además, conviene llevar una alimentación ligera, carente de grasas y condimentos. En el caso de que el trastorno se prolongue demasiado tiempo o se empeore, es necesario consultar al médico con el fin de que determine las causas de esa indigestión, ya que puede estar ocasionada por problemas de índole más grave, como una úlcera o un bloqueo de intestinos.

    La resaca, otro malestar navideño
    Si comer excesivemente es una costumbre habitual en Navidad, beber demasiado alcohol suele ser su acompañante. Los principales efectos de una intoxicación etílica son la deshidratación, el dolor de cabeza y las naúseas, provocados por la subida de los niveles de acidez en el estómago. Evidentemente, la mejor forma de evitarlo es no consumir este tipo de bebidas. Sin embargo, en estas fiestas es ineludible al menos brindar por el Año Nuevo, así que la mejor medida de prevención sigue siendo el consumo moderado evitando, además, las bebidas de elevada graduación alcohólica, que son las más perjudiciales. Asimismo, es recomendable no pasarse con los licores o los brandys, además de beber siempre con el estómago lleno.

    En el caso de que se haya bebido demasiado, a la mañana siguiente se recomienda ingerir una infusión mentolada, ya que la menta reduce la contracción muscular y tiene efectos beneficiosos en el estómago. Por otro lado, se puede tomar una vaso de leche con una cucharadita de bicarbonato o, si se prefiere, zumo de frutas, como de pomelo o manzana que aportan vitaminas A y C que se habrán perdido con la sudoración y la orina. Por último, hay que señalar la importancia del agua en estos casos, ya que ayuda a recuperar los minerales y oligoelementos perdidos. Si es posible, es muy beneficioso beber varios vasos antes de acostarse, para que al día siguiente la recuperación no sea tan costosa.

    Fuente: Plato del Día
    http://www.platodeldia.com/dietasana/salud/?pagina=dietasana_salud_004_004

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    RECETA PARA COMER MANTENIENDO EL PESO EN LAS FIESTAS

    En pocos días estaremos celebrando: Navidad, Fín de Año y Reyes. También las “despedidas de año” y además, para muchos, comenzarán las anheladas “vacaciones” en la playa, en dónde nada podemos ocultar

    Entonces VOS, que cuidás tu silueta el AÑO entero y querés Celebrar, Comer, Festejar, Brindar…, deleitarte con el pan dulce y turrones (delicia invernal)… tenés que estar preparado/a para no aumentar 7 kilos en una semana.

    Recomendación para comer sin culpas y no aumentar de peso:

    Herbal Concentrate durante el día mezclado con agua, mate o cualquier infusión. Lipobond, Cell-U-Loss, Amarillo, NRG antes de las comidas principales, con abundante cantidad de agua. Y entonces SI, a COMER…, sin privarnos de NADA..!!

    Y después del champagne, café y petit fours: Aminogen y una copita de Aloe Bebible.

    Te sentirás a gusto, felíz, sin pesadez, libre de culpas… y sintiendo un BIENESTAR EXTRAORDINARIO.

    No aumentarás de peso, no comerás en abundancia ni excesos; tu cuerpo lo agradecerá y estarás disfrutando de la silueta que tanto te costó lograr. Un cordial saludo y estamos para asesorarte!

    El Equipo de HerbalDiet

    domingo, diciembre 03, 2006

    ENFERMEDADES INSOSPECHADAS

    Cáncer de mama, bulimia y anorexia, males“femeninos” que también atacan a varones

    Existe toda una gama de enfermedades que, según el imaginario social, sólo padecen las mujeres. Sin embargo, aunque en menor medida y en distinta proporción, los varones no son inmunes a ellas y también pueden verse afectados. Además del cáncer de mama –que padecen cada año unos 150 argentinos– y de los casos masculinos de bulimia y anorexia, los hombres pueden tener osteoporosis y HPV, el virus responsable del cáncer de cuello de útero que, en ellos, puede afectar el pene o la boca. Testimonios de médicos y pacientes, entre la prevención y el desconocimiento.

    Por Martin De Ambrosio
    Diario Perfil - 03.12.2006

    Carlos Lois tuvo cáncer de mama. Y tardó dos años en obtener el diagnóstico porque los médicos le decían que el cambio en una de sus tetillas era producto de un golpe. Está claro, el cáncer de mama suele ser cosa de mujeres. Pero no siempre: Lois es uno de los 150 hombres a los que cada año se le declara esta enfermedad en el país. Cuando tuvo que hacerse la mamografía, se sintió extraño en una sala de espera llena de damas. “Me miraban y se preguntaban a qué iba. Y yo estaba con la incógnita de saber cómo haría la máquina para hacerme el estudio.”

    Siete años después, Carlos le dijo a PERFIL que el hecho de padecer una enfermedad tan relacionada con lo femenino no fue lo más duro. “Cuando te dicen que tenés cáncer, no analizás si es de mama o de hígado; lo primero que pensás es que te morís y querés saber cuándo: si será en una hora, en un mes o dentro de 10 años. Creés que todo es urgente”, aseguró. Según María Viñegra, del Instituto Alexander Flemming, “uno de cada 99 tumores de mama afecta a los hombres”. Es que ellos también tienen esa glándula, aunque subdesarrollada, que ante estímulos hormonales puede crecer y dar patologías similares a las que sufren las mujeres. “Una vez detectado el tumor, los hombres tienen el mismo pronóstico que las mujeres; el problema es el bajo índice de sospecha y que se detecta tarde, cuando ya existe un bulto ostensible. Incluso en los mismos médicos hay desconocimiento”, evaluó.

    Lois es uno de los tantos pacientes que sufrieron o sufren enfermedades de las que se piensa socialmente que corresponden sólo a las mujeres, como la osteoporosis, la anorexia o el virus del papiloma humano.

    Osteoporosis. Ariel R. descubrió a los 38 años que se le fisuraban las costillas con notable facilidad, haciendo deportes o levantado algún peso. “Cuando me dijeron que tenía osteoporosis pensé que no podía ser. Pero era. Después, averiguando, llegué a saber que en realidad es una enfermedad que es más frecuente en el varón de lo que se supone”, señaló. Encima, en el caso de Ariel –que es comerciante y escultor– los médicos no supieron qué le causó el debilitamiento de sus huesos.

    “Era joven, pero como es una enfermedad de proceso lento, esto había empezado antes. No era por falta de calcio ni tampoco por la falta de exposición al sol”, se lamenta hoy, 17 años después.

    “Aunque en el varón la osteoporosis no ha sido estudiada tanto como en la mujer, por el estilo de vida actual el hombre la está padeciendo con más frecuencia. La población envejece más, hace una vida más sedentaria que hace 20 o 30 años, fuma e ingiere más alcohol y lo hace desde edades más tempranas”, informó Zulema Man, directora del Centro Tiempo y profesora de osteología de la Universidad Favaloro.

    Anorexia. Patricio siempre fue un poco gordito; jugaba al rugby como pilar, pero adelgazó tanto que terminó jugando de wing –posición reservada a los ligeritos– antes de abandonar ese deporte. “Pensé que la anorexia era algo sólo de las mujeres y no conocía casos de varones hasta que me tocó a mí. Después, en Aluba, donde me trato, conocí a otros chicos que pasaron por lo mismo”, aseguró Patricio, en plena recuperación. Y recordó: “En el peor momento, hasta dejé de beber y estuve tres días internado en terapia intensiva por deshidratación. Creía que cualquier cosa me engordaría. Llegué a bajar 40 kilos”.

    Para Rosa Labanca, docente de la cátedra de Nutrición de la UBA y directora del Centro Asistencial de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios, se trata de “una patología mucho más difícil de erradicar en varones, pese a que en número ataca a más mujeres”.

    Por su parte, la fundadora de Aluba, Mabel Bello, afirmó que no sólo bajó la edad de comienzo de la bulimia y la anorexia sino que además en los niños es algo que aparece desde edades muy tempranas: a los 3 años. “En los pequeños, hay más varones enfermos que mujeres, aunque después la diferencia se estabiliza hasta que en la adolescencia de cada 10 casos de anorexia, 9 son mujeres”, concluyó Bello.

    Cuando a ellas les toca lo de ellos
    Así como existen enfermedades típicas de mujeres que pueden atacar al hombre, lo inverso no es menos cierto. Entre las más peligrosas, están los ataques cardiovasculares, que durante muchos años se asociaron en exclusividad a los machos de la especie. Sin embargo, es la primera causa de muerte no violenta para ellas también.

    Daniel Lichtentrei, jefe de contenidos de Intramed, llama a este problema “efecto Tita Merello”, en alusión a las reiteradas y exitosas campañas de la actriz para que las mujeres se hagan el análisis de Papanicolau. “El problema es que las mujeres se mueren mucho más de enfermedades cardiovasculares que de cáncer de cuello de útero, con lo cual se está descuidando lo principal”, explicó el especialista. Por tal motivo, recomienda que las mujeres estén mucho más atentas a las arterias y a tomarse la presión de lo que suelen hacerlo.

    Fuente: Diario Perfil
    Link: http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0153/cie_001.html

    viernes, noviembre 17, 2006

    RIESGOS DEL SOBREPESO

    Sobrepeso: la gente desconoce algunos factores que traen riesgo.
    No se sabe que el colesterol alto y la hipertensión pueden ser peligrosos.

    Muchos argentinos asocian el sobrepeso y la obesidad con el aumento del riesgo de padecer enfermedades crónicas. Pero no saben que el colesterol alto y la hipertensión son factores peligrosos. Además, pocos reciben la atención adecuada. Por ejemplo, la mayoría de los médicos clínicos no miden la cintura a sus pacientes, una medida corporal, que en combinación con otros índices —como el que mide el colesterol, los triglicéridos o a la presión sanguínea—, ayuda a identificar qué tan cerca o lejos se está de una salud óptima.

    Apenas una de cada 4 personas con un índice de masa corporal (IMC) de entre 27 y 29 (cerca del límite de la obesidad) creen que están poco o nada excedidos de peso. Pero los médicos dicen que hay que tener un IMC de entre 18 y 25 para estar saludable (el IMC se obtiene dividiendo el peso de la persona por su estatura al cuadrado).

    De acuerdo con el Instituto Argentino de Alimentos y Nutrición (IAAN), que dirige Alberto Cormillot, diversos estudios epidemiológicos proyectan que el 60% de la población de la Argentina podría sufrir de sobrepeso u obesidad. Lo que transformaría a este tema en un factor grave para la salud de la población y en un problema serio a resolver por la salud pública.

    Es que la obesidad es la segunda causa de muerte que puede prevenirse en los países en desarrollo y desarrollados. Y, además, está asociada con males crónicos.

    Esto es lo que también muestra la encuesta realizada por el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP) a 300 personas con sobrepeso u obesas (mitad hombres y mitad mujeres) de Capital Federal y Gran Buenos Aires. El estudio fue encargado por el IAAN, y se entrevistó a personas mayores de 35 años con un IMC superior a 27.

    Resultados muy similares surgieron de una encuestada realizada en ALCO a 740 casos de Capital y GBA.

    Mientras en la vida real, el riesgo de sufrir de hipertensión, artrosis, diabetes, apneas (pausas largas en la respiración) e incluso, en mucha menor medida, algunos tipos de cáncer, está estrechamente ligado a la obesidad, la gente no lo sabe. Así, ni el 92,3% de los encuestados por el CEOP asocia la hipertensión como un factor de riesgo de la obesidad. Ni el 95,7% relaciona el colesterol alto con el exceso de peso.

    La misma entrevista reveló que sólo al 22% de los encuestados le habían medido el abdomen (diámetro que se ubica entre la última costilla y el hueso de la cadera). Esa medición indica, con bastante precisión, la cercanía o no, con otros riesgos. “Si el abdomen de una mujer sobrepasa los 90 centímetros y el de un hombre, los 100, la persona tiene más riesgos de sufrir factores de riesgo cardiovasculares“, dice Cormillot.

    La encuesta de CEOP surge cuando un extenso movimiento de médicos y legisladores bregan porque la obesidad sea considerada por ley una enfermedad, de modo que cualquier persona obesa pueda recibir un tratamiento gratuito a través de la obra social o de la medicina prepaga.

    Fuente: Clarin.com
    http://www.clarin.com/diario/2006/09/19/sociedad/s-03201.htm

    martes, noviembre 07, 2006

    DIABETES DEVASTADORA


    Diabetes, esa enfermedad devastadora

    Como noviembre es el Mes Nacional de la Diabetes, ahora es el tiempo ideal para aprender sobre el impacto que puede tener la nutrición Herbalife en esta enfermedad devastadora.
    Durante los últimos 25 años, hemos atestiguado increíbles relatos de salud de nuestros clientes y Distribuidores. Esto ocurre no porque nuestros suplementos nutricionales sean terapias específicas para condiciones médicas, sino porque la ”forma de vida” Herbalife tiene beneficios profundos en la salud. Ahora, la comunidad médica ha comprobado la manera en que la reducción de peso y el ejercicio pueden prevenir el desarrollo de la Diabetes Mellitus de Tipo 2.

    Reduzca el peligro de la diabetes en forma natural

    En un artículo publicado en el número del 3 de mayo, 2001 de la New England Journal of Medicine, se estudiaron 522 sujetos de edad madura y con sobrepeso, así como con niveles elevados de azúcar. Los individuos que redujeron su peso limitando su consumo de grasa, incrementando su consumo de fibra e iniciando alguna actividad física, mostraron una reducción de 58 por ciento en el desarrollo de diabetes. Los cambios en estilo de vida resultan más efectivos que los medicamentosAhora un estudio mucho más grande con recursos financieros del gobierno de los Estados Unidos por una cantidad alrededor de los $174 millones de dólares, se realizó con 3,000 hombres y mujeres propensos a la diabetes.
    Se encontró que intervenciones sencillas en el estilo de vida como bajar entre cinco y siete por ciento del peso corporal, y hacer ejercicio un promedio de 30 minutos al día produce justamente esa misma reducción del 58 por ciento en el riesgo de desarrollar diabetes. Este estudio resultó tanto más sorprendente porque se compararon los cambios en estilo de vida con el tratamiento con medicinas y se encontró que lo primero era superior. (Los participantes del programa que tomaron medicamento redujeron el riesgo en sólo 31 por ciento.) Esto confirma que lo que hacemos por nosotros mismos puede resultar mucho más poderoso que lo que los médicos puedan hacer por nosotros.Cambie su dieta y proteja su vida ¿Qué significa esto para usted? Reducir el consumo de calorías, limitar las grasas malas y aumentar la fibra en la dieta puede ayudar a reducir la incidencia de una enfermedad devastadora.

    Esto significa que una nutrición saludable para usted y sus seres queridos, constituye una manera efectiva de reducir una enfermedad que se ha convertido en epidemia. La diabetes ha ganado prominencia porque afecta a gente cada vez más joven. Las víctimas ahora suman más de 16 millones en este país y las cifras aumentan explosivamente a nivel mundial. Esta es una oportunidad para que usted subraye los beneficios para la salud que provienen de la nutrición y el estilo de vida más que del cuidado médico y las medicinas.

    Apoyo para las comunidades en riesgo

    Ciertas poblaciones tienen un riesgo genético particular para la diabetes. Existe mayor presencia de la diabetes entre los Americanos Nativos, Americanos Africanos y la comunidad Hispánica. Una intervención Herbalife en esas comunidades puede representar una poderosa manera de mejorar la calidad y prolongar las vidas de las personas en peligro de diabetes.Los productos Herbalife y la diabetes

    Frecuentemente aparece la pregunta sobre si nuestros productos son adecuados para diabéticos. Inequívocamente la respuesta es afirmativa. Bajar de peso saludablemente y restringir notablemente los carbohidratos puede constituir el abordaje de nutrición más benéfico para la diabetes. Sin embargo, hay que tener una importante precaución. Quien actualmente esté bajo tratamiento con insulina o medicamentos orales para reducir el azúcar en su sangre debe saber que, el hecho de mejorar su dieta y bajar de peso, puede traer como resultado natural la disminución del nivel de azúcar en su sangre.

    Por lo tanto, si alguien está tomando medicamentos para la diabetes debe mantenerse bajo vigilancia médica para asegurar el ajuste de la prescripción de medicinas cuando corresponda evitando de esta forma el desarrollo de hipoglicemia (bajo nivel de azúcar).

    Su oportunidad para hacer una diferencia

    Usted tiene la oportunidad de informar a toda persona que conozca con azúcar elevada en la sangre, con diabetes o sencillamente con sobrepeso sobre cómo puede ayudarse a sí mismo a tener una mejor salud. Sus seres queridos podrán obtener los saludables beneficios de reducir su peso usando los productos Herbalife y con ello disminuir la posibilidad de desarrollar diabetes ¡hasta en 60 por ciento, según algunos estudios! ¡Qué oportunidad para hacer del mundo un mejor lugar, reducir los costos por cuidados médicos, así como salvar la vista, los riñones, miembros, incluso las vidas de tantas personas que de otro modo serían afectadas por esta devastadora enfermedad!

    Lista de Verificación para detectar la Diabetes

    Si usted sospecha que usted mismo o alguien que conoce podría tener diabetes, lea a continuación algunos de los signos que deben vigilarse:
    · Sed excesiva
    · Orina con frecuencia
    · Sensación inexplicable de hambre o cansancio
    · Visión nublada
    · Hormigueo en los pies

    ¿Sabía usted?

    · La diabetes mata a más de 60,000 Estadounidenses cada año.
    · La diabetes incrementa el riesgo de ataques al corazón e infartos entre dos y cuatro veces.
    · La diabetes puede causar o conducir a la ceguera, enfermedades renales, de los nervios y amputación de los miembros.
    · De los 16 millones de Estadounidenses con diabetes, se estima que más de cinco millones de ellos no lo saben.

    Autor: Dr. Lawrence MayConsejo Médico de Herbalife